TRIBUNA ABIERTA

El solar de la vergüenza

Los nacionalistas han estado, por motivos ideológicos y partidistas, más cerca de los verdugos que de las víctimas,

ALBERT RIVERA
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El domingo pasado asistí al acto de homenaje a las víctimas del atentado en la casa cuartel de la Guardia Civil en Vic, el día en el que se cumplían 20 años de aquella masacre terrorista en nombre de la independencia del País Vasco. A aquel acto, al que asistieron no más de cien personas, con una decena de Guardias Civiles y Mossos d'Esquadra entre ellos, no acudió ni un solo consejero de la Generalitat, ni el alcalde de Vic, ni un solo portavoz parlamentario. En aquel solar se volvió a perpetrar un atentado emocional 20 años después: dejar a las víctimas de ETA sin el amparo, apoyo, ni el cariño de los principales representantes públicos. Y curiosamente, los ausentes eran los mismos partidos que salieron a criticar al TS por ilegalizar a Bildu y a presionar al TC con una resolución de la mayoría del Parlamento pidiendo que los batasunos participasen en las urnas.

Hay que decirlo bien alto y bien claro: los nacionalistas han estado, por motivos ideológicos y partidistas, más cerca de los verdugos que de las víctimas, más cerca de los que destruyen el estado de derecho y la democracia española que de los que mueren por defender nuestras libertades o por ser hijos o familiares de nuestros servidores públicos. El hecho de que en aquella ciudad una placa de pocos centímetros —instalada hace dos años en uno de los laterales del terreno donde estaba la casa-cuartel— sea lo único que recuerda la memoria de los diez asesinados y 44 heridos, es el símbolo de cómo la Cataluña oficial ha actuado durante 30 años frente a ETA y su entorno: legitimando y apoyando la presencia de los brazos políticos de ETA en las instituciones y mirando hacia otro lado frente a la barbarie terrorista cuando tenía lugar en Cataluña. Pretendiendo esconder y olvidar las matanzas de ETA lo que han conseguido es enterrar la memoria de nuestros muertos y, con ello, la dignidad de nuestras instituciones.

Albert Rivera es presidente de Ciutadans.