El Capitán Moro y el Capitán Cristiano entablan su lucha durante el Alardo en las fiestas alcoyanas
El Capitán Moro y el Capitán Cristiano entablan su lucha durante el Alardo en las fiestas alcoyanas - EFE
Fiestas

Los Moros y Cristianos de Alcoy libran su primera batalla este año en los juzgados

La contabilidad de la Filà Magenta obliga al Casal a intervenir su gestión y algunos festeros pleitean reclamando responsabilidades

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Antes de empezar a disparar arcabuces y trabucos en las batallas simuladas por la conquista del castillo en las espectaculares fiestas de Moros y Cristianos de Alcoy, los protagonistas de este año han entablado otra pugna menos vistosa y más ingrata en los juzgados, por los problemas contables de la Filà Magenta, que además debe lucirse más que nadie porque ostenta la Capitanía Mora.

A raíz de una primera denuncia de un miembro de esta filà, la Asociación de San Jorge -conocido como el Casal, entidad organizadora de las fiestas- mantiene intervenida desde el verano pasado su gestión y coincide precisamente con el momento de máxima visibilidad de sus integrantes, porque tras asumir el rol de Alférez en 2018, en mayo de este año desfilarán como Capitán del Bando Moro, con su boato y una serie de gastos extra. Máxima visibilidad en la calle y máxima opacidad en las cuentas, porque la deuda no se ha cuantificado mientras se especula con que ascienda a entre 80.000 y más de 100.000 euros.

Otros festeros de la Filà Magenta también han anunciado su intención de acudir a la vía judicial para reclamar responsabilidades, después de que fuera apartado su primer tro, Vicente Jorge Carcelén, quien atribuyó el problema a un desfase presupuestario y ofreció a la Asociación de San Jorge toda la documentación para aclararlo. No obstante, desde septiembre del año pasado no ha trascendido ningún detalle de esta contabilidad ni de las conclusiones del Casal.

En enero, además, Carcelén fue suspendido por dos años al haber convocado una asamblea cuando ya no estaba en sus funciones, mientras se dilucidaba el posible desfalco, una sanción que ha recurrido.

Sigue pendiente de resolución, asimismo, otra denuncia más antigua para aclarar la contabilidad global de la Asociación de San Jorge, que acaba de aprobar sus últimas cuentas, con un presupuesto anual de 901.000 euros.