Vecinos de La Sagra denuncian el mal olor del agua de Picadas

El Ayuntamiento de Recas asegura que es apta para el consumo humano

M. VEGA
TOLEDO Actualizado:

El cambio en el olor y el sabor del agua en una veintena de pueblos de La Sagra que se abastecen del embalse madrileño de Picadas, ha alertado a los vecinos de la zona, muy preocupados por este problema y por sus repercusiones en la salud. «En lugar de ducharnos, parece que nos fumigamos», manifestó ayer a este diario un afectado, quien asegura que el olor que desprende el agua cuando se abren los grifos es a fungicida, sustancia tóxica que se emplea para impedir el crecimiento o eliminar los hongos y mohos perjudiciales para las plantas, los animales o el hombre.

Muchos de los vecinos de esta zona se han puesto en contacto, durante el fin de semana, con la Policía Local o la Guardia Civil, aunque los agentes solo han recogido sus quejas, pues todos los municipios tienen la gestión del agua adjudicada a una empresa de servicios.

Ante las diversas reclamaciones recibidas en la localidad de Recas, la empresa gestora del servicio municipal de aguas, Inprocosa, se puso en contacto con la Estación Potabilizadora de Valmojado «Sistema Picadas», gestionada por Infraestructuras del Agua de Castilla-La Mancha, desde donde se sumnistra el agua a Recas y a otras muchas poblaciones de La Sagra.

Algas

Según una nota informativa que el Ayuntamiento ha colgado en la web municipal, el cambio en el olor y el sabor es consecuencia de las variaciones de las condiciones ambientales del embalse de Picadas, «ocasionadas por un movimiento anómalo de las algas existentes en el embalse».

De esta manera se ha producido, explica la nota, una modificación en los parámetros de olor y sabor del agua, «sin que esto afecte en modo alguno a su potabilidad, por lo que el agua es apta para el consumo humano».

Al parecer, las citadas variaciones de las condiciones ambientales del embalse se producen cada año en el cambio de estación de verano a otoño, por lo que esta circunstancia «no se la primera vez que se produce, ni tampoco será la última».

Tan pronto como cesen las variaciones en las condiciones ambientales en la Estación Potabilizadora —se estima un plazo de dos semanas—, se restablecerán a su condición normal el olor y sabor del agua.

A pesar de la nota tranquilizadora emitida por el Ayuntamiento de Recas, muchos habitante de la comarca siguen asustados y prueba de ello es el aumento de comentarios sobre esta asunto en foros locales. «Nadie da importancia a este tema, yo estoy guardando muestras para nalizar por mi cuenta; el agua no es normal,no es incolora, ni inodora ni insípida como debería ser», señaló a ABC un vecino de Illescas.