Noche de tiros largos en el IVAM
Torres corteja a Ana Rosa Quintana - ROBER SOLSONA
LA INTRUSA

Noche de tiros largos en el IVAM

Más de seiscientos invitados arropan a los arquitectos Joaquín Torres y Rafael Llamazares en la inauguración de su exposición

VALENCIA Actualizado:

Explosión de gentío en la inauguración de la muestra «Vivir en la arquitectura» en el IVAM. Dos eran los héroes ayer en el feudo de Consuelo Císcar: los arquitectos Joaquín Torres y Rafael Llamazares. Porque detrás del mediático Joaquín Torres (o delante, no lo sé) está Llamazares. Y al igual que los Eames, otro dúo de arquitectos, son diseñadores, decoradores, pero sobre todo, enormes comunicadores. Joaquín parecía una estrella de Hollywood. Rafael, más discreto, se encargaba de recibir a los más de trescientos invitados de Madrid que trajeron para animar el cotarro.

Y es que el hype (bombo) en que el estudio A-Cero ha cimentado su éxito es insignificante al lado de la que se montó en el IVAM, con alfombra (pero no roja, sino gris), photocall a la entrada y toda la fanfarria requerida. Con invitados de aquí y de fuera de aquí. De La Finca y del Ensanche. Porque el gran valor de estas producciones son siempre sus personajes. Enormes.

Pasadas las siete de la noche comenzó la pasarela. Por orden de importancia citaré la presencia de Borja Thyssen y Blanca Cuesta, que llegaron bien abrigados porque el frío de la noche era como si estuviéramos en Washington. La presentadora Ana Rosa Quintana se quitó el abrigo de piel para posar. Piel auténtica, no como la mía, porque la única piel de verdad que yo podría pagarme es la de media docena de boquerones al cuello (seguro que me copia la idea Lady Gaga). Luego apareció Cristina Tárregay los fotógrafos se alteraron tanto que a punto estuvo uno de caerse de espaldas. Pero nos quedamos con sus curvas (las de Cristina, no las del fotógrafo). Bien escotadas. O al menos, elevadas. Vamos, de competición. Toma, toma, toma.

Otra que deslumbró fue Carmen Lomana. Su pelo parecía inflamable. O sería ella. Después, y de una tacada, se dejaron caer la guapa Ana García Siñériz, Isabel Gemio, Lolita y la Duquesa de Fernandina, que charló un rato con Mayrén Beneyto. En la sección de deportes destacaron el nadador David Meca, con un bronceado 7.3 en la escala Julio Iglesias, compitiendo en cachas con Luis Medina. En la sección moda anoté al diseñador Ángel Schlesser, Francis Montesinos y Juan Andrés Mompó.

Además de las pieles, otra tendencia fue la mezcla (de personas). El Ensanche de Valencia compitió con la urbanización La Finca ante el presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, y la alcaldesa Rita Barberá. Para mí que el Ensanche llevaba más papeletas porque allí se reunió lo más granado del vipismo local: la familia Colonques, Pupín Caruana, el Marqués de Cáceres Juan Noguera, Quique Dacosta, el doctor Juan Viña, Alejandro Cerdá y Esther Barrera, Rafael Aznar, Enrique Lucas, Laura Fitera, Juan Antonio Murgui...

Después se sirvió una cena y un dj amenizó la velada, aunque ninguna dama llegó al extremo de la Duquesa de Alba de ponerse a bailar descalza y con los dedos llenos de tiritas. También hubo copas a gogó. Con lujo redoblero. Como antes de la crisis.