Ernesto Monsalve y Carlos Aganzo, con el libreto de mano de la cantata, frente a la estatua del Conde Ansúrez en la Plaza Mayor de Valladolid
Ernesto Monsalve y Carlos Aganzo, con el libreto de mano de la cantata, frente a la estatua del Conde Ansúrez en la Plaza Mayor de Valladolid - F. HERAS

«Desempolvamos el mito del Conde Ansúrez y lo ubicamos en el siglo XXI»

La Catedral de Valladolid acoge el 11 de mayo el estreno de la cantata «Ansur» de Carlos Aganzo y Ernesto Monsalve

ValladolidActualizado:

A punto de cumplirse una década de su oda a Miguel Delibes, puesta en escena con motivo del 90 aniversario del nacimiento del autor de «El Camino», el compositor y director de orquesta Ernesto Monsalve y el poeta Carlos Aganzo vuelven a unir sus fuerzas para conmemorar una efeméride, en esta ocasión el noveno centenario del fallecimiento de quien fuera el repoblador e impulsor de la villa de Valladolid, el Conde Pedro Ansúrez.

La Catedral de Valladolid acogerá a las 20.30 horas este próximo 11 de mayo, enmarcado en las Fiestas de San Pedro Regalado de la ciudad, el estreno de la cantata «Ansur», una pieza en la que llevan trabajando dos años. «Cuando me percaté que en 2018 se celebraba el noveno centenario me pareció oportuno hacer una conmemoración de estas características. Se lo propuse al área de Cultura del Ayuntamiento y lo recogieron con interés», explica Monsalve. Aganzo, por su parte, señala que el hecho de que vuelvan a este tipo de composición musical -ya la utilizaron en la mencionada oda a Delibes- se debe a dos cuestiones. Permitía «recoger muy bien para los coros el libro de Darío Velao -el texto en el que se basa la letra- y luego también crear dos voces, que son la de una soprano y un barítono, que dan un cierto lirismo y ponen en escena unos personajes más reales, quizá menos épicos y un poco más cercanos a nosotros». Monsalve da, al respecto, una respuesta más técnica: «Una cantata está a caballo entre la ópera, de argumento profano, y el oratorio, que es religioso. Dado que desde un primer momento queríamos que se representase en la Catedral, por ser donde está enterrado el Conde, nos parecía que era el formato más adecuado».

El barítono zamorano Luis Santana y la soprano catalana Montserrat Martí Caballé ponen voz a los protagonistas

El poeta y ahora director de Relaciones Institucionales de El Norte de Castilla adapta la obra «El Conde Ansúrez: poema» (1912) del mencionado Darío Velao para conformar un texto que se articula en la cantata en dos actos y una obertura. Apunta Aganzo que ha querido ser «muy respetuoso y mantener mucho el ambiente» en el que el autor original situó su obra: «Darío se confesó a sí mismo un indigno discípulo de Zorrilla. En 1911, cuando esto ocurre, estamos en pleno modernismo en España y él, sin embargo, es antimoderno. Para mí esto es clave. He querido respetar el antimodernismo, ese romanticismo tardío. Es una cantata antimoderna».

Luis Santana y Martí Caballé, durante un ensayo en Valladolid
Luis Santana y Martí Caballé, durante un ensayo en Valladolid - ICAL

Para ello, el texto de Darío Velao sirve de base para la coral -las voces del coro de niños «Ciudad de León»- y para el personaje del ciego mientras que tanto el del Conde Ansúrez como el de su mujer, la Condesa Eylo, serán «más líricos. Tienen más carne y más cuerpo frente a los épicos», explica el poeta. Asimismo, detalla que en aras de conseguir «un poco de diálogo en el tiempo», el espectador encontrará en el montaje una serie de «juegos» que permiten, por ejemplo, la introducción de unos versos de José Zorrilla. «Hay muchos Valladolid» en el montaje, refrenda Monsalve.

«Muchos lenguajes»

Aunque la adaptación del texto fue primero, señalan los dos impulsores del proyecto que han trabajado «codo con codo», lo que supuso en algunos momentos tener que reescribir la obra. Respecto a la partitura, señala Monsalve que ha introducido «muchos lenguajes en la música» porque en su intención ha estado mantener el medieval propio de la época -llega incluso a utilizar melodías gregorianas para los momentos «semi litúrgicos»-, música tardorromántica «y también un lenguaje tendente a hoy».

Cuenta también Aganzo que el objetivo era que el Conde, al que pondrá voz el barítono Luis Santana, «no perdiera jamás, ni en la música ni en el texto, su condición de leyenda, de mito, de personaje heroico y épico», mientras que su mujer, que interpretará Montserrat Martí Caballé, es el personaje más «de carne y hueso» y actual. «Lo que vamos a ver en la catedral es la representación del mito del Conde Ansúrez. Nos interesaba porque nunca se había hecho. Queríamos desempolvar el mito y colocarlo en el siglo XXI». Todo ha sido muy medido y la elección de los intérpretes no fue casual, apunta Monsalve recordando que a la Orquesta Filarmónica de Valladolid se suma un coro de León, un barítono de Zamora y la soprano catalana -«fue señor de Urgel--: «Hemos unido elementos de los territorios que tocaron la vida de Ansúrez». En total, serán 150 intérpretes: «Es una amplitud de miras buscada porque lo que queremos es dar a conocer nuestro mito», concluye Aganzo.