Imagen del traslado del cadáver de Beatriz - EFE
Sucesos

De Yaneth a Beatriz: la violencia machista se cobra ya mil mujeres asesinadas en España

La joven acuchillada por su pareja en Alboraya -que iba a romper la relación- eleva a un millar las víctimas desde que en 2003 se creó el registro oficial

VALENCIAActualizado:

Entre el asesinato de Yaneth en Fuengirola y el de Beatriz en la localidad valenciana de Alboraya han pasado más de dieciséis años y mil mujeres muertas en España a manos de sus parejas o exparejas desde que en 2003 se creó el primer registro oficial de víctimas de la violencia machista.

Beatriz pasó a engrosar este lunes la negra estadística, a falta de la confirmación oficial de la Delegación Especial del Gobierno para la lucha contra la Violencia de Género. Con todo, tanto las autoridades locales como las autonómicas –que han convocado concentraciones de repulsa contra el crimen para hoy– ya lo consideran un caso de violencia machista. La investigación de la Guardia Civil, de hecho, apunta a esa dirección, a falta de los resultados definitivos de las autopsias de la víctima y del supuesto homicida, que se quitó la vida horas después del crimen.

El asesinato de esta joven camarera de veintinueve años elevaría a mil los casos de mujeres muertas desde la puesta en marcha del registro. Además, continúa en investigación el caso de la paraguaya Romina Celeste, asesinada en Lanzarote a principios de año. Beatriz es la cuarta víctima de violencia machista en la Comunidad Valenciana –se suma a dos crímenes en Alicante y a uno en Castellón - y la vigésimo cuarta en España durante este año.

De acuerdo con la investigación, la joven fue asesinada de varias cuchilladas la madrugada del domingo al lunes. Su presunto verdugo fue el que era su pareja de hecho, un hombre de 49 años y nacionalidad rumana con el que convivía en un piso de la localidad valenciana de Alboraya. El cuerpo de la víctima presentaba signos de estrangulamiento. Su pareja se quitó la vida al lanzarse desde un quinto piso. En el interior de la casa estaba el cadáver de la mujer.

La víctima había decidido poner fin a sus siete años de relación con su pareja, que se había iniciado en Malta, de acuerdo con fuentes de la investigación.

La joven no se presentó este lunes al trabajo en un local de restauración de la urbanización Port Saplaya, cerca de la casa en la que hacía poco tiempo se había marchado a vivir con su pareja, cocinero del establecimiento.

La ausencia de Beatriz extrañó a su jefa y a su madre quien, de acuerdo con fuentes del Ayuntamiento de Alboraya, se personó en las dependencias de la Policía Local para dar la voz de alerta.

Pasadas las nueve de la mañana, los agentes se personaron en la casa pero nadie respondió a las llamadas al timbre, por lo que avisaron a los bomberos. Cuando los efectivos desplazados a la vivienda trataban de entrar en el piso por el exterior, el hombre, «que parecía mareado o desorientado», se lanzó desde el balcón a la calle. Había permanecido toda la noche junto al cadáver de su víctima que, de acuerdo con el análisis preliminar de los forenses, murió a la una de la madrugada como consecuencia de una asfixia.

Varios intentos de suicidio

De acuerdo con las pesquisas de la Guardia Civil, durante esas ocho horas el hombre trató de suicidarse en varias ocasiones. Primero abrió la espita del gas y posteriormente se hizo cortes en las muñecas y se clavó un cuchillo en el pecho. Al verse descubiero se lanzó desde el quinto piso hasta un callejón sin salida. Los efectivos sanitarios desplazados no pudieron hacer nada por salvarle la vida.

Mientras, los agentes descubrieron el cadáver de Beatriz en el interior de la casa. Según fuentes de la investigación, en el historial de la pareja no figuran denuncias ni por malos tratos en el ámbito familiar ni por ninguna otra cuestión. Al Ayuntamiento de Alboraya tampoco le constan expedientes en sus servicios sociales.