El historiador Jordi Canal, en el programa de la Cope
El historiador Jordi Canal, en el programa de la Cope - ABC

Jordi Canal: «El Rey está decepcionado con una parte de la sociedad catalana»

Don Felipe ha sido uno de los reyes más implicados con Cataluña y el que habla mejor catalán, afirma el historiador

Juan Carlos Valero
BarcelonaActualizado:

«Existe una especie de pinza de independentistas y populistas que atacan al Rey para debilitar el Estado», asegura Jordi Canal, doctor en historia y profesor en la École des Hautes Études en Sciences Sociales de París, que acaba de lanzar un breve ensayo titulado La monarquía del Siglo XXI (Turner), precisamente cuando el rey emérito Juan Carlos I ha anunciado su definitiva retirada de la vida pública y se cumple el quinto aniversario de la proclamación de Felpe VI como Rey de España.

En el caso de los separatistas, Canal considera que tanto en su ataque al Estado en el año 2017 y ahora a la monarquía «están cometiendo un error al pensar que son muy débiles porque no contestan, pero descubrieron que no era así el 1 de octubre, y lo siguen descubriendo con el juicio. La monarquía es más sólida de lo que han pensado siempre». Canal ha recordado que «las monarquías parlamentarias, que son plenamente democráticas, han dado en los últimos tiempos en Europa mucha más estabilidad que según qué repúblicas».

Durante su participación este sábado en el programa Converses de Cope Cataluña y Andorra, Canal ha dicho que «los cinco años de Felipe VI no han sido fáciles, desde un punto de vista político». Desde la abdicación de Juan Carlos I, en junio de 2014, su hijo, Felipe VI, ha reinado en una época complicada, a juicio del historiador y escritor. Entre los años 2015 y 2016 hubo una etapa de Gobierno provisional y dos elecciones que «no fue fácil de gestionar porque algunos partidos le pedían que interviniera más allá de lo que la Constitución le permite, y luego está el procés, que ha provocado varios problemas graves obligando a Felipe VI a hacer una intervención del 3 de octubre extraordinaria dentro de sus funciones». Teniendo en cuenta todas esas dificultades, Canal valora que en los cinco años de Felipe VI no se han cometido grandes errores.

Rey implicado en Cataluña

Canal valora la templanza y el rigor del rey frente a la campechanería y cercanía de Juan Carlos. Las razones que aprecia el historiador gerundense en el discurso que dio Felipe VI tras el golpe del 1 de octubre son de índole personal, dada la cercanía del monarca hacia Cataluña: «Al margen de la función que le da la Constitución de velar por el buen funcionamiento de las instituciones, que es lo que justifica el discurso, su intervención me parece que fue de un rey que siente. Es un discurso en el que hay una decepción hacia una parte de la sociedad catalana por la que él se había implicado mucho».

De hecho, entre el reinado de su padre y el de nuestro actual rey, Canal ve claras diferencias: «El discurso lo hace diferente del que habría dado su padre, Juan Carlos I. Felipe VI ha sido uno de los reyes más implicados con Cataluña: ha sido el que más veces ha venido a Cataluña, habla muy bien en catalán (mejor que algunos independentistas). Un esfuerzo hecho por el rey que se transforma en decepción, como vimos en su discurso del 3 de octubre».

Como recoge en su libro, Jordi Canal ve en esta línea de la corona una nueva era: «Con Felipe VI se consolida la Casa Real», explica. «Ha aprendido muchas cosas de la etapa anterior, la necesidad de tener unos colaboradores a su lado que le digan las cosas y que trabajen para él permanentemente; se ha sabido rodear de personas de confianza y profesionales». Y una de las personas que más destaca en el cambio es la reina: «El papel que ha hecho doña Letizia en esta monarquía del S. XXI es aportar aires de modernización que, al lado del rigor que caracteriza al actual rey, han hecho de la monarquía una institución más moderna».

Canal ve positivo que se hayan superado los «errores de la anterior monarquía». «Uno de los problemas de la crisis de la monarquía de Juan Carlos I es que seguía siendo una monarquía del S. XX en pleno S. XXI», ha explicado Jordi Canal. «Vías de modernización como la imagen, el rigor y la transparencia son muy importantes y en los últimos años se han asumido», ha añadido.

Todo puede empeorar

Después de dos años muy duros a nivel político, Canal no ve un futuro plácido: «Las cosas pueden ir a peor, no hace falta descartarlo, y lo comprobaremos en otoño, ya que con la sentencia del juicio y la campaña electoral de las catalanas anticipadas podemos entrar en una etapa complicada», ha afirmado. Algunas de las soluciones que plantea se exponen en su libro, en el que plantea que desde el Estado debería actuarse sobre «la escuela, los medios de comunicación y el funcionariado». «No apuesto por un 155 perpetuo, pero sin actuar en estos puntos iremos a peor», ha sentenciado.

Canal no cree necesario abrir una reforma de la Constitución. Es más partidario de una reformulación de las autonomías: «Se pueden repensar sin tocar la Constitución. Una reforma autonómica debería analizar lo que ha funcionado los últimos 40 años y lo que no para cambiarlo». Ha reconocido, sin embargo, que «puede ser que el dinero esté mal repartido porque hay comunidades que salen mejor paradas que otras».

Sobre la polémica con los Premios Fundación Princesa de Girona, Canal ha asegurado que «es difícil saber cuándo se podrá retomar una normalidad institucional en una sociedad que vive un momento excepcional, por la fractura social y la crispación, pero yo no enterraría el proyecto».