Gato sobreviviente a un episodio de maltrato
Gato sobreviviente a un episodio de maltrato - EFE
Colaboración

1.200 euros de recompensa para dar con la persona que disparó mortalmente a un gato

El felino tuvo que ser sacrificado al quedar un perdigón alojado en su columna vertebral. Colectivos animalistas denuncian la proliferación de casos de maltrato animal con armas de fuego

SantiagoActualizado:

El descubrimiento por parte de Protección Civil este martes de un gato tiroteado en el entorno de Cornazo, en el término municipal de Vilagarcía de Arousa (Pontevedra), y su posterior sacrificio a causa de la «gravedad del acto», ha llevado a la asociación animalista Libera! y a la Fundación Franz Weber a poner en marcha una nueva gratificación económica de 1.200 euros a cambio de datos que «permitan cerrar el caso» y «averiguar quién disparó mortalmente» al felino. La denuncia fue formulada por la Protectora de Animales de Vilagarcía: el animal había sido recogido en las proximidades del centro sociocultural de la parroquia de Cornazo, presuntamente como víctima de un atropello. Cuando fue trasladado a un centro veterinario, los sanitarios comprobaron que el felino, un macho adulto, tenía alojado en la columna un perdigón que afectaba a su médula ósea y aconsejaba el sacrificio.

Los animalistas han alertado, en un comunicado de prensa, acerca de la «sucesión de casos de maltrato animal empleando armas de fuego». Así, recoge Ep, han recordado «la perrita preñada, tiroteada y arrojada a una tubería de pluviales en Pontevedra, un gato doméstico muerto durante una cacería en Carballo (La Coruña) o la perra a la que reventaron el hocico de un disparo en el municipio de Verín (Ourense)». Ninguno de estos actos, lamentan, se ha resuelto hasta la fecha.

De esta forma, consideran que «el modelo de recompensa económica puede ser una herramienta útil para tratar de incentivar» los testimonios de aquellas personas que «pudieron haber presenciado el disparo al gato en Vilagarcía, en un entorno urbano, y en donde se puso en riesgo la seguridad ciudadana, al efectuarse al menos un disparo en un espacio prohibido para la caza», abundan los animalistas.

El responsable o responsables de este «cobarde acto de maltrato animal», puede «enfrentarse, en vía administrativa a sanciones de hasta 30.000 euros, la hipotética retirada de la licencia de caza y la inhabilitación para la tenencia de animales por un máximo de diez años». En el terreno judicial, el Código Penal contempla penas de hasta dos años de prisión y la inhabilitación para tenencia, comercio o profesión relacionada con seres vivos con un máximo de 36 meses, recuerdan.

Libera! solicita colaboración a través del envío de pruebas al correo electrónico galicia@liberaong.org. En paralelo, insta a la Xunta de Galicia «a hacer cumplir la Ley de Bienestar Animal y desarrollar campañas preventivas y de sensibilización» para «evitar la proliferación de auténticas salvajadas contra animales, como los casos de los últimos dos años».