Imagen del líder del PSPV-PSOE, Ximo Puig - ROBER SOLSONA
Pactos tras el 26M

El PSOE ofrece a Ciudadanos la Alcaldía de Alicante a cambio de su apoyo en la Diputación contra el PP

Ximo Puig tienta a Albert Rivera con el que sería el principal Ayuntamiento de la formación naranja en toda España

La candidata en Alicante, que quedó tercera con la mitad de votos que los populares, no descarta aceptar la propuesta pero remite a Madrid

ALICANTEActualizado:

Intercambio de cromos tras las elecciones municipales del 26 de mayo. El PSPV-PSOE que lidera Ximo Puig ha ofrecido apoyar a Ciudadanos para que el partido de Albert Rivera asuma la Alcaldía de Alicante -la décima ciudad de España por población- a cambio de que la formación naranja apoye a los socialistas para presidir la Diputación. De esa forma, los socialistas lograrían laminar, con la aquiescencia de Ciudadanos, el principal poder territorial que le queda al PP en la Comunidad Valenciana tras los comicios del pasado domingo.

En la anterior legislatura, la Diputación de Alicante, presidida por el popular César Sánchez, ejerció de contrapoder al Gobierno autonómico del PSPV y Compromís en la Generalitat. Algunos de sus recursos en los tribunales frenaron medidas de la izquierda como el decreto de plurilingüismo que marginaba al castellano en el sistena educativo. Ahora, el plan de los socialistas pasa por dejar al PP fuera de la institución.

La dirección de Ciudadanos en Alicante remite a la decisión que adopte el comité de pactos que ha creado Albert Rivera para decidir sobre las alianzas para formar gobierno tras los comicios del pasado domingo. El caso de Alicante cobra especial relevancia, toda vez que sería el principal Ayuntamiento que podría gobernar Ciudadanos en toda España a pesar de haber retrocedido en votos y en concejales en los anteriores comicios. Pese a ello, el PSPV-PSOE les ofrece la Alcaldía a cambio de su apoyo en la Diputación provincial, hasta ahora gobernada por el PP.

En números, el mercadeo postelectoral que proponen los socialistas se resume de la siguiente forma. En el Ayuntamiento de Alicante la mayoría absoluta la otorgan quince escaños. El PP es la fuerza más votada en las últimas elecciones con nueve concejales, los mismos que obtuvo el PSPV-PSOE pero con 2.300 sufragios menos. Ciudadanos quedó tercero y cayó hasta los cinco ediles y con la mitad de apoyos que el candidato popular y alcalde en funciones, Luis Barcala. Unides Podem, Compromís y Vox cosecharon cada uno de ellos dos concejales.

La suma entre PP, Ciudadanos y Vox arroja una mayoría del bloque de centro derecha (dieciséis) mientras que al de la izquierda no le salen los números. PSPV-PSOE, Compromís y Unides Podem se quedan con trece escaños, a dos de poder gobernar.

El papel de Compromís

Ximo Puig se muestra «generoso» con Ciudadanos, al que le ofrece su apoyo para que su candidata, Mari Carmen Sánchez, sea la alcaldesa. A cambio, los socialistas pretenden que Ciudadanos les abran la puerta de la Diputación de Alicante. En esta institución, que rige a la cuarta provincia de España, hay 31 escaños. El PP cuenta con quince y Ciudadanos con dos, por lo que suman la mayoría absoluta. El PSPV-PSOE tiene catorce y Compromís solo uno, por lo que el resultado les condena a la oposición.

En estas, un recuento de veintinún votos en el partido judicial de Villena podría hacer que los socialistas sumaran un diputado, que arrebatarían al PP. Ambos empataría a catorce y los dos escaños de Ciudadanos tendrían la llave de la Corporación. Como aliciente, Ximo Puig ofrece a los naranjas la Alcaldía y de esa forma lograría borrar del mapa de las Diputaciones de la Comunidad Valenciana al PP tras el triunfo del PSPV en las de Valencia y Castellón.

Según los muñidores de la estrategia, Compromís daría el visto bueno a la operación del Consistorio con el argumento de bloquear a la «extrema derecha» de Vox, de la que Sánchez dice no tener conocimiento directo. Compromís, que tendría que aportar en principio un voto para la maniobra, señala que estas cuestiones hay que hablarlas en las reuniones de pactos y no a través de los medios de comunicación. A lo que añade que sólo avalan «el Botánic y sus réplicas», rechazando valorar «la política ficción».

Puig ha explicado este martes que si hay "buena voluntad" en Ciudadanos, los socialistas están dispuestos a actuar "con la máxima generosidad" para que en la ciudad de Alicante haya un Gobierno "a la europea". «No queremos que la extrema derecha condicione el Gobierno de la ciudad de Alicante», ha dicho, a pesar de que el candidato del PP, Luis Barcala, ha explicado que está dispuesto a gobernar sin la necesidad de Vox.

El también presidente de la Generalitat aboga por un Gobierno local en Alicante «sin la extrema derecha, "como haría Macron o como haría Merkel», y ha destacado que el PP "se ha abrazado permanentemente a la extrema derecha", por lo que si Cs se quiere separar de esa "opción seguidista de la extrema derecha" existe "otra opción".

Pese a que durante la campaña habían rechazado cualquier pacto con el PSOE, las cosas han cambiado en Ciudadanos y la dirección nacional ha decidido que se constituyan comités para decidir pactos. De este modo, no se descarta que pudieran dar su apoyo al PP en el Consistorio y a los socialistas en la corporación.

La formación naranja solo gobernará en cuatro localidades de la Comunidad Valenciana y en cinco ha logrado mayoría relativa. Ahora se la abre la puerta de la segunda ciudad de la región que le brinda en bandeja el PSPV-PSOE.