El vicepresidente firma el acuerdo de función pública con los representantes de CC.OO., UGT y CSIF
El vicepresidente firma el acuerdo de función pública con los representantes de CC.OO., UGT y CSIF - F.HERAS
POLÍTICA

La Junta eliminará 600 plazas de libre designación para que sean de funcionarios

En marzo comenzará a funcionar el concurso abierto y permanente, «pionero» en España

VALLADOLIDActualizado:

«Mejorar la carrera» y que los funcionarios puedan «crecer» laboralmente dentro de la función pública. Es una de las metas que se pretenden alcanzar con los nuevos acuerdos alcanzados y rubricados entre la Junta de Castilla y León y los principales sindicatos del sector (CSIF, UGT y CC.OO.) con los que se ponen en marcha «reclamaciones fundamentales» de los trabajadores públicos como la supresión de unos 600 puestos de libre designación o la puesta en marcha efectiva del concurso abierto y permanente.

Así, según explicó el vicepresidente y consejero de la Presidencia, José Antonio de Santiago-Juárez, se «liberarán muchos» puestos para «mejorar» la carrera profesional, de modo que se eliminarán el 31 por ciento de los de libre designación (en concreto, 387), de modo que quedan para que sean ocupados por los funcionarios. Además, también el 28% de los concursos específicos (374 plazas) serán ordinarios, de modo que también puedan ser ocupados por trabajadores públicos, que «tienen más posibilidades de crecer» laboralmente, destacó De Santiago-Juárez. De este modo, a partir de la entrada en vigor de este acuerdo, no habrá puestos de libre designación para las categorías inferiores al nivel 27 (la escala va del 10 al 30), salvo «pequeñísimas excepciones», apuntó el vicepresidente del Gobierno autonómico.

En esta dirección también camina la puesta en marcha, desde marzo de 2018, del concurso abierto y permanente para los trabajadores públicos, convirtiéndose Castilla y León en la primera comunidad que lo aplica. Hasta ahora, era anual, pero «no se hacía efectivo nunca». Con el cambio, aplaudido por los sindicatos, un funcionario puede optar en cualquier momento a una plaza y, cuando se quede vacante, se abrirá y resolverá el concurso entre los postulantes a ella. El sistema, que funciona «perfectamente» entre los laborales, quiere ser copiado incluso a nivel nacional, pues el Estado ya se ha interesado por ella.

Además, dentro de la reforma acordada y que supone «casi, casi una revolución» de la función pública, también se ha establecido que los puestos «básicos, los peores, desaparecerán» en próximas convocatorias, de acuerdo al catálogo de puestos tipo aprobado ayer, con el que se «adaptan» las plantillas a la actualidad, pues hay categorías que se seguían rigiendo por la norma de hace 25 años.