Monumento al crucero Baleares erigido en Palma de Mallorca tras la Guerra Civil
Monumento al crucero Baleares erigido en Palma de Mallorca tras la Guerra Civil - ABC

Paralizada de manera cautelar la demolición del monumento a las víctimas del crucero «Baleares»

La decisión tomada ahora por el Consell de Mallorca evita el derribo que tenía previsto ejecutar de manera inminente el Ayuntamiento de Palma

Palma de MallorcaActualizado:

El Consell de Mallorca ha comunicado este lunes al Ayuntamiento de Palma que queda paralizada, de manera cautelar, la prevista demolición del monumento dedicado a las víctimas del crucero «Baleares», ubicado en la capital balear. Esa decisión ha sido tomada después de que la Asociación de Vecinos y Amigos de Santa Catalina hubiera presentado días atrás un recurso contra la resolución del Consell de Mallorca de no declarar como Bien de Interés Cultural (BIC) el citado monolito. A partir de ahora, se abre un plazo de tres meses en el que la institución insular volverá a estudiar si finalmente protege o no el citado monumento.

El crucero «Baleares», que desde 1937 estaba participando en acciones de guerra, fue torpedeado y hundido el 6 de marzo de 1938, cerca de Formentera, en el transcurso de un combate nocturno con un grupo de destructores republicanos. En total, fallecieron 788 marineros, muchos de ellos adolescentes. Casi una década después, fue erigido en el actual Parque de sa Feixina un monolito en recuerdo de las víctimas, que fue sufragado por suscripción popular. El monumento conmemorativo fue inaugurado por el entonces jefe del Estado, Francisco Franco, en 1947.

El actual equipo de gobierno del Ayuntamiento de Palma tenía previsto derribar el monolito en las próximas semanas, pero ahora deberá esperar hasta conocer la resolución definitiva del Consell de Mallorca sobre este asunto. El alcalde palmesano, el socialista José Hila, ha afirmado este lunes que «si ahora el Consell necesita tres meses para resolver las alegaciones, no tenemos ningún problema en esperar y hacerlo todo legalmente, dentro de los plazos y respetando todas las opiniones».

Cabe recordar que en este mandato el equipo de gobierno municipal está conformado por el PSOE, la coalición econacionalista MÉS y Som Palma, que es la marca blanca de Podemos en la capital balear. En el Consell de Mallorca también gobierna el mismo tripartito, en su caso bajo la presidencia del econacionalista Miquel Ensenyat. La orden de suspensión cautelar del derribo se sustenta, según ha señalado el Consell a través de un comunicado, «en la necesidad de que las administraciones públicas, en su proceder, sean cautelosas a la hora de tomar decisiones, sobre todo de carácter irreversible, que puedan poner en peligro el patrimonio histórico».

La posición del actual tripartito palmesano difiere radicalmente de la posición que mantuvo el tripartito que gobernó en la capital balear en el mandato 2007-2011, que optó por conservar dicho monolito. En aquella legislatura, el consistorio estaba presidido por la socialista Aina Calvo, que gobernaba junto con el BLOC —antecedente de MÉS— y con la hoy extinta Unió Mallorquina. El portavoz del equipo de Calvo que defendió entonces la preservación del monolito es hoy el actual alcalde. Sin embargo, Hila apoya ahora la demolición de este monumento.

Con Calvo como alcaldesa, en 2010 se acordó por unanimidad —con el apoyo del PP— eliminar del monolito los elementos de «exaltación del régimen franquista» y colocar una placa contextualizadora. Dicha placa fue redactada en cinco idiomas —castellano, catalán, inglés, francés y alemán— con esta inscripción: «Este monumento fue erigido en el año 1948 en recuerdo de las víctimas del hundimiento del crucero 'Baleares', durante la Guerra Civil (1936-1939). Hoy es para la ciudad símbolo de la voluntad democrática de no olvidar nunca los horrores de las guerras y las dictaduras. Palma 2010».

Durante el pasado mandato, con el popular Mateo Isern como alcalde, no hubo ninguna controversia en relación al citado monumento. Ha sido en estos últimos meses cuando, con el actual tripartito, ha vuelto a reabrirse la polémica sobre este asunto. En ese sentido, apoyan la decisión de derribar el monolito la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Mallorca, la Unidad Cívica por la República y Abuelas y Abuelos Flautas de Mallorca, entre otras entidades.

Por contra, se han pronunciado a favor de la preservación del memorial los dos partidos que se encuentran en la oposición en el consistorio, el PP y Ciudadanos, así como la Asociación para la Revitalización de los Centros Antiguos (ARCA) y también ICOMOS, organismo consultor de la Unesco. Además, recientemente se constituyó también la plataforma «Salvem es monument de sa Feixina» («Salvemos el monumento de sa Feixina»), integrada hasta ahora por una veintena de entidades y asociaciones vecinales.