El nuevo presidente del PP de Castilla-La Mancha, Paco Núnez, acompañado por la expresidente regioanl María Dolores de Cospedal y por el líder nacional de la formación , Pablo Casado
El nuevo presidente del PP de Castilla-La Mancha, Paco Núnez, acompañado por la expresidente regioanl María Dolores de Cospedal y por el líder nacional de la formación , Pablo Casado - ABC

El PP cambia de generación

A sus 36 años, Paco Nuñez es el nuevo líder de la formación con el 92,8% de los votos de los compromisarios

AlbaceteActualizado:

En el nuevo Partido Popular se ven menos corbatas, menos gemelos en los puños de las camisas y se saluda enlazando los pulgares y estrechando menos las manos. Es el nuevo estilo que se impone, el que marca su nuevo presidente nacional, Pablo Casado, que acudió ayer a Albacete para cerrar el 14º Congreso Extraordinario del PP de Castilla-La Mancha, con traje pero sin corbata.

Los tiempos han cambiado. Si no, que se lo digan a las personas que ayer estaban en el Palacio de Congresos de Albacete, cómodamente sentados y con aire acondicionado y que en junio de 2006 vivieron en un pabellón polideportivo de esta misma ciudad un momento similar en la elección de María Dolores Cospedal como presidenta del PP regional.

En aquel momento, la formación -tal y como aseguró Vicente Tirado en su discurso- tenía un reino de Taifas en cada una de las provincias, acumulaba derrota tras derrota en las urnas y se había acostumbrado a vivir en la oposición. En 2011, cinco años después de la llegada de Cospedal, el panorama cambió y aquel partido acostumbrado a perder ganó Fuensalida por mayoría absoluta. Tras cuatro años de gobierno, las elecciones 2015 trajeron el triunfo más amargo: el de ganar en las urnas y perder en escaños ante la alianza PSOE-Podemos. Desde entonces, la evolución hasta lógica de los acontecimientos; sobre todo los de derivación nacional, fueron colocando a María Dolores Cospedal cada vez más lejos del nuevo PP, tanto en España como en la región.

Y lo que son las cosas, o mejor dicho, lo que supone tener o no tener el poder: Pablo Casado, que a finales de junio era arropado en Albacete por unos veinte afiliados en un acto de campaña a la presidencia nacional, ayer era el más buscado en Albacete para el selfie, la mano o el abrazo más efusivo. El recién estrenado presidente de los populares estuvo en Albacete no solo para arropar y lanzar la nueva era Núñez, a quien ya incluyó en julio en su nueva ejecutiva nacional y con quien compartió presidencia de Nuevas Generaciones, uno en Madrid y el otro en Castilla-La Mancha.

Casado, que hizo pocas referencias a la región y muchas a Cataluña, no tardó, eso sí, en hacer un hueco en sus palabras y cerrar con honores la era Cospedal tanto en el PP de Castilla La Mancha como en el nacional, afirmando que el partido de hoy no sería nada «sin tu contribución» y acabar recordando de cara a su todavía incierto futuro que «te seguimos necesitando todos». El PP deja atrás a María Dolores Cospedal y su liderazgo incontestable, pero también dice adiós al siempre emocionado Vicente Tirado como secretario general. En esta misma semana y de entre los veintidós nuevos vocales para la Ejecutiva regional saldrá el nombre del sucesor, o posiblemente sucesora.

Los escogidos

De entre los escogidos, seis de Toledo, cinco de Ciudad Real, cuatro de Cuenca, cuatro de Guadalajara y tres de Albacete, quizá por aquello de que el nuevo presidente es de esta provincia, y destacando los nombres de la presidenta del PP de Guadalajara, Ana Guarinos, o el entorno de diputados regionales más próximos a Núñez: Lorenzo Robisco, Lola Merino, Claudia Alonso y Carolina Agudo.

La presencia de Dolors Montserrat, portavoz del Grupo Popular en el Congreso; del vicesecretario Javier Maroto, o del presidente de Murcia, Fernando López Miras, los selfies de Casado o los agradecimientos para María Dolores Cospedal, no pudieron eclipsar a un gozoso Paco Núñez. De hecho, el almanseño fue el único que hizo dos discursos: uno como candidato y otro como recién elegido presidente. En ambos fue igual de enérgico; en ambos tildó de «traidor» y «mentiroso» al gobierno Page-Podemos y en ambos sentó las bases de ese partido más participativo que quiere construir y en el que los discursos y programas se elaborarán con las opiniones de los afiliados. Eso sí, sólo en el primero hizo alusión a su oponente en las primarias, el toledano Carlos Velázquez, quien, con media sonrisa en la cara, recibió una cerrada ovación de la concurrencia, pero no hubo más referencias a él en toda la jornada. Se ha quedado fuera de la ejecutiva.

Fue en la segunda de las intervenciones de Paco Núñez en la que vimos la otra cara más emotiva y personal del nuevo «mandamás» de los populares en la región. Después de pedir que sonara el himno de España antes de sus palabras, Núñez no olvidó el lógico agradecimiento a Cospedal, de quien dijo: «tu capacidad de liderazgo es infinita y tu legado en esta tierra imborrable». Pero tampoco olvidó agradecer el trabajo de la prensa, el de Nuevas Generaciones, el del PP provincial que todavía encabeza, o el llevado a cabo en la ciudad de Almansa, de la que es alcalde hasta el próximo 31 de octubre; ni siquiera se le pasó aludir a su pueblo de adopción, El Casar (Guadalajara), de donde es originaria su mujer.

Un salto de 20 años

Pero llegados a este punto del discurso, afloraron las lágrimas del ya presidente al repasar y agradecer a la familia -suegros incluidos- que su paso adelante en la política es más fuerte por el apoyo de todos, empezando por su mujer Fátima o sus hijos Cayetana, Jimena Pilar y Paquito.

Como ven, cuatro horas y media de Congreso dan para mucho: desde las sonrisas a las lágrimas, o incluso el intento de Cospedal de acabar con una mosca que se presentó a incordiar. Aunque lo que más se escucharon fueron tres cosas: aplausos, con más de cien interrupciones, el mensaje «con vosotros empieza todo» y la archiconocida sintonía del PP, que llena todos los huecos que puede dejar un congreso, incluso los doce minutos que Pablo Casado tardó en bajar la escalinata hasta la primera fila del Palacio de Congresos de Albacete.

El Partido Popular que pregunta a las bases, el que hace primarias y no designa, ha dado un salto de veinte años adelante y lo ha hecho en cuestión de tres meses. Así pasó en julio con Pablo Casado (1/02/1981) y ahora sucede en Castilla-La Mancha con Francisco Javier Núñez Núñez (13/03/1982).