Felipe Hernández Ponos en el IES Azarquiel donde fue profesor y director
Felipe Hernández Ponos en el IES Azarquiel donde fue profesor y director - ANA PÉREZ HERRERA

Hernández Ponos: «No puedo negar que voy a echar de menos el Cineclub»

Fue el fundador de la filmoteca municipal y el encargado de programar más de 2.000 películas durante 36 años para que disfrutarán los cinéfilos de Toledo

TOLEDOActualizado:

El Cineclub municipal de Toledo está asociado a su persona. Felipe Hernández Ponos fue su fundador y ha sido su alma máter durante 36 años. En todo este tiempo, se ha encargado de acercar el séptimo arte a los espectadores, que a partir del 6 de marzo no volverán a escuchar sus disertaciones sobre las películas que han compuesto los ciclos que él mismo, con mimo y pasión, programó. Recuerda que han sido más de 2.000 películas, entre estrenos y cine de América Latina, Asia, África t de países de la Unión Europea, que no llegaban habitualmente a las carteleras comerciales de la Ciudad Imperial.

Su partida va a dejar una huella imborrable entre los cinéfilos, habituados como estaban a escuchar a Felipe, un hombre que amplió su pasión y conocimiento hasta crear una verdadera escuela de seguidores. De momento, el tiempo libre lo va a dedicar a ultimar el libro que está preparando sobre la historia del Politécnico Azarquiel, instituto que este año celebra los 50 años y en el que Felipe trabajó y fue director desde 1985 hasta el 2000.

Felipe Hernández Ponos, que nació en el Callejón de la Sillería hace 71 años, en pleno Casco Histórico de Toledo, no volverá a presentar el Cineclub. Esta semana ha anunciado que abandona esa responsabilidad, quizá condicionado por el cambio en la gestión y tras haber meditado, junto con su familia, que sería mejor «dejarlo». Y así lo hará, aunque no duda en señalar que le habría gustado estar un año más para culminar una etapa que comenzó en noviembre del año 1981.

«Estoy un poco triste, pero no molesto», afirma el cinéfilio, Hijo Predilecto de Toledo desde 2013 y Premio de la Real Fundación en 2003. «De alguna manera quería dejarlo y, al ser otra empresa la nueva encargada, todo se ha precipitado y he decidido dejarlo», matiza. Por eso insiste en que «nadie es insustituible», aunque no puede negar que lo va a echar de menos. «El cine me ha acompañado toda la vida», sentencia.

Felipe Hernández Ponos asegura a ABC que la alcaldesa de Toledo, Milagros Tolón, le llamó para pedirle que continuara. «La decisión estaba tomada y aunque estaba trabajando en el nuevo ciclo, decidí que era mejor así y aprovechar para pasar más tiempo con mi familia y mis nietos». Y es que este apasionado y seguidor del cine de Billy Wilder confiesa que el cambio de empresa para gestionar el Cineclub ha sido otra de las razones para tomar esta decisión. «Llevábamos muchos años trabajando juntos y se establece un vínculo que llega a ser casi familiar», asegura.

A partir de ahora, Ponos será un espectador más y podrá elegir a qué película del cine comercial acudirá acompañado de su esposa. Pero no dejará de lado asistir a alguna proyección del Cineclub municipal. «Habrá que acudir algún día porque, si se continua con la programación habitual, las películas serán recientes y cualquier aficionado al cine no se las puede perder», asegura el padre de la filmoteca municipal.