Sánchez, con Calleja y Milá, en la presentación de su libro - ÁNGEL DE ANTONIO

Sánchez jubila a sus críticos, de González a Susana Díaz: «Son referentes de una sociedad que ya no es»

En el PSOE no ha sentado bien su libro, que el presidente del Gobierno vende como su verdad

MadridActualizado:

Cuando se conoció la noticia de la publicación del libro de Pedro Sánchez una de las primeras reacciones en algunos sectores del partido fue la sorpresa. Y la estupefacción. Al circular por WhattsApp la imagen de la portada del libro había una pregunta que se repetía: «¿Es real?». Superado el primera shock, otra valoración también fue generalizada: «No es el mejor momento». Ayer mismo un miembro del Comité Federal, afín a Sánchez, reconocía que «es entendible» que pueda ser «inoportuno» para muchos. «Es un autoreconocimiento de una etapa muy difícil. La verdad es que me lo esperaba peor», confesaba ayer un diputado.

El libro ha generado distancia en una parte del partido, cada vez más residual y que tras el 28 de abril amenaza con ser extraparlamentaria. Uno de los párrafos que han disgustado en el partido ha sido en el que acusa a Susana Díaz en 2014 de forzar la dimisión de Alfredo Pérez Rubalcaba como secretario general. «Es completamente falso», aseguraban desde el entorno del antecesor de Sánchez.

La presidenta andaluza, Susana Díaz, y Sánchez coincidieron el pasado fin de semana en un acto del partido en Sevilla y según sus entornos intercambiaron alguna broma respecto al libro. La conllevanza, que no la convivencia, entre ambos se impone ahora. Ayer mismo, Díaz reconoció no haberlo leído y no quiso entrar en polémicas: «No me gusta valorar aquello que no he leído», dijo la presidenta andaluza.

Desde el entorno de uno de los presidentes autonómicos se era tajante cuando se les preguntaba: «No tenemos tiempo». El hecho de no haberlo leído es algo que tampoco han podido hacer todavía afines como Adriana Lastra, que ayer al llegar a la presentación del acto prometió hacerlo pronto. También confirmó ayer no haberlo leído el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page. El presidente de Aragón, Javier Lambán, mostró evidente incomodidad: «Se hace referencia de una etapa determinada del PSOE de la que yo también tengo escrita mi propia versión».

Ajuste de cuentas

Al menos fue sincero Sánchez ayer durante la presentación. Nunca dijo que en el libro contase la verdad sino que en varias ocasiones manifestó que trataba de plasmar «mi verdad». No hay mucho espacio para otra en el PSOE de hoy.

El libro no entra en los detalles más escabrosos de su primer mandato- «Todo lo que está recogido en el libro ha sucedido, pero no todo lo que ha sucedido está recogido en el libro», reconoció Sánchez- pero sí deja claro quién ha ganado en el PSOE. Sánchez dejó claro que antes de su reelección «corría el riesgo de quedarse anclado el pasado y representar a una sociedad que ya no era».

Un duro mensaje que no ha sido el único, como cuando ha asegurado que «una dirección política fuerte que es de lo que adolecía (el PSOE) tras salir del Gobierno después de 2011». Y hubo más, en esta ocasión para los antiguos dirigentes del partidos, como Felipe González, y quienes se le enfrentaron como Susana Díaz: «Fueron referentes de una sociedad española que ya no es». Sánchez reconoció que va a cobrar de una empresa privada pero se justificó explicando que lo va a donar a las personas sin hogar.