Ana Julia Quezada declara ante el Jurado
Ana Julia Quezada declara ante el Jurado - C. Morcillo
Caso Gabriel Cruz

Siete mujeres y dos hombres juzgarán a Ana Julia

Ciudadanos anónimos, estudiantes y profesionales del derecho entre el público

Sigue el juicio de Ana Julia en directo

El pequeño Gabriel Cruz agonizó durante casi una hora por «una somanta de palos»

Almería Actualizado: Guardar
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Casi dos horas ha durado el trámite para elegir al Jurado que decidirá si Ana Julia es culpable o no culpable de matar al pequeño Gabriel Cruz el 27 de febrero de 2018. Siete mujeres y dos hombres han sido los elegidos, más otro miembro de cada sexo que actuarán como suplentes.

La selección de los miembros del Jurado comenzó pasadas las diez de la mañana. A la preselección anterior se convocó a 36 ciudadanos, de los que cinco alegaron varias razones que les impedían participar en el procedimiento. Para la elección de los nueve miembros y dos suplentes designados finalmente tenían que comparecer un mínimo de 20 personas. Hace cinco minutos, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía comunicó que ya estaba cumplido el trámite y, por tanto, podía comenzar el juicio.

El público que esperaba en el vestíbulo del Palacio de Justicia de Almería era escaso y tranquilo. Las prisas y el bullicio lo ponían los periodistas, más de un centenar acreditados. Nada de insultos a la llegada de Ana Julia Quezada a la Audiencia ni gritos ni aspavientos como sucede en otros juicios por asesinato. Tampoco nada que ver con las concentraciones multitudinarias de apoyo a la familia tras la desaparición y muerte del pequeño Gabriel Cruz en febrero de 2018.

«Vengo para verle la cara a la asesina. Nos ha dolido mucho este caso», explicó a ABC Francisca, una anciana de 86 años acompañada por su hija que está dispuesta a venir todos los días que pueda. A su lado otras dos almerienses asienten al escuchar los motivos que han traído al Palacio de Justicia a madre e hija.

Entre el público numerosos estudiantes y profesionales de Derecho como Daniel y Mustapha, que además fueron alumnos de Esteban Hernández, abogado defensor de la acusada. «El procedimiento del Jurado es único y es conveniente familiarizarse con él», asegura Daniel. A las doce de la mañana, la mayoría se mira el reloj con impaciencia. Llevan desde antes de las nueve esperando, con su acreditación al cuello, para ver el que algunos llaman «el rostro del mal». Hoy ese rostro ha cambiado sus ropajes externos en un intento de dulcificar su imagen ante el Jurado. Siete mujeres, tal vez algunas de ellas madres, la mirarán y escucharán con ojos y oídos especialmente atentos.