Paula Sánchez de León: «No podemos dejar que unos pocos nos ganen esta batalla»
Sánchez León, ayer en su despacho de la Delegación del Gobierno de la Comunidad Valenciana - MIKEL PONCE
«primavera valenciana»

Paula Sánchez de León: «No podemos dejar que unos pocos nos ganen esta batalla»

La delegada del Gobierno en Valencia no ha tenido los cien días de cortesía para asentarse en un puesto al que llegó el pasado 30 de diciembre

VALENCIA Actualizado:

Paula Sánchez de León (Valencia, 1965) no ha tenido los cien días de cortesía para asentarse en un puesto al que llegó el pasado 30 de diciembre para cubrir nueva etapa de una carrera política en la que pasó por varios departamentos de la Generalitat hasta alcanzar la Vicepresidencia del Gobierno autonómico. En las últimas semanas, ha gestionado la seguridad organizada para hacer frente a la escalada de protestas en las calles que se han saldado con 43 detenciones en los últimos días, y se mantiene firme en la convicción de que se han tomado las decisiones oportunas. Por descontado, no piensa dimitir.

—¿Ha actuado correctamente la Policía desde que comenzaron las protestas estudiantiles?

—La Policía ha actuado con responsabilidad y profesionalidad.

—¿Ya dispone de los resultados de la investigación sobre las cargas policiales?

—Hay que dejar claro ante todo que la vía judicial está abierta para cualquier persona que considere vulnerados sus derechos. Por nuestra parte, y de forma paralela, en este caso decidimos abrir un expediente informativo por si de él se derivaban consecuencias de carácter administrativo, pero todavía no disponemos de los resultados de la investigación.

—¿Hay datos que constaten que la presencia de elementos radicales que han instigado las protestas?

—Sin la participación de grupos radicales resultaría imposible que se registrara una movilización como la que hemos visto.

—¿Se ha utilizado a Valencia como laboratorio de pruebas para las protestas en toda España?

—No lo creo. Podría pasar en cualquier sitio de España. Ha sucedido ya en Cataluña y mañana puede pasar en Madrid, porque los grupos violentos aprovechan el malestar que genera la situación económica en el conjunto de la sociedad para que la mecha prenda.

—¿Existen motivaciones políticas en las manifestaciones y en la campaña para reclamar su dimisión?

—Totalmente sí.

—¿Por parte de quién?

—Ha habido complicidad de los partidos minoritarios, como Compromís o Esquerra Unida, y también del PSOE, que trata de disimular así sus luchas internas en la Comunidad Valenciana. Cada uno por sus motivaciones ha utilizado estos hechos por interés partidista, pero con el denominador común de cargar contra el PP.

—Rubalcaba ha insistido en que los socialistas seguirán saliendo a la calle al igual que el PP lo hizo cuando se produjeron manifestaciones auspiciadas por la Iglesia Católica.

—Me parece una postura deleznable y, en términos políticos, irresponsable. La vía de solucionar los problemas no pasa por alentar las protestas en la calle ni alentar a los violentos.

—¿Se puede hacer algo para evitar los asedios a los domicilios de los políticos?

—Si los que se manifiestan no se abstienen de hacerlo voluntariamente, tomaremos medidas para evitarlo.

—¿La situación actual es consecuencia de la permisividad del anterior Gobierno con el colectivo del 15-M?

—Rubalcaba debería comparar las declaraciones que efectúa ahora con la actuación que tuvo en aquel momento cuando era ministro del Interior. El 15-M marcó una época en la movilización ciudadana que todavía hoy tiene sus consecuencias.

—¿Se ha llegado a plantear la dimisión en algún momento?

—He sentido mucha impotencia por las falsedades que se han trasladado a los ciudadanos. Durante estos días se han difundido imágenes y datos que no se correspondían con la realidad. Ha sido un momento tenso y complejo, pero en ningún caso, y cada día que pasa me reafirmo más en ello, me he planteado la dimisión. Ahora más que nunca estoy convencida de que es necesario hacer un sacrificio personal por pelear por un modelo de sociedad distinto. No podemos dejar que unos cuantos nos ganen esta batalla porque la mayoría de la gente piensa como nosotros.

—¿Se ha sentido respaldada en sus decisiones por el Ministerio del Interior?

—Absolutamente. No puedo eludir la responsabilidad porque los hechos han sucedido en Valencia y yo soy la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana. Debo decir que desde el Ministerio he encontrado respaldo y diálogo, porque ha habido un contacto permanente en todo momento. En ningún caso me he sentido abandonada.

—Sin embargo, el propio ministro llegó a admitir que se habían producido «excesos» en la actuación policial.

—El ministro del Interior ya explicó lo que quiso decir. Ahora bien, si cualquier agente se excede en sus funciones no se puede cuestionar a la Policía en su conjunto ni dejarse llevar por ese discurso fácil. Y el ministro ha dejado claro que respalda absolutamente al Cuerpo.

—¿Piensa que el jefe superior de Policía, Antonio Moreno, se equivocó al calificar como «enemigo» a los manifestantes?

—Ya dije que aquella no fue una expresión afortunada, y el propio Moreno así me lo trasladó. En aquel momento no eran oportunas esas declaraciones, pero en ningún caso pueden empañar el respeto por la labor de las Fuerzas de Seguridad del Estado. Puedo constatar, porque lo he vivido en primera persona, que la Policía trabaja en situaciones límite de mucha tensión en un labor absolutamente necesaria.