El Ejército perfecciona en Canarias situaciones de guerra híbrida

Las Palmas de Gran CanariaActualizado:

El Ejército de Tierra ha desarrollado esta semana en Canarias maniobras de perfeccionamiento de lucha contra enemigos híbridos. Ha sido en cooperación técnica con el cuerpo de Marines de Estados Unidos. En concreto, con cincuenta efectivos desplegados en el comando africano del Departamento de Defensa norteamercano, el Africom.

La Brigada Canarias XVI, en la estructura del Mando de Canarias que dirige el teniente general, Carlos Palacios Zaforteza, ha intervienido en este ejercicio bilateral de instrucción y adiestramiento en ambiente árido en Fuerteventura. Desde 2008 esta cooperación de fuerzas armadas se desarrollan principalmente procedimientos de combate en desierto con las unidades del Africom.

Esta semana se realizó múltiples ejercicios de tiro conjunto, así como tácticas de pelotón en las que se alternaron las unidades, de manera que el personal de cada país pudo observar las técnicas y procedimientos respectivos, compararlos con los propios e implementar mejoras en diferentes acciones de ofensiva y control de zona.

A juicio de Pedro Sánchez Herráez, teniente de Infantería de la XLIV Promoción en la Academia General Militar (Zaragoza) y Academia de Infantería (Toledo), doctor en Paz y Seguridad Internacional por el Instituto Universitario General Gutiérrez Mellado de la Uned y analista en el Instituto Español de Estudios Estratégicos, apunta que este formato de conflicto es muy duro.

La defensa ante un ataque de estas caraterísticas requiere frenar una «mezcla de milicianos, fuerzas con adiestramiento especial, equipos de misiles contracarro, inteligencia de señales, empleo táctico y operacional de fuego de cohetes, vehículos aéreos no tripulados y misiles antibuque, siendo equipo y armamento de última generación en muchos casos».

Apunta que es la combinación de operaciones convencionales y guerra irregular, mezclada esta última con acciones terroristas y conexiones con el crimen organizado. «La diferencia con los conflictos del pasado –que, consecuentemente, muchos podrían ser calificados como híbridos- guarda relación con el incremento de capacidades del terrorismo, delincuencia organizada y guerra de información, así como del hecho que estas capacidades puedan trabajar integradas».