Los pasajeros esperas en el avión antes de anularse el vuelo
Los pasajeros esperas en el avión antes de anularse el vuelo - R.Ruth

Vómitos, calor y falta de aire fresco marean a 300 pasajeros en Canarias

Tres centenares de turistas quedan encerrados tres horas en un avión que unía Lanzarote con Manchester antes de ser anulado. La companía admite que su comportamiento ha sido «inaceptable» y pide perdón tras 18 horas de retraso

Las Palmas de Gran CanariaActualizado:

La aerolínea Thomas Cook ha admitido este lunes que el comportamiento que ha tenido con 300 pasajeros en el aeropuerto de Lanzarote el pasado jueves y viernes es «inaceptable». Un Boeing alquilado para hacer la ruta con Manchester pudo ser el origen de un retraso de 18 horas. Los turistas se han quejado de la ausencia de personal de la aerolínea en el aeropuerto.

El operador dejó el pasado jueves por espacio de tres horas a 300 personas dentro de un avión en el aeropuerto de Lanzarote sin aire acondicionado y agua. Tras esa estancia, el vuelo se suspendió porque fue imposible para los ingenieros reparar una avería detectada en tierra. Los turistas se desesperaron de tantos nervios al comenzar a faltar el aire limpio y un horrible calor de 37 grados al que se sumó al mal olor por vómitos de bebés.

Los niños lloraban y la tripulación no daba agua porque decía que era para el trayecto a Manchester

El jefe de de Operaciones de Thomas Cook Airlines, Paul Hutchings, ha afirmado que «el vuelo se retrasó por un problema técnico y, aunque se hicieron todos los esfuerzos para que los clientes se pusieran en marcha lo antes posible, tengo claro que nuestros clientes soportaron inaceptables temperaturas y por eso lo siento mucho».

El técnico de la aerolínea dijo que «el bienestar del cliente siempre debe estar en el corazón de nuestra toma de decisiones y he comenzado una revisión urgente con todos los interesados, incluidas nuestras aerolíneas asociadas que nos alquilan aviones, sobre por qué las políticas y procedimientos que tenemos para escenarios como este caso no se han seguido completamente en esta ocasión».

Los pasajeros iban a Manchester. Algunos pasajeros han indicado en redes sociales consultadas por ABC que en el interior había olor a queroseno «procedente de la cabina». Inicialmente, se les comunicó que habría cierto retraso y el grupo de turistas acató. Fueron embarcados creyendo que no tendría retraso alguno. Pero la espera fue también dentro del avión. No hubo rebelión de pasajeros pero salieron del avión corriendo a la mínima que les dejaron salir.