Estación de la aldea leonesa de Busdongo, cubierta de nieve durante gran parte del invierno - ICAL

Busdongo, la aldea leonesa que no olvida a su paisano Amancio Ortega

El fundador de Inditex nació en este pueblo muy próximo al puerto de Pajares

LeónActualizado:

Desde hace aproximadamente una década los inviernos en el municipio leonés de Villamanín son mucho más llevaderos. No hace menos frío, ni nieva menos, pero al menos los vecinos tienen la herramienta necesaria para abrirse camino, para luchar contra el manto blanco que durante varios meses se empeña en tapar sus pueblos y congelar sus calles. Su máquina quitanieves es la que pelea día a día contra el aislamiento de quienes residen en este municipio de montaña o en alguna de sus 19 pedanías. Una tarea que su actual alcalde, José Luis García Oblanca, califica de «imprescindible». Lo tiene claro: sin esta quitanieves «sería muy difícil pasar aquí el invierno». Por este motivo, en el Ayuntamiento están «más que agradecidos» a quien hizo posible su compra, un célebre vecino que nació en el municipio casi por casualidad y que vivió en él apenas tres meses. Desde entonces se cree que jamás volvió a pisar sus calles, pero en ellas no se olvidan de su «paisano», el fundador del Grupo Inditex, Amancio Ortega.

Amancio Ortega es natural de Busdongo, una pequeña aldea perteneciente al Ayuntamiento de Villamanín que apenas llega al medio centenar de vecinos y en la que los inviernos son especialmente gélidos. Cuando él nació, el 28 de marzo de 1936, su padre, vallisoletano, trabajaba de ferroviario en Busdongo. De allí partieron a Tolosa (Guipúzcoa) cuando apenas había cumplido los tres meses porque nombraron a su padre jefe de estación y entre los ocho y los 12 años (los números bailan dependiendo de la fuente) volvió a mudarse y a instalarse en Galicia, donde empezó a tejer su imperio empresarial, el que lo ha situado como uno de los hombres más ricos del mundo.

El empresario textil Amanci Ortega
El empresario textil Amanci Ortega

Revisando los archivos del Ayuntamiento hace una década, el entonces alcalde de Villamanín, Óscar Gutiérrez Álvarez, supo que Ortega había nacido en Busdongo. En aquel momento la situación financiera del Consistorio no era buena y se le ocurrió que podía probar y pedir a su ilustre paisano un poco de ayuda. Viajó a Arteixo (A Coruña), sede central de Inditex, y allí fue recibido por el presidente de la Fundación Amancio Ortega. Con el empresario no llegó a hablar en persona porque en ese momento se encontraba haciendo el Camino de Santiago, pero desde la Fundación lo atendieron «estupendamente».

Dos proyectos

Gutiérrez le presentó dos proyectos: hacer un museo ferroviario y construir una residencia de ancianos, «muy necesaria en un municipio con una población tan envejecida». Lo escuchó, pero le advirtió que antes de apostar por iniciativas de esa magnitud precisaba conocerlas mejor, tener más datos. Entonces Gutiérrez se acordó de su quitanieves, que ni siquiera era propiedad del Ayuntamiento, sino de la Diputación, «viejísima, prácticamente sin caballaje y casi inservible» y le expuso la necesidad de comprar una nueva. Esta petición recibió un sí como respuesta y la Fundación Amancio Ortega acabó financiando 80.000 euros de su compra. Un gesto que no se conoció hasta ahora porque pidieron expresamente discreción.

«Nos escuchó cuando nos hizo falta, pero aunque en Villamanín no hubiera donado nada, sólo con la labor que la Fundación está haciendo a nivel nacional, sobre todo en Sanidad, ya sería como para que todos nos sintiéramos agradecidos»

Desde entonces y mientras fue alcalde, Gutiérrez condujo la máquina a diario durante los meses más fríos del año. «Salía con ella a las cinco de la mañana y muchos días llegaba casi a las 11 de la noche a casa», dice. Ahora son dos operarios municipales los que se turnan en esta complicada labor y los que abren camino con la quitanieves donada por Ortega. García Oblanca, regidor actual, insiste en que sin su colaboración no hubiera sido posible comprar el camión y reitera el agradecimiento del municipio al empresario. «Nos escuchó cuando nos hizo falta, pero aunque en Villamanín no hubiera donado nada, sólo con la labor que la Fundación está haciendo a nivel nacional, sobre todo en Sanidad, ya sería como para que todos nos sintiéramos agradecidos», asegura.

La quitanieves de cuya financiación se ocupó la Fundación Amancio Ortega
La quitanieves de cuya financiación se ocupó la Fundación Amancio Ortega

Desde que él ocupa la Alcaldía han vuelto a presentar proyectos a Ortega. Tienen un polideportivo al aire libre del que no pueden disfrutar la mayor parte del año por las condiciones meteorológicas y por el que pasa muy cerca una línea de alta tensión, por lo que les gustaría moverlo y hacerlo cubierto. La Fundación ya les ha contestado, «y tratado muy bien», aunque por el momento tendrán que esperar.