José Villarejo, durante una entrevista que concedió a La Sexta
José Villarejo, durante una entrevista que concedió a La Sexta - ABC

Villarejo seguirá en prisión porque ha aumentado el riesgo de fuga y de destrucción de pruebas

El comisario alegó que «se ha destruido su buen nombre y honor» y nadie se atrevería a contratarle

MadridActualizado:

El comisario José Manuel Villarejo que ya ha cumplido un año en la prisión de Estremera seguirá en la cárcel. Así lo ha decidido la Sección Tercera de la Sala de lo Penal al desestimar de nuevo un recurso de su defensa en el que pedía su libertad. Los jueces consideran que la investigación ha desvelado nuevos hechos en los que estaría implicado el controvertido policía, lo que aumenta el riesgo de fuga y sostienen además que persiste el riesgo de destrucción o manipulación de pruebas, dado que queda material pendiente de análisis del que pueden derivarse nuevas líneas de investigación. Hasta ahora tras el análisis de ese material se han ido elaborando informes y abriendo piezas separadas en la llamada «operación Tándem». De todos los detenidos, solo Villarejo continúa en la cárcel.

En un auto, los magistrados rechazan el recurso de apelación de Villarejo en el que sostenía que los indicios de criminalidad en su contra se han debilitado por el sobreseimiento de algunas piezas separadas: la Iron, en la que los clientes del comisario eran un bufete de abogados; la Carol, en la que la protagonista es Corina Larsen, la amiga de Don Juan Carlos, y la Land, en torno a Susana García Cereceda, dueña de La Finca de Pozuelo. Su defensa argumentó también que no había riesgo de fuga porque Villarejo carece de medios y al ser conocido públicamente no podría ocultarse. Sostenía además que ya no hay riesgo de ocultación de pruebas ni de reiteración delictiva, dado que se ha «destruido su buen nombre y honor», por lo que nadie se atrevería a contratarle.

Puede tener otros bienes no hallados

La Sala asegura que el sobreseimiento provisional acordado en alguna de las piezas no debilita los indicios racionales de criminalidad en su contra puesto que, además de ser provisionales, afecta a terceros distintos de él. Considera también que el riesgo de fuga no se ha desvirtuado sino que la investigación «ha ido desvelando más indicios de la implicación del apelante en los hechos inicialmente investigados y en otros nuevos que, al suponer un incremento de la eventual condena, también lo es de fuga».

Los jueces creen que ese riesgo de fuga tampoco disminuye por las medidas cautelares acordadas frente a sus bienes, «pues a falta del análisis de toda la documentación intervenida, no puede descartarse que existan más, cuya existencia ahora se desconoce y que podrían servirle para mantenerse fuera del país si decidiera sustraerse a la acción de la justicia o retomar las actividades indiciariamente delictivas a las que aparentemente se ha dedicado». Añade la Sala que el hecho de que sea conocido en España podrá dificultar su ocultamiento en el país, pero no en otros donde no se da esa circunstancia.