El fallo ha sido dictado por la Audiencia Provincial de Zaragoza - Vídeo: La sentencia del Supremo sobre las viviendas en régimen de gananciales
Tribunales

Una divorciada pierde la casa por disfrutarla con otro hombre y pillarla un detective

La sentencia, dictada en Zaragoza, va en línea con lo determinado hace menos de un mes por el Tribunal Supremo

ZaragozaActualizado:

Una madre divorciada ha sido condenada a abandonar el domicilio que costeaba su exmarido, después de que un detective contratado por éste haya destapado que la mujer vivía con una nueva pareja desde hace tiempo y que disfrutaba de esa misma vivienda familiar. El fallo ya fue dictado en mayo por un juzgado de Zaragoza y acaba de ser ratificado ahora por la Audiencia Provincial. La sentencia va en línea con lo determinado hace menos de un mes por el Tribunal Supremo.

En este caso concreto de Zaragoza, el exmarido reclamó tras tener conocimiento de que su exmujer había emprendido una nueva relación y que convivía en el domicilio que él costeaba. Se divorciaron hace siete años y ella, que se hizo cargo de las dos hijas del matrimonio, se quedó en la vivienda.

Los términos del acuerdo incluían una pensión compensatoria que ha estado abonando el exmarido, quien también costeaba la mitad de los gastos del domicilio familiar, inmueble que era bien ganancial –adquirido durante el matrimonio y, por tanto, propiedad al 50% de cada uno de los excónyuges-.

La sentencia confirmada ahora por la Audiencia de Zaragoza reconoce como clave la información facilitada por un detective que contrató el exmarido para demostrar que la vivienda familiar era disfrutada por su mujer con su nueva pareja. Según ha publicado Heraldo, el tribunal considera que la información aportada por el detective privado «arroja bastante luz sobre el caso». Pero también otras pruebas reclamadas durante el juicio, como los recibos de agua y luz. Y es que la nueva pareja de la mujer sostenía que seguía viviendo en su domicilio particular; pero, al pedirle los recibos de agua y luz de su casa, se ha puesto en evidencia que los consumos en absoluto cuadran con los de una vivienda que es habitada regularmente.

Al final, se ha dado por probado que la mujer convivía con su nueva pareja en la vivienda de la que es copropietario su exmarido. Así que se ha fallado contra ella y se dispone que la abandone –aunque todavía cabe recurso ante un tribunal superior-. De confirmarse el fallo, el exmarido podrá exigir que la vivienda se ponga en venta. Su exmujer, en ese caso, si quiere seguir viviendo en ella, tendrá que comprarle a su exmarido la mitad del inmueble. El fallo también establece que la mujer deje de cobrar la pensión compensatoria que le ha venido abonando su exmarido.

«La introducción de una tercera persona hace perder a la vivienda su antigua naturaleza por servir en su uso a una familia distinta o diferente», indica el fallo de la Audiencia de Zaragoza.