Álvaro Santos
Álvaro Santos - EFE
LUGO

Dimite el secretario provincial del PSdeG en Lugo por la mala relación con Caballero

Santos se va en plena pelea con la dirección sobre quién preside la Diputación

SantiagoActualizado:

No todo es paz en un Partido Socialista gallego que vive uno de sus momentos más dulces. Mientras muestran su desencanto por no tener el Concello y la Diputación de Orense, una vía de agua se abrió este lunes con la renuncia del secretario provincial del partido en Lugo, Álvaro Santos. Su marcha supone la práctica desaparición del besteirismo y se produce por razones políticas, tras reconocer que la relación con la dirección de Gonzalo Caballero no es buena.

Las desavenencias se venían produciendo en público ya desde los últimos días, cuando Caballero dio a entender que era tiempo de cambio en la Diputación de Lugo. O dicho de otro modo, que Darío Campos no iba a repetir cuatro años más como presidente de la Diputación. La apuesta de la dirección es el alcalde de Monforte, José Tomé. Santos no se mordió la lengua el viernes y pidió al secretario xeral que explicase por qué la institución de San Marcos necesita un cambio de rumbo.

En cuanto al lío de la designación del presidente provincial, el concejal no se mordió la lengua: «Yo no sé sí apoyan a otra persona o no, el secretario de organización (Quiroga) dice que sí aunque públicamente no dice nada y el secretario xeral dice que se mantiene en la imparcialidad. No sé sí están divididos entre ellos o emplean un doble discurso», censuró.

Además, el exsecretario provincial afirmó que no quiere ser «cómplice» de decisiones orgánicas que «solo buscan colmar ambiciones personales», siempre «de los mismos», porque «una gran parte del partido sigue callado». Santos espera que de esta manera se pueda despejar el camino para Campos, que también es el regidor del Concello lucense de A Pontenova. Por ello, aseguró que deja la secretaria provincial para que su persona no «sea un problema». «En los próximos días veremos si en vez de un problema era una excusa», señaló para asegurar que se va «muy agradecido» con todos sus compañeros.

El exlíder del PSOE en la provincia también ve una falta clara de diálogo con la dirección de Santiago, que desde su punto de vista está más centrada y trabajando única y exclusivamente en el plano orgánico». Frente a ello, aseguró que como secretario provincial su proyecto era «para el desarrollo de la sociedad, no para personas concretas del partido».

También citó dos ejemplos de lo que ve como pocas ganas de que haya diálogo y acuerdo entre Lugo y Santiago. Una, la más reciente, una reunión que mantuvo el jueves con el secretario de organización del PSdeG, José Antonio Quiroga, para «tratar de reconducir la situación a un escenario de diálogo». «Y no hay ninguna respuesta», aseguró.

Ahora Santos deja el cargo, y con él la Ejecutiva provincial, lo que llevará a una gestora. El ya exlíder socialista en Lugo sí que seguirá con su puesto de concejal en el Concello de Lugo y remarcó ayer que se va por los mismos principios con los que accedió a él: «lealtad, compromiso y trabajo», principios, precisó, «que no siempre encontró en otros».

Enfriamiento

Caballero no pudo responder a las palabras de Santos, ya que celebró una rueda de prensa escasos minutos antes de conocerse su decisión. Con todo, cuando fue abordado por el tema de la elección del presidente de la Diputación, recordó que el Comité Federal de Listas escogerá al candidato a presidir la Corporación provincial. Específicamente hablando de Caballero, Santos explicó que el líder socialista le pidió que no se presentase a las primarias del partido en Lugo, lo que dañó su relación, «enfriándose».

Santos afirmó que deja el cargo por los mismos principios con los que accedió a él: «lealtad, compromiso y trabajo», principios, precisó, «que no siempre encontró en otros». Esos otros son la dirección del partido en Galicia, con los que reconoció «no hay una buena relación». Precisamente, Santos se había enfrentado la semana pasada contra el secretario xeral del partido, Gonzalo Caballero, que afirmó que se deben «poner las prioridades» a disposición de la organización para que ésta «busque la mejor fórmula para abrir nuevos tiempos».

No solo eso. Sino que Santos abandona porque no quiere ser «cómplice» de decisiones orgánicas que «solo buscan colmar ambiciones personales», siempre «de los mismos», porque «una gran parte del partido sigue callado».

El actual presidente de la institución, Darío Campos, como el alcalde de Monforte, José Tomé, se han postulado para dirigir el ente. Santos apoya a Campos, del que fue su número dos los últimos cuatro años en la Diputación. Santos pidió a Caballero que explicase por qué creía que la institución necesita un cambio de rumbo, mientras que Caballero apoya a Tomé. El secretario provincial era uno de los pocos besteiristas que quedaban con cargo destacado en el partido.

«No voy a ser cómplice de la división del PSOE. Me voy para que Álvaro no sea un problema. Ahora veremos si era un problema o era un excusa», ahondó.