El expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont
El expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont

Así ha sido la gran evasión de Puigdemont en Bélgica

Repasamos los momentos clave de su periplo por tierras belgas

MADRIDActualizado:

El ex presidente de la Generalitat Carles Puigdemont ha comunicado este jueves su renuncia provisional a ser investido como presidente de la Generalitat y ha señalado a Jordi Sànchez –expresidente de la ANC, encarcelado en Soto del Real– como candidato. La declaración, retransmitida a través de las redes sociales, llega justo después de que el Parlamento catalán aprobase una resolución en la que se reconocía la legitimidad de Puigdemont como candidato y se reivindicaba el resultado del referéndum del 1 de octubre.

El ex presidente de la Generalitat ha anunciado su decisión de «dar un paso a un lado» desde Waterloo, lugar en el que ahora reside. Es más, se cumplen ya cuatro meses de estancia en Bélgica, ciudad a la que huyó el pasado 30 de octubre en compañía de cinco de sus exconsejeros. A continuación, repasamos los momentos clave de su periplo por tierras belgas:

30 de octubre de 2017: Como recoge Salvador Sostres, «Puigdemont salió en su coche desde la urbanización en que vivía, pero en los asientos traseros, los agentes de los Mossos d'Esquadra que custodiaban la casa no vieron a nadie, y así lo comunicaron a sus superiores. Por lo tanto, Puigdemont salió escondido en el maletero del coche de su esposa, que le transportó algunos kilómetros como quien traslada un bulto, hasta el vehículo donde aguardaba un «mosso» amigo, hicieron el cambiazo, y huyeron hacia Francia en otro coche sin papeles. Lo que no queda claro es si, al cruzar la frontera, Puigdemont se agachó o volvió al maletero, pues en las cámaras del paso fronterizo tampoco consta el rostro del expresident cruzándolo».

Más tarde, llegó a Bruselas acompañado de los exconsejeros Meritxell Borràs (Gobernación) y Joaquim Forn (Interior) –ambos del PDECat– y Antoni Comín (Salud), Dolors Bassa (Trabajo) y Meritxell Serret (Agricultura) –de ERC–. Comenzaba así su travesía por Bélgica, con la excusa de manetener conversaciones con políticos flamencos.

Euroorden y reuniones masivas

5 de noviembre de 2017: Puigdemont y los cuatro exconsejeros huidos que aún permanecían en Bélgica (Meritxell Serret, Toni Comín, Lluís Puig y Clara Ponsantí) se presentaron voluntariamente ante la sede de la Policía federal en Bruselas y fueron privados de libertad. Como establece la ley belga, el juez de instrucción debía decidir, en un plazo de 24 horas a partir del arresto, sobre los pasos a seguir; esto es, si aceptaba tramitar la euroorden y si los acusados debían continuar en prisión o eran puestos en libertad bajo condiciones. Se decantó por la segunda opción.

7 de noviembre de 2017: 187 alcaldes de municipios catalanes se desplazaron a Bruselas para encontrarse con Puigdemont. Tras contratar un vuelo charter, llegaron hasta la capital belga. El ex presidente de la Generalitat acudió al acto, acompañado de sus inseparables exconsejeros. Puigdemont fue recibido por los allí presentes por todo lo alto: con besos, abrazos y aplausos. Al inicio del acto se corearon gritos de «Llibertat», en referencia al resto de miembros del Govern y los líderes de ANC y Òmnium Cultural, Jordi Sánchez y Jordi Cuixart, encarcelados.

En una dura intervención contra la respuesta del Gobierno de Mariano Rajoy al desafío independentista y la activación del artículo 155 de la Constitución, Puigdemont aseguró que «Europa está mejor protegida por todos aquellos que protegieron las urnas el 1 de octubre que por la Policía que les golpeó». Todos pronunciaron sus discursos en distintos idiomas, Puigdemont en francés y el resto en francés, inglés y alemán ante un público mayoritario catalán formado por los alcaldes independentistas y un gran número de medios nacionales e internacionales.

5 de diciembre de 2018: El juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena acordó anular las órdenes europeas de detención dictadas contra Puigdemont y los cuatro exconsejeros fugados.

Votación a distancia

21 de diciembre de 2017: A distancia, desde el céntrico Square-Brussels Meeting Centre –un escenario habitual de congresos y conferencias a pocos metros de la emblemática Grand Place y la Estación Central de trenes de la capital belga–, siguió las elecciones catalanas del 21D (sin separarse de sus exconsejeros). Como anunció el día anterior, una chica de 18 años, Laura Sancho, votó en su lugar. Así lo compartió en su cuenta de Twitter:

Esa misma mañana convocó una rueda de prensa y prohibió el paso a los periodistas que trabajan en medios no independentistas. Según denunciaron los periodistas desplazados y corresponsales de los medios no separatistas al país belga, Puigdemont vetó el paso a los medios españoles.

24 de enero de 2018: Roger Torrent, presidente del Parlament, viajó a Bruselas para reunirse con Puigdemont y los exconsejeros huidos de la Justicia. Estaba previsto que el lugar del encuentro fuese la delegación de la Generalitat ante la Unión Europea (UE), pero el Gobierno, en aplicación del artículo 155, ha impedido que el encuentro se produzca. Tras el veto del Gobierno la reunión se trasladó a la sede en Bruselas de la European Free Alliance, una organización de partidos europeos afines al nacionalismo.

Al descubierto

31 de enero: Se descubren la correspondencia que intercambiaron Toni Comín, diputado de ERC fugado de la Justicia, y Puigdemont. Por orden cronológico, los mensajes enviados por el expresidente son estos:

– «Volvemos a vivir los últimos días de la Cataluña repúblicana...»

– «El plan (de) Moncloa triunfa. Solo espero que sea verdad que gracias a esto puedan salir de la prisión todos. Porque si no, el ridículo histórico es histórico»

– «Supongo que tienes claro que esto se ha acabado. Los nuestros nos han sacrificado, al menos a mí. Vosotros seréis consejeros (espero y deso) pero yo ya estoy sacrificado tal y como sugería Tardà»

– «No sé lo que me queda de vida (¡espero que mucha!), pero la dedicaré a poner en orden estos dos años y a proteger mi reputación. Me han hecho mucho daño, con calumnias, rumores, mentiras, que he aguantado por un objetivo común. Esto ha caducado y me toca dedicar mi vida a la defensa propia»

Pese al contenido de los mensajes eviados al exconsejero, Puigdemont insistió en lanzar un mensaje de tranquilidad a los independentistas: «Soy el Presidente y no me amedrantaré ni me echaré atrás, por respeto, agradecimiento y compromiso con los ciudadanos y el país. ¡Seguimos!».

2 de febrero de 2018: Puigdemont se mudó a Waterloo (a escasos 20 kilómetros al sur de Bruselas) y se instaló en una mansión de 550 metros cuadrados y cuyo alquiler mensual costaba 4.400 euros, a través del empresario y amigo personal, Josep María Matamala. Hasta entonces, el expresidente había alternado su residencia en un hotel de Bruselas –el hotel Husa President Park desde noviembre según la radio pública francófona RTBF– con la casa de un amigo independentista flamenco cerca de la ciudad de Amberes.