El agricultor de Fermoselle (Zamora) Manuel Ramos, responsable de las calabaceras gigantes
El agricultor de Fermoselle (Zamora) Manuel Ramos, responsable de las calabaceras gigantes - EFE

Calabazas gigantes que superan los 215 kilos

Un horticultor aficionado las cultiva en el parque natural de Arribes del Duero y tiene intención de acudir a algún concurso

ABC
ZAMORAActualizado:

Un horticultor aficionado cultiva en el parque natural de Arribes del Duero, en la frontera de Zamora con Portugal, unas calabazas gigantes que en algún caso superan ya los 215 kilogramos de peso cuando aún falta cerca de un mes de crecimiento antes de que corte el fruto.

El agricultor de Fermoselle (Zamora) Manuel Ramos, responsable de las calabaceras gigantes, ha mostrado su intención de acudir a algún concurso o exposición con el mayor de los cuatro ejemplares gigantes que ha cultivado y se plantea igualmente invitar a todos los vecinos de su pueblo a la degustación de una de las calabazas.

Mientras llega el momento óptimo para recoger el fruto, que si el tiempo es favorable será dentro de un mes, Manuel Ramos acude todos los días a su huerto para regar y medir la calabaza, que cuando el calor no es excesivo puede llegar a coger hasta diez kilos de peso diarios.

Es la primera vez que este agricultor que trabaja en una explotación vitivinícola de la zona cultiva calabazas de tamaño XXL en su huerto y lo ha hecho como un pasatiempo para sus ratos libres después de ilustrarse a través de Internet sobre este cultivo y las condiciones para producir calabazas gigantes.

La fama de su huerto, alentada por su difusión en televisión, ha hecho que, muy a su pesar, se haya convertido en un atractivo turístico más de Fermoselle este verano.

Al respecto, Manuel Ramos ha explicado a Efe que la gente se acerca a ver las calabazas y fotografiarse con ellas y ha mostrado su disgusto porque en días pasados unos turistas acudieron al huerto y no tuvieron el suficiente cuidado para no pisar la planta.

Aunque la mayor de las bayas nació a finales de abril y aún no ha tiene cuatro meses, el cultivo le ha llevado casi un año de trabajo porque ya en septiembre de 2018 tuvo que comenzar a acondicionar, abonar y dotar de nutrientes el terreno.

Posteriormente ha tenido que dar a las calabazas todo tipo de atenciones, cuidarlas y regarlas todos los días y de esta forma ha logrado frutos de tamaño gigante sobre los que ahora se plantea qué hacer con ellos.

De momento, tiene pensado mostrar públicamente la mayor de sus calabazas, para lo que prevé acudir al concurso de calabazas que anualmente organiza la localidad de Igüeña (León) o a una feria de productos hortícolas de gran tamaño en Oporto.

Además, tiene intención de donar alguna de las bayas a una organización sin ánimo de lucro e igualmente ha barajado la posibilidad de invitar a los fermosellanos a degustar una de ellas.

«Si el alcalde pone el vino y el jamón, yo invito a calabaza a todo el pueblo», ha declarado a Efe este horticultor que adquirió las semillas de sus calabazas gigantes fuera de España, a través de una web especializada en producción de verduras de gran tamaño.

Para la recogida del producto aún falta cerca de un mes, pero Manuel Ramos ya ha pensado todos los detalles y sabe que requerirá de un tractor con pala y un remolque para poder transportar una cosecha junto a la que los humanos parecen liliputienses.