Condenan a un médico por diagnosticar tarde una metástasis ósea a un paciente que falleció

El facultativo le dijo inicialmente que padecía dolor neuropático y le indicó fármacos y rehabilitación

BARCELONAActualizado:

El médico le diagnosticó dolor neuropático y acabó teniendo un cáncer óseo en estado avanzado que acabó con su vida. El Juzgado de Primera Instancia 1 de Vilafranca del Penedès (Barcelona) ha condenado a la aseguradora SegurCaixa Adeslas S.A. y a un facultativo por el retraso diagnóstico de metástasis ósea a un paciente que murió como consecuencia de la enfermedad, según ha informado el Defensor del Paciente en un comunicado. Los familiares del fallecido consideran que no hay cantidad económica equiparable a la vida de su familiar, por lo que no quieren hacer pública la indemnización acordada, que será destinada a la investigación médica.

Según la sentencia, el paciente, de 64 años, consultó con su médico de cabecera por la aparición en verano de 2012 de un dolor importante en la pierna izquierda y cara externa del muslo y adormecimiento, precedida por falta de apetito y pérdida de peso, siendo derivado al traumatólogo de su mutua tras descartarse rotura fibrilar.

Tratamiento y rehabilitación

Según se detalla en el fallo, los dolores fueron en aumento, extendiéndose en la región lumbar con limitación de la deambulación, pese a los tratamientos farmacológicos pautados, siendo diagnosticado por el traumatólogo de «meralgia parestésica», prescribiendo tratamiento farmacológico y rehabilitación.

En octubre, el paciente casi no podía andar y había perdido peso, aunque habían aumentado la medicación y se le mantuvo el diagnóstico de meralgia parestésica, pautándose nuevas sesiones de rehabilitación, informa Ep. En la visita a un nuevo especialista y ante el cuadro clínico que presentaba el enfermo, se decidió la realización de una resonancia magnética urgente para reevaluar el diagnóstico inicial, lo que evidenció la inexistencia de meralgia parestésica.

Neoplasia de pulmón

La resonancia confirmó la «extensa tumoración de 12 centímetros en zona posterior lateral izquierda de pelvis que, tras sucesivos estudios, resultó tratarse de enfermedad metastásica ósea relacionada con una neoplasia de pulmón que no se había manifestado».

El diagnóstico final llegó en noviembre de 2012, y el paciente falleció en enero de 2013 «sin posibilidad de tratamiento».