ARTES&LETRAS CASTILLA-LA MANCHA

Nuevos poetas de Toledo

Vanessa Jiménez y Jaime Cedillo, «dos reflexiones limpias que apuntalan el lenguaje como una forma de entender el mundo»

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La creación poética -y la publicación de poemarios- sigue su marcha, en Toledo y en Castilla-La Mancha, al margen de vaivenes editoriales o de circunstancias políticas.

Dos jóvenes autores toledanos (de edades comprendidas entre los 30 y los 40 años) acaban de dar a la luz respectivamente sus primeras obras, que requieren nuestra lectura y atención.

Vanessa Jiménez es profesora de Literatura en Enseñanza Media en Torrijos, donde recientemente ha presentado, al parecer con muy buena aceptación este su primer libro editado, De pájaro y muertes, en un nuevo sello también toledano: Gato encerrado. La autora tiene varios otros libros escritos pero este es su primer título publicado; algunos poemas suyos han parecido en la revista Hermes, uno de cuyos fundadores, Jesús Pino, ha sido a la vez padrino de esta presentación.

Portada de Pájaro y muertes
Portada de Pájaro y muertes

Estamos ante un libro difícil, sin concesiones a la rima, el ritmo o la musicalidad; sin las muletas de oscuras metáforas supuestamente bellas. La gris cotidianeidad, la dura marcha de cada día, caminando, arrastrando la tierra y el polvo, se mezclan, se alzan con el vuelo de todo tipo de aves, (alondra, golondrina, cormorán, mirlo, colibrí ...) y parecen buscar, anhelar, una belleza huidiza en los aires, entre las nubes, o en la humedad de aguas que diluyen las esquinas y los nudos de la tierra. Una poesía vital, dura, que no busca la música sino el sentido; no la cadencia sino la iluminación.

La propia autora declaraba en una entrevista reciente que el libro «surgió de un conflicto interior, de una lucha profunda y de una necesidad de recuperarme a mí misma».

Es difícil encontrar resonancias de otras voces, de otros poetas, aunque por los poemas (o sus entradas) asoman Luis Cernuda, Emilio Prados o José Ángel Valente, quizá éste último el más reconocible en el tono y el lenguaje de la autora. Un ejemplo de su desnudez esencial: «Piensa que el centro es solo un punto// que todo es margen// y está al margen».

Por su parte Jaime Cedillo, más joven que la autora anterior, se define como periodista cultural y poeta. Al parecer éste -Intramuros- es su primer libro publicado si bien ha colaborado en otros proyectos anteriores. Es toledano aunque reside y trabaja en Madrid.

Portada de Intramuros
Portada de Intramuros

El libro viene avalado por textos de dos autores consagrados en estas tareas: de un lado el crítico asturiano Jordi Doce, quien señala que «Intramuros en una foto fija de la educación sentimental de su autor, la crónica de los ritos de pasos que acompañan su ingreso definitivo en la edad adulta». Por otra parte, el prólogo del libro es del afamado escritor Benjamín Prado, quien afirma que «La vida es sencilla porque somos complicados, y Jaime Cedillo sabe contarnos esa historia que ya conocíamos porque es la nuestra, pero no sabíamos cómo explicárnosla».

La poesía de Cedillo es más directa, aparenta tener menos arquitectura poética e ir más «directa al grano». Es más autobiográfica y arriesgada. En un momento dado nos confiesa:

«Supongo que a vosotros, como a mí//también os interesa la estructura y perder// las formas para ganar sentido»

El libro de Jaime Cedillo está publicado por la editorial madrileña Bala perdida.

Dos nuevas aproximaciones, Vanessa y Jaime, a la realidad desde la mirada poética; dos reflexiones limpias que apuntalan el lenguaje como una forma de entender y de construir el mundo.