Alberto Núñez Feijóo se dirige al atril para dar la rueda de prensa posterior al Consello
Alberto Núñez Feijóo se dirige al atril para dar la rueda de prensa posterior al Consello - EFE
CONSELLO DE LA XUNTA

Los Franco tendrán que mostrar al público las estatuas del Maestro Mateo

La declaración de Bien de Interés Cultural obliga a realizar visitas «por lo menos, cuatro días al mes». Feijóo espera «no volver a tener incidencias» con la familia del dictador como sucedió con el Pazo de Meirás

Pablo Pazos
SantiagoActualizado:

Por segundo Consello consecutivo, la Xunta puso este viernes el cuño a una decisión que coloca el foco sobre bienes en posesión de la familia Franco. Si la semana pasada el gabinete que encabeza Alberto Núñez Feijóo dio orden de personarse en el proceso para reintegrar el pazo de Meirás en el patrimonio público, en esta ocasión aprobó declarar Bien de Interés Cultural nueve esculturas atribuidas al Mestre Mateo y su taller, entre las que destacan las dos estatuas que son objeto de litigio entre los sucesores del dictador y el concello de Santiago. Representan a los profetas identificados con Abraham o Jeremías e Isaac o Ezequiel.

La declaración de BIC, subrayó Feijóo en rueda de prensa, «no afecta a la titularidad» de las obras, pero sí introduce un requisito que abre la puerta a una nueva controversia. «Esas estatuas se van a poder visitar, por lo menos, cuatro días al mes», advirtió el presidente. Así lo contempla el máximo nivel de protección y tutela previsto en la legislación vigente que pasa a amparar de forma individual, una a una, las nueve esculturas mateanas.

Se le preguntó a Feijóo si se preparan en la Xunta para un nuevo encontronazo con los Franco y se pronunció con firmeza no exenta de cautela, pues la declaración de BIC acaba de «empezar» y esto demanda ser «respetuosos». Sin embargo, «si no se cumple la decisión del Consello (...), actuaremos en consecuencia. La obligación es conocida, emana de la ley». Rememoró, en este sentido, los «antecedentes» con el pazo de Meirás, que llevaron a la Xunta a advertir a los «propietarios». Ahora, «les corresponde no volver, otra vez, a tener incidencias en la visita y poder ver las estatuas».

Cuestión aparte es la pugna judicial con el consistorio santiagués, que si bien reclamó la propiedad, un juzgado de Madrid, como recordó Feijóo, consideró que «por razones de prescripción», aquella correspondía a la familia Franco». No obstante, «el Concello de Santiago va a recurrir. Por lo que sabemos», amplió, «va a ser recurrido». Al Gobierno gallego, en este punto, solo le «corresponde esperar la sentencia». Pero algo está claro: «Con independencia de la propiedad, tienen que poder ser visitadas un mínimo de cuatro días al mes».

Con el futuro del pazo de Meirás todavía pendiente de resolución judicial, cabe recordar que, en el Consello anterior, Feijóo aseguró que «no desechamos ninguna posibilidad» de actuar en la misma línea «en relación con bienes que podamos entender que es discutible su titularidad». «No estamos yendo contra nadie, simplemente defendiendo lo que es de todos», advertía entonces acerca del palacete.

En buen estado

El resto de las nueve obras mateanas, procedentes de la desaparecida portada exterior occidental de la Catedral de Santiago, y datadas entre 1188 y 1211, están custodiadas por el Museo del templo compostelano y el Museo de Pontevedra. Su estado de conservación es desigual, pero el estado de mantenimiento general es «bueno», precisó la Xunta. La declaración de BIC, que se efectúa de forma individual por su origen diverso, no recibió alegaciones y contó con informes favorables de todos los organismos competentes.