Los nuevos radares de tramo, a la caza del conductor acelerado

El PP aún no se ha pronunciado sobre si el director de la DGT seguirá en el cargo

MADRID Actualizado:

Se acabó la tregua. Desde ayer, cualquier conductor que circule por los túneles de Guadarrama, sentido Madrid, por el de Sartego en La Coruña o por la circunvalación de Zaragoza a una velocidad media superior a la permitida serán sancionados y recibirán una multa con el importe correspondiente según los nuevos radares de tramo. La DGT se encargó de recordar ayer que finalizaba la moratoria, dado que estos tres nuevos radares empezaron a funcionar el pasado 9 de diciembre. Sin embargo, durante los últimos 30 días los conductores que se saltaron el límite han recibido una carta informativa en la que se les comunica que han incurrido en una infracción. Desde ayer a la amonestación le sigue la multa.

Los nuevos puntos de control de velocidad mediante radar de tramo miden la velocidad media de los vehículos que circulan en un determinado recorrido de vía. «Su objetivo principal es regular la velocidad en aquellos tramos de carretera en que la seguridad está más comprometida, como son los túneles, viaductos o circunvalaciones de ciudades en donde es muy alta la densidad de circulación de vehículos», según explicó la DGT.

Los nuevos radares están situados en el túnel III de Guadarrama, en la Autopista del Noroeste, AP-6, creando un tramo controlado de 8 kilómetros con velocidad limitada a 100 kilómetros por hora; en el túnel de Sartego (Fene, La Coruña), en la Autopista del Atlántico, AP-9, sentido Ferrol (el tramo controlado es de 1.231 metros, con velocidad limitada a 90 km/h.); y también hay otro punto controlado en la circunvalación de Zaragoza, Z-40, entre los puntos kilométricos 26,600 y 29,700. Este tramo es a cielo abierto en su totalidad y tiene una velocidad limitada a 120 km/h.

Ya existen, en funcionamiento desde diciembre de 2010, dos radares de este tipo: en el túnel II de Guadarrama, en la Autopista del Noroeste, AP-6, (punto kilométrico 53,500, boca de entrada del túnel y en el punto kilométrico 57, boca de salida del túnel) sentido La Coruña; y en el túnel de Torrox, Málaga, en la Autopista del Mediterráneo, A-7, sentido Barcelona. El tramo vigilado es de un kilómetro con velocidad limitada a 100 km/h. La DGT ha recordado que esta es una medida con la que se pretenden evitar muertes en carretera, ya que «la velocidad inadecuada o excesiva es una de las causas principales de los accidentes de tráfico, que está presente en uno de cada cuatro accidentes mortales». No hay, insisten, afán recaudatorio.

Quien también continúa su «moratoria» es el director general de Tráfico, Pere Navarro, que sigue en su puesto y a quien desde el Ministerio del Interior no se ha comunicado todavía nada acerca de su futuro: es decir, si piensan contar con él o será relevado, según explicaron a ABC fuentes de su entorno.

Su eficaz gestión al frente de Tráfico durante los últimos ocho años, en los que la cifra de muertes en la carretera se ha reducido de forma espectacular, hace que no se descarte la continuidad. Además, durante la toma de posesión de los altos cargos de Interior la semana pasada, el nuevo ministro, Jorge Fernández Díaz, alabó dicha gestión. Las cifras de siniestralidad durante 2011, una vez más, han supuesto un espaldarazo, dado que se ha logrado bajar de los 1.500 fallecidos, 250 menos que el año anterior.