Pedro Sánchez, este jueves tras la rueda de prensa que ofreció en Salzburgo - EFE/ Vídeo: ATLAS

Los socios de Sánchez le sostienen para evitar elecciones y a pesar del desgaste

Iglesias califica el plagio del presidente de «cutre» y le exige explicaciones, aunque no le pide comparecer en el Congreso

MadridActualizado:

La coraza de protección que los socios del presidente del Gobierno desplegaron en torno a él cuando ABC publicó el presunto plagio cometido en su tesis empezó a resquebrajarse ayer. Tras dar a conocer «El País» el presunto plagio cometido por Pedro Sánchez también en su libro, la teoría de que el caso era una conspiración impulsada por la derecha se hizo pedazos y los socios del jefe del Ejecutivo no tuvieron más remedio que rebajar su apoyo y poner distancia para no verse salpicados.

No obstante, a puerta cerrada reconocen que a ninguno de ellos le conviene que Pedro Sánchez «caiga ahora», ya que cualquier perspectiva de elecciones podría devolver el gobierno a las derechas y que, por tanto, seguirán haciendo malabares dialécticos para mantenerle vivo.

Nada más llegar al Congreso, el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, advirtió de que «el presidente tendrá que dar explicaciones» y definió como «bastante cutre» el copia y pega realizado en la obra. «No cumple los estándares de calidad académicos que haya párrafos incluidos sin citar adecuadamente» criticó, antes de abundar en el hecho como «académicamente poco presentable».

Eso sí, se negó a ir más allá por el momento, demandando al PP que pida a Pablo Casado que «enseñe su trabajo de fin de máster» porque «hay sospechas de que no existe». Después de unos quince minutos en el interior del hemiciclo, abandonó el Pleno, lo que pone de manifiesto que acudió a la entrada con la intención de mandar ese mensaje ante las cámaras. No en vano, en la formación se reconoce cierto malestar con el caso tesis, no tanto por las continuas informaciones que ponen en duda la originalidad del trabajo y la credibilidad académica de Sánchez como por el hecho de que desvíe el foco mediático de asuntos, a su juicio, «más relevantes».

Podemos rebaja el tono

Iglesias había sido hasta el momento uno de los principales defensores del presidente fuera de las filas socialistas, por eso que calificara de «cutre» el plagio y que exigiera explicaciones causaron un gran revuelo ante lo que se interpretó como un cambio de posición y un distanciamiento en la defensa del líder del Ejecutivo.

Antes de que acabara la mañana, el secretario general de Podemos publicó un mensaje en su cuenta de Twitter en el que rebajaba el tono respecto a sus declaraciones a la entrada del Pleno del Congreso.

Lo que a primera hora era un ejercicio de «cutrez» se convirtió en «párrafos sin cita que empobrecen su libro». Iglesias recordó, como ha hecho estos días, que rechaza que el presidente hubiera plagiado y volvió a rescatar las irregularidades en el máster de Pablo Casado: «Tras probar que no hubo plagio en la tesis, el presidente deberá explicar los párrafos sin cita que empobrecen su libro, pero lo del presidente del PP no tiene nombre: TFM inexistente y artículo «copy and paste», escribió en su red social. Al finalizar el Pleno, volvió a ser preguntado por el trabajo de Sánchez y por si exigiría que las explicaciones del presidente fueran en el Congreso de los Diputados, como pretenden el PP y Ciudadanos.

Sin embargo, el líder de Podemos aseguró que el presidente debía explicarse ante los medios de comunicación, y fuentes de la formación rechazaron que fueran a pedir que Sánchez acudiera a la Cámara Baja por su tesis doctoral.

Otro de los socios del Gobierno, el PDECat, se pronunció en la misma línea. Su portavoz económico, Ferrán Bel, advirtió de que las incógnitas se mantienen y coincidió con Iglesias en considerar «necesario» que Sánchez ofrezca explicaciones para «disipar cualquier tipo de duda». El político catalán subrayó que el presidente «intentó desde La Moncloa acreditar que no había plagio» y no lo consiguió por lo que le ha pedido que actúe para poner fin al caso «de forma definitiva».

Bel no quiso entrar en cuál debe ser el marco institucional de esas explicaciones pero ya no descartó que puedan producirse en el Congreso, en contra de lo manifestado por su grupo este mismo martes. «No sé si aquí o en qué foro. Este podría ser uno, podría haber otros. Pero es necesario que se disipen cualquier tipo de dudas», insistió. Esta situación, remarcó, «ni le beneficia a él ni beneficia a la institución». También ERC, otro de los socios de Sánchez, cambió su discurso y abrió la puerta a que el presidente comparezca en el Congreso. El grupo republicano ha solicitado que el presidente explique la venta de bombas a Arabia Saudí y su portavoz, Joan Tardá, se mostró dispuesto a aunirse a otros grupos para que Sánchez comparezca por ambas cuestiones.

Lastra, a la carrera

El próximo martes la Junta de Portavoces debatirá si Sánchez debe acudir al Congreso para explicar el presunto plagio de su tesis, tal y como han solicitado el PP y Ciudadanos. El PNV se negó a responder cualquier pregunta sobre el asunto del plagio. En todo caso, si Sánchez no acude a la Cámara Baja el PP le forzará a explicarse en el Senado, donde tiene mayoría absoluta. Tras la sesión Plenaria, la portavoz del PSOE en el Congreso, Adriana Lastra, rechazó que hubiera plagio en el libro de Sánchez porque, a su juicio, «300 o 500 palabras que no llevan comillas» no pueden considerarse un plagio.

La portavoz abandonó el Hemiciclo a toda prisa seguida de una nube de periodistas, que le preguntaron sobre las últimas informaciones del libro de Sánchez: «Ah, claro, es que 300 o 500 palabras que no llevan comillas es un plagio... por favor», respondió sin detenerse siquiera en los pasillos del Congreso. Al igual que Lastra, varios diputados socialistas consideraron durante el día de ayer que lo único que ha sucedido en este caso es que a Sánchez se le ha «olvidado» poner unas comillas.