Siete horas justas de sueño nocturno seguido. Es la duración idónea para cuidar nuestras arterias - Vídeo: Cómo salvar a una persona de una parada cardíaca ATLAS
Salud

Así hay que dormir para prevenir infartos e ictus

Investigadores aragoneses hallan una relación directa entre la duración del sueño y el acúmulo de colesterol en las arterias

ZaragozaActualizado:

La calidad del sueño incide directamente en la salud de nuestras arterias. Lo han confirmado un grupo de investigadores aragoneses, que han demostrado una relación directa entre la duración del sueño y la acumulación de colesterol en las arterias, que constituye un factor de riesgo esencial en accidentes cardiovasculares como infartos e ictus.

El estudio se ha centrado en evaluar cuánto duerme una persona y el estado de sus arterias. El objetivo último era dar con la duración idónea del sueño para prevenir que el colesterol se acumule en las arterias y derive en la peligrosa aterosclerosis.

Para esta investigación trabajaron con una muestra de 1.968 hombres de entre 40 y 60 años de edad, todos ellos en buen estado de salud y que trabajan en la factoría de Opel de Figueruelas (Zaragoza). El prolongado estudio ha analizado de forma exhaustiva la relación entre la cantidad de horas de sueño nocturno de estas personas -no se ha han computado las siestas- y la presencia -o no- de lesiones en las arterias de esos mismos individuos.

La conclusión final es que, para prevenir la aterosclerosis, el sueño nocturno debe ser de siete horas seguidas. Ni más, ni menos. Eso frena la acumulación de ateroma –placas de colesterol- en las arterias y, por tanto, reduce el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.

«La aparición de placa de ateroma es un factor de riesgo determinante de enfermedad cardiovascualr, porque esas placas se pueden romper y bloquear la vía, y es ahí cuando se producen, por ejemplo, los infartos de corazón», explica la especialista Belén Moreno Franco, del equipo de especialistas del Hospital Miguel Servet de Zaragoza que se ha encargado de esta investigación.

El estudio aporta nuevas claves en la decisiva importancia del sueño en la salud, en lo que viene incidiendo la ciencia médica desde hace tiempo. Investigaciones realizadas a lo largo de los años ya permitieron demostrar, por ejemplo, que el sueño corto –menos de siete horas- se asocia a obesidad e hipertensión; o que tanto los sueños cortos como los largos –de más de ocho horas- favorecen la incidencia de diabetes tipo II. Al igual que la actividad física acorde al cuidado de la salud o una alimentación sana desde niños, dormir es esencial para prevenir enfermedades..