El poeta Abraham Andreu durante la presentación de su poemario con el que se ha alzado con este galardón
El poeta Abraham Andreu durante la presentación de su poemario con el que se ha alzado con este galardón - ABC

PoesíaAbraham Andreu, el joven escritor que plasma su vida en poemas

El poeta, nacido en La Puebla de Montalbán, ha conseguido alzarse con su obra «Memorias de un loco cuerdo» con el Premio de Poesía Círculo Rojo

ToledoActualizado:

La historia de Abraham Andreu (La Puebla de Montalbán, 1996) arranca a los 12 años, en plena adolescencia, cuando en vez de salir a jugar con sus amigos, dedicaba sus días a escribir relatos cortos, «muy breves porque me aburría», afirma este joven toledano, que acaba de alzarse con el Premio de Poesía de la editorial Círculo Rojo con su primer poemario, «Memorias de un loco cuerdo», una obra escrita durante su etapa universitaria.

La suerte de esta promesa literaria estaba trazada. A los 14 años tuvo la suerte de leer la autobiografía de Pablo Neruda «Confieso que he vivido». «Me gustó mucho como narraba el escritor chileno su propia vida y pensé en leer su obra poética», afirma este autor, que se muestra satisfecho por este galardón (sin dotación económica) porque «es un gran impulso para nosotros los jóvenes».

Poco a poco, su mundo poético se consolidó y supo que eso era lo que quería hacer en el futuro. Comenzó la lectura de «20 poemas de amor y una canción desesperada», de Neruda, descubrió a la Generación del 27, Mario Benedetti... Así iban transcurriendo sus días y noches, entre poema y poema.

A partir de esa inmersión literaria comenzó a escribir sus primeros poemas, a través de los cuales plasma lo que ocurre a su alrededor, a la sociedad pero, sobre todo, «lo que siento y veo. Por eso elegí la poesía social», ha afirmado Abraham Andreu, que utiliza el seudónimo de Paul René, como homenaje a Pablo Neruda y el de René, por uno de los presos cubanos que fueron acusados de espionaje por Estados Unidos.

Para este autor, nacido en La Puebla de Montalbán (Toledo), pero que reside actualmente en Madrid porque está estudiando Periodismo y Ciencias Políticas (termina en junio), la poesía tiene como dos vertientes: una que es más íntima y la otra más rebelde o efectiva, que es la de la realidad social, «y donde los jóvenes tenemos mucho que decir», ha matizado.

La obra

Al hablar de su poemario «Memorias de un loco cuerdo», una obra «confesional» muy inspirada en autoras como Sylvia Plath y la argentina Alejandra Pizarnik, reconoce que las tituló "memorias" porque al final no hay artificio en la poesía. «No es algo que se escriba objetivamente sino que está narrado desde mi propia subjetividad. Esa poesía es lo que he vivido y es algo que puede vivir alguien en determinado momento de su vida», ha indicado.

Ahora con este premio, Abraham Andreu (René Paul) sabe que su poesía ha conseguido «llamar la atención», aunque es consciente que de este oficio «no se puede vivir». Por eso, quiere continuar ofreciendo pequeños recitales, con poca gente y en los que público pueda expresar o discutir sobre lo que siente al escuchar un poema.

Además, quiere seguir trabajando en su próximo libro «Trilogía de un niño roto», que quiere revisar y poner a punto. También seguirá colaborando con la ciudad de Kasserine (Túnez) en un programa de intercambio cultural y que le ha llevado a plantearse escribir relatos infantiles para los niños refugiados que viven en esas zonas.

Finalmente, agradece a su familia el apoyo que siempre le han ofrecido. «Puedes imaginarte que si alguien con 14 años te dice que es poeta, pues no te lo tomas muy en serio. Por suerte mi familia siempre me han apoyado y se han interesado por lo que escribo. En un cumpleaños, mis padres me regalaron un libro que recogía todos los relatos que había estado escribiendo. Eso fue una grata sorpresa».