Quim Torra, presidente de la Generalidad, junto a Laura Borràs, portavoz de JpCAT
Quim Torra, presidente de la Generalidad, junto a Laura Borràs, portavoz de JpCAT - EP

Torra busca refugio en el Ampurdán

«Quim Torra, siempre con su cara de niño desaliñado y triste, ha ganado todas las partidas que ha jugado, y las ha ganado contra los suyos, condenándoles a un siniestro destino»

Barcelona Actualizado: Guardar
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Quim Torra rompe con la tradición de los últimos presidentes de la Generalitat, que siempre quisieron parecer más inteligentes de lo que eran, a pesar de que algunos, como Jordi Pujol, en alguna medida lo fueron. Torra eligió, desde hace muchos años, la estrategia contraria, en el trabajo y en la vida. Siendo directivo de una compañía de seguros suiza y editor de A Contravent, la editorial que fundó y donde yo publiqué, en catalán, el dietario de mi luna de miel.

Su mezcla de modestia y de saber dar el codazo en el momento exacto, sin más ruido del estrictamente necesario pero sin fútiles concesiones sentimentales, no le convierten exactamente en desleal –tal vez sea el único sustituto