Francisco Vázquez durante su estancia en la capital toledana
Francisco Vázquez durante su estancia en la capital toledana - ANA PÉREZ HERRERA
ENTREVISTA

Paco Vázquez: «Si gana Pedro Sánchez, a medio plazo supondría la desaparición del PSOE»

Enemigo de lo políticiamente correcto, asegura que los actuales tiempos de marcados tintes populistas le producen un «profundo desencanto»

ToledoActualizado:

Una hora antes de pronunciar una conferencia en el colegio Infantes de Toledo, dentro de la III Jornada «Cristianos y Política», organizada por Polis, un grupo de trabajo de la Delegación de Apostolado Seglar de la Archidiócesis de Toledo, Francisco Vázquez , exalcalde socialista de La Coruña, atiende a ABC para repasar el momento político desde su siempre interesante y directo punto de vista.

-¿Cree que la polítia española está pasando por uno de sus peores momentos?

-Ha pasado por muchas vicisutudes porque desde el punto de vista político España no es precisamente un país aburrido. Lo que sí existe, con respecto a estos casi 40 años de democracia, es un escenario inédito hasta ahora. De un sistema de bipartidismo, aunque imperfecto, hemos pasado a otro marcado por una gran inestabilidad, como es la pérdida de mayorías tanto del PP como del PSOE, evidentemente por méritos propios en ambos caso, y la aparición de nuevas corrientes muy en línea con otros países europeos de matiz populista. Estas, por ser contrarias al propio sistema, lo que buscan precisamente es perturbarlo y de alguna manera generar en todo momento una situación de conflicto y de tensión tendente a una ingobernabilidad, que es precisamente donde crecen este tipo de corrientes. Por lo demás, la política es el arte de gobernar en situaciones que tarde o temprano terminan repitiéndose. Hay crisis económica como al hubo anteriormente, hay situaciopnes de bonanza como ya las hubo… El único problema es que en España la actual clase política no presta mucha atención a la historia. Por lo tanto, hay una gran tendencia a repetir errores del pasado.

-Si se pudiera establecer una escala, ¿qué es a su juicio peor, la corrupción o el populismo que ahora nos inunda?

-Van ligados, en la medida en que la corrupción es lo que ha generado un profundo desencanto en sectores de la población. No por el hecho de que la corrupción sea un fenómeno que ha existido siempre, sino por la forma en que se ha tratado en España. El gran error del Partido Popular y del PSOE ha sido utilizar los casos de corrupción como un instrumento dialéctico de la lucha política entre ambos, y no saben hasta qué punto eso ha erosionado la imagen de los dos partidos. Lo que debieron haber hecho en su momento es acordar la manera de poner un muro a la corrupción. Pero no porque dejara de existir, sino para evitar que apareciera. La corrupción en España, como en otros sitios, va íntimamente ligada a la financiación de los partidos políticos. Frente a otros países como Estados Unidos en el que esa financiación es transparente, en España tenemos un sistema muy opaco, y en estos casos enseguida sale el sinvergüenza que se aprovecha de ello, y eso ha generado la situación actual. Pero le diré, y voy a contracorriente, que por muy desmoralizador que sean los casos de corrupción que han aparecido, también es verdad que debe servir un poco de tranquilidad ver que, tarde o temprano, el que la hace la paga. Y que, aunque muy lentamente, funciona nuestro sistema policial y judicial.

-¿Qué le parece esa política show a la que asistimos a diario, especialmente por parte de Podemos?

«Podemos busca llamar la atención para erosionar el juego y sistema político»

-Antiguamente eso se llamaba charlotada. Esta gente no cree en el sistema político y lo único que busca es llamar la atención. Pero ojo, llamar la atención no solo para ser noticia de primera página, sino para erosionar el propio juego político. Por eso, lo que hay que hacer es aislarlos y no entrarles al trapo, como lo están haciendo el resto de partidos políticos o como lo vemos en el funcionamiento del Parlamento español. A estos les sirve todo, lo cual históricamente es muy propio de lo que eran los antiguos bolcheviques, un sistema de extrema izquierda que hoy pacta con la derecha como mañana lo hace con la izquierda. Es muy lamentable porque han surgido por los errores de los demás partidos, y además no se pone en evidencia cuáles son sus orígenes, sus fuentes de financiación o ese cúmulo de corrupción que rodea a buena parte de sus dirigentes en sus actuaciones profesionales o académicas, e incluso personales.

-En todo caso, a la vista de la experiencia de algunos gobiernos que gestionan partidos de corte populista, ¿Cree que en el futuro seguirán manteniendo ese apoyo popular?

-Creo que el no gobierno y el profundo sectarismo que impregna todas sus actuaciones le quitará la venda de los ojos a muchas personas. Pero lo que sobre todo me preocupa, y creo que a mucha gente, es que estos gobiernos existen gracias a la negligencia del Partido Socialista Obrero Español, que ha dejado entrar la zorra en el gallinero. Esos supuestos pactos de izquierda son un profundo contrasentido, pero han permitido gobiernos en coalición en los cuales se ve, con el paso del tiempo, que los modelos de sociedad no tienen que ver nada unos con otros, y entonces empiezan las contradicciones.

-Precisamente aquí, en Castilla-La Mancha, tras un acuerdo de investidura, Podemos ha rechazao a última hora los presupuestos de este año…

-Es una manera de presionar para que los socialistas se pongan en la senda que a ellos les interesa, que no es otra que la desaparición del Partido Socialista. No nos engañemos, cuando desde Podemos se hace una injerencia inadmisible, como nunca se ha visto, en la actividad orgánica de otro partido como es el caso del PSOE, e incluso se llegan a no aprobar los presupuestos en Castilla-La Mancha porque el presidente de esta Comunidad está posicionado como lo está, cuando esto sucede debería llevar al PSOE a la reflexión. De ver la necesidad de alejarse y no ser compañeros de viaje.

-Usted conoce a Emiliano García-Page, si tuviera que darle algún consejo o recomendación ¿cuál sería?

-No la necesita, porque es un gran político y hombre ponderado y moderado. Lo que pasa es que la crisis actual del Partido Socilista tiene todavía recorrido. Al margen de las personas que se presentan, es sobre todo una crisis ideológica y de método de partido. El PSOE, en un periodo muy corto de tiempo, ha abadonado lo que durante más de cien años han sido sus señas de identidad. Ha pasado a ser un partido asambleario y de elecciones primarias, lo que le ha hecho un daño tremendo. Y ha pasado a ser un partido tibio en cuestiones como la unidad de España y tibio, lo que es aún más grave, con su propio pasado. Me refiero a que muchas de las decisiones que han tomado los socialistas de hoy entran en contradicción absoluta con las que se tomaron, no en la época de la República, sino de los primeros gobiernos de Felipe González. Cuestiones como la reconciliación nacional o las relaciones con la Iglesia en los últimos años han estado en entredicho, por eso soy un pelín pesimista.

Momento clave en el PSOE

¿Qué pronóstico hace en las primarias del PSOE?

-Yo lo veo no por lo que le interese al PSOE, sino por lo que le interese a España. Y a España le interesa que gane, no la persona de Susana Díaz, sino el proyecto que ella incardina, porque es un proyecto institucional. Habrá momentos en los que el PSOE sea oposición al gobierno del Partido Popular y otros en los que participará en decisiones de Estado que fortalezcan la propia idea del Estado frente a las tensiones separatistas. Si no es así y triunfa la alternativa de Pedro Sánchez eso dañará mucho a España y creará una gran situación de inestabilidad y evidentemente llevará a elecciones generales con carácter rápido, porque Mariano Rajoy en ese sentido no creo que tarde ni una semana en convocarlas. Por lo tanto, sería un suicidio político. Pero además, a medio plazo supondría la propia desaparición del PSOE, que sería subsumido, como ha pasado en otros países, por lo que representa Podemos. Tenemos el ejemplo de Grecia y lo que está pasando en otras elecciones europeas como Francia o Italia. Allí donde la socialdemocracia abandona sus señas de identidad y hace suyo un discurso radical de extrema izquierda, se queda sin electores y en gran medida sin afiliados.

-¿Qué opina del momento político por el que traviesa el Partido Popular?

-Me imagino que el Gobierno estará en estos momentos sopesando muy mucho el problema de la corrupción. El Gobierno está funcionando bastanet bien en cuanto a los resultados económicos, pero el partido que sustenta el Gobierno está en una crsis de credibilidad tremenda. No sé qué repercusión tendrá eso de inmediato, pero el descrédito que se ha ocasionado con esta situación en varias comunidades y ahora con el estallido de Madrid es de un daño considerable.