Alberto Núñez Feijóo, durante la entrevista en su despacho oficial de la residencia de Monte Pío
Alberto Núñez Feijóo, durante la entrevista en su despacho oficial de la residencia de Monte Pío - P. SANTOS
ENTREVISTA A ALBERTO NÚÑEZ FEIJÓO (II)

Feijóo: «El Gobierno condena a As Pontes a una muerte lenta»

El jefe del gobierno autonómico advierte de las amenazas que se ciernen sobre la industria gallega

Santiago Actualizado: Guardar
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El presidente gallego no aclara cuándo resolverá la incógnita de su futuro pero garantiza que lo hará de acuerdo con su partido. Además, asegura que dejará «organizado» el próximo Xacobeo y alerta ante la amenaza que el Gobierno de España supone para los sectores industriales de la Comunidad.

—¿Cuándo tiene pensado sentarse a reflexionar sobre su futuro?

—Cuando crea que a los gallegos les interese saberlo. En este momento lo que se preguntan es si habrá estabilidad en la Xunta, y esa está garantizada. Y además los gallegos también empiezan a mostrar un gran hartazgo hacia la política. Imagínese meterles ahora en una deriva sobre los candidatos a la Xunta de Galicia. Hablaré con mi partido y le diré lo que pienso, y cuando pase toda esta situación de frivolidad que vivimos en la política española, hablaremos.

—¿Qué le ilusionaría de cara a un nuevo mandato? ¿Quizás el Xacobeo 2021?

—Vamos a dejarlo organizado, eh. Es una de nuestras tareas, dejarlo organizado, como también diseñar la Galicia de 2030, y por supuesto finalizar nuestro programa de legislatura. Este mandato nuestro no es solo acabar el programa electoral. Yo no quiero que ningún presidente de la Xunta se encuentre con un Xacobeo como el que me encontré yo en 2009, que empezaba en unos meses y no había nada preparado. Eso no puede volver a pasar. Y quiero dejar un documento aprobado, consensuado con la sociedad civil, con la estrategia Galicia 2020-2030, una Galicia verde, que cuida a las familias, a la gente joven, e innovadora. Este es un territorio de calidad, y que eso impregne todas las políticas.

—Estamos en fecha de presentar techo de gasto y Orzamentos para 2020. ¿Lo va a hacer su gobierno?

—No tenemos ningún dato. Esperemos a ver qué pasa a partir del 23 de septiembre, por si tenemos Gobierno en España y nos convocan a un Consejo de Política Fiscal y Financiera para presentarnos el cuadro macroeconómico y cerrar el Orzamento. Pero para que los gallegos estén tranquilos, nosotros empezamos a hacer nuestros presupuestos en junio. Sabemos lo que queremos hacer, tenemos las prioridades. Nos falta el ajuste de las cifras.

—¿Descarta prorrogar el Orzamento en vigor?

—En este momentono podemos descartar nada porque estamos en una inestabilidad máxima. Lo digo sin interés por molestar: desde que Pedro Sánchez ha tenido protagonismo en la política española, esta ha entrado en el mayor momento de inestabilidad. En 2015 pierde las elecciones pero obliga a celebrar unas segundas en 2016 tras una investidura fantasma y fallida; en 2016 vuelve a perder y el PP gana con mayor intensidad, y sus compañeros de partido lo tienen que cesar para que hubiese Gobierno en España; en 2018, moción de censura protagonizada por Sánchez; y en abril de 2019 elecciones pero es incapaz de acordar su investidura, y ahora nos amenaza con las cuartas elecciones en noviembre. La inestabilidad en España en los últimos dos años tiene nombre y apellidos.

—¿Cómo ve el horizonte económico a corto plazo?

—Como la mayoría de los analistas. España estaba creciendo al 3% y ahora va a crecer más próxima al 2%. Eso es perder un tercio del crecimiento, se dice pronto. Pero seguimos sin Presupuestos desde 2018; 200.000 afiliados a la Seguridad Social perdidos en agosto, el peor dato desde 2008; no tenemos política industrial y la energética pone en riesgo de cierre las grandes empresas electrointensivas de nuestro país.

—¿Ve amenaza de cierre en la central de As Pontes?

—Sí, sí. Lo cual es doblemente grave. Primero porque convencimos a Endesa para que invirtiera 200 millones de euros y adaptase la central en emisiones para seguir funcionando. Y lo hizo. Tenemos que buscar una fórmula para una empresa que invierte. Pero desconocemos qué piensa hacer el Gobierno. Si cierra, además de provocar un paro masivo en el sector de camioneros del personal que atiende la central, llevaría al desmantelamiento del ayuntamiento de As Pontes.

—De alcalde socialista, por cierto.

—No me quiero imaginar si esto hubiera ocurrido con un Gobierno del PP en España. La solución que nos da el Gobierno actual es una muerte lenta a la mayor central del noroeste de España y sin la cual Galicia sería deficitaria en la producción de energía.

—¿Las electrointensivas pueden esperar a que haya Gobierno para el nuevo estatuto que se prometió?

—Llevan esperando un año y medio. Ya no tenemos Alcoa en La Coruña como una empresa de producción de aluminio primario, ahora es una fundición. Y Alcoa ha perdido 40 millones en 2018 y va camino de una pérdida igual o superior en 2019, por eso está reduciendo producción. Alcoa San Cibrao, cuanto más produce más pierde, porque el precio de la energía se ha duplicado. Si el 40% del coste es el precio de la energía, es evidente que cualquier empresa entra en pérdidas. Lo más sorprendente es que esto lo llevamos diciendo un año, lo vimos tan pronto el Gobierno empezó a tener dudas con el sistema a aplicar para las electrointensivas y se aparta del modelo del Gobierno anterior. Yo me pregunto: ¿El Gobierno de España quiere que haya empresas electrointensivas en el país? ¿O prefiere un modelo industrial sin ellas? Hoy por hoy no sé contestar a la pregunta.

—La desaceleración ha llegado a Alemania, donde la fabricación de coches ha retrocedido a niveles de la crisis económica. ¿Puede haber contagio a PSA?

—Ese riesgo existe. La pérdida de matriculaciones en España de vehículos nuevos es continuada. En agosto perdimos un 30%. Si eso lo agravas con una política errática de declaraciones sobre los diésel y su prohibición en pocos años para luego desdecirte, la situación es compleja. Tenemos suerte porque PSA ha iniciado dos nuevos modelos de furgoneta. Galicia y la factoría de Vigo han conseguido la concesión de un modelo de Toyota y además, lo vi hace tiempo en París, se fabricará el nuevo SUV de Peugeot, un coche que será impactante. Tenemos suerte de estar en una factoría que lanzará nuevos modelos. Pero el problema de la automoción es muy amenazante para Galicia.

—Le preguntaría por Ence.

—Está abocada a una sentencia de la Audiencia Nacional en la que el Estado se ha allanado a la demanda que pretende cerrar la planta. Enumeremos: sector energético, electrointensivas, automoción y forestal. Es bien difícil hacerle más daño a la industria en menos tiempo.

—El PP parece incapaz de contrarrestar el discurso de Caballero en la ciudad. ¿Corina Porro es la solución?

—Toda la política municipal en España y Galicia fueron distintas después de la moción de censura. Sin ella, los resultados habrían sido otros. Tenemos encuestas de todas las ciudades antes de la moción. El PSOE ha vivido en una ola en las municipales, consecuencia de las generales. Y esta ola está en una fase de repliegue porque los ciudadanos se han dado cuenta de que esto no es serio. Si hay alguien que conoce Vigo, que ha tenido respaldos mayoritarios de la ciudad y que le ha ganado las elecciones al actual alcalde es Corina Porro. Yo percibo un antes y un después de las municipales en Vigo, y creo que Corina tiene mucho que ver con esa mejora.

—La última de Caballero. Le ha acusado de pagar a Ryanair para que vuele desde Santiago con dinero de Vigo. ¿La Xunta subvenciona a aerolíneas?

—Ni un euro. Pregúntele al alcalde de Santiago, del PSOE, si ponemos un euro para Ryanair. Le dirá que el alcalde de Vigo, como siempre, está tapando uno de sus fracasos. Yo no tengo la culpa de que Peinador sea el aeropuerto con menos movimiento de Galicia. Yo intenté buscar soluciones para no solapar vuelos, para que una ciudad no financiara un vuelo que otra ciudad tiene sin dinero público. Yo puse un millón de euros para cada ciudad y crear una central de compras. Ningún presidente de la Comunidad puso nunca un euro para eso. Yo los equiparé a los tres. Cuando vi que el objetivo era torpedear la coordinación aeroportuaria, inmediatamente dediqué ese dinero a la sanidad.

—Está en proceso la creación de la primera universidad privada. La oposición ya habla de atacar a la pública para beneficiar a la privada

—En España debe haber como cuarenta universidades privadas. En Galicia ninguna. Por algo será. Seguramente porque nuestra ley, la que aprobó el PP, es mucho más estricta con las privadas. Por ejemplo, las universidades privadas no podrán solapar títulos con otros que ya se impartan en la pública. La mayoría de autonomías no tienen este requisito. Si en un Estado democrático la iniciativa privada quiere constituir una universidad, si cumple la ley la podrá constituir. Los rectores de las universidades públicas han sido muy responsables, diciendo que si cumplen la ley tienen derecho.

—Meirás. ¿Ve futuro a la vía emprendida por el Gobierno para recuperar la titularidad del Pazo?

—Yo diría lo contrario, la iniciativa ha salido de la Xunta y del Parlamento gallego y a esa se ha incorporado el Gobierno de España. Sí, le veo futuro. Hay vicios en la adquisición de la propiedad del Pazo de Meirás. Por eso el PP en el Parlamento y en la Xunta hemos trabajado para incorporar al patrimonio público el Pazo que fue de Emilia Pardo Bazán.

—¿Presidente, la sanidad pública lleva un año en conflicto. Les acusan de recortes, la Xunta replica que faltan médicos. ¿Hay solución?

—Hay tensiones en el sistema nacional de salud. Es perfectamente conocido que no hemos hecho una buena planificación y los responsables fuimos el Ministerio y las Comunidades, cuando tuvimos que jubilar a los médicos de más de 65 años y a la vez no podíamos aplicar una tasa de reposición del 100% por estar en recesión. Y se produjo ese déficit en médicos de primaria y pediatras. Ahora tenemos 2.500 personas más trabajando en la sanidad que en la época de bonanza económica, estamos finalizando nuestra red de centros de salud y la remodelación integral de hospitales. Hemos pactado 175 medidas para la atención primaria y estamos aplicándolas. Y me reitero: si alguien conoce a un médico de familia o un pediatra que quiera trabajar en Galicia, nuestra oferta son más de 60.000 euros al año desde el primer mes. Estamos haciendo más sanidad, los médicos están trabajando más y en algunos casos observan que necesitarían más personal, y lamentablemente por el momento no podemos ofrecérselo. Pero esta situación durará poco tiempo. La sanidad es una prioridad del gobierno. A la izquierda le molesta porque creen que la sanidad es suya, cuando en realidad es de los gallegos.