Mariano Rajoy con el Presidente de la República China, Xi Jinping
Mariano Rajoy con el Presidente de la República China, Xi Jinping - EFE

Rajoy defenderá el potencial de una España «fiable» en la «Nueva Ruta de la Seda»

El proyecto chino tendrá una inversión inicial de 40.000 millones de dólares

PekínActualizado:

Con la recuperación económica en marcha y las previsiones de crecimiento al alza, la «Nueva Ruta de la Seda», con inversiones iniciales de 40.000 millones de dólares, es un caramelo que España no quiere desaprovechar. El presidente chino invitó personalmente a Mariano Rajoy a participar en una cumbre internacional que se abre este fin de semana en Pekín. La cita tiene como objeto impulsar y reforzar la conexión del gigante asiático con sus principales socios sobre todo euroasiáticos, por medio del desarrollo de infraestructuras en estos países. Donde antes fluía el comercio de seda, especias, té o porcelana, ahora habrá petróleo y gas, trenes de alta velocidad, oleoductos, puertos, carreteras y grandes empresas de medio mundo.

La invitación se produjo hace meses y el Gobierno de España confirmó la asistencia del jefe del Ejecutivo. Lo que menos interesa a Rajoy es la “foto de familia” en la capital china, pues la ausencia de los principales socios europeos y mundiales, incluidos los presidentes o primeros ministros de Estados Unidos, Reino Unido, Francia o Alemania, dejará la mayor parte del protagonismo a Putin, Erdogan y, por supuesto, al propio Xi Jinping. También asistirán los presidentes de Argentina, Bielorrusia, Chile, República Checa, Indonesia, Kazajstan, Kenia, Laos, Filipinas, Suiza, Uzbekistán y Vietnam y los primeros ministros de Italia, Grecia, Polonia, Hungría, Serbia, Camboya, Etiopía, Flyi, Malasia, Mongolia, Myanmar, Pakistán y Sri Lanka. En total asistirán 28 jefes de Estado o de Gobierno, y estarán representados 110 países, algunos con ministros de Economía, como es el caso de Alemania. La imagen no es la mejor de las posibles, pero en este viaje hay intereses muy contantes y sonantes para la economía española.

El objetivo del viaje no es estrechar lazos políticos con muchos de los países participantes, sino aprovechar el ambicioso plan que ha puesto sobre la mesa China para incrementar la cooperación empresarial. Los 40.000 millones de inversión inicial podrían convertirse en centenares de miles según avance el proyecto. España presenta algunos puntos de interés para China dentro de la Nueva Ruta de la Seda. De entrada, ya existe una conexión terrestre directa entre los dos países, el ferrocarril Yiwu-Madrid, y las multinacionales chinas cuentan con España como enlace y puerta de entrada del gran mercado iberoamericano. Desde el Gobierno, además, se destaca que este foro, bautizado como «One belt one road», es una «oportunidad para que España pueda hacer valer la capacidad de sus empresas para asumir contratos de infraestructuras, principalmente en países de Asia Central y meridional, e incluso en Europa oriental».

Rajoy viajó a Pekín desde Barcelona este viernes, después de inaugurar el Salón del Automóvil y clausurar el congreso «Connected Hub», y este sábado se reunirá con el presidente chino, Xi Jinping, y el primer ministro, Li Keqiang. En este tercer viaje oficial a China desde que es presidente del Gobierno, después de los realizados en 2014 y 2016, Rajoy intervendrá en el foro de líderes para mostrar a España como un país «fiable», algo de lo que no pueden presumir muchos de los países participantes. El presidente destacará la capacidad del país en sectores estratégicos y su atractivo cultural y turístico, como lo demuestra este dato: el turismo chino en España creció un 46 por ciento en el último trimestre del año pasado.

El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, también acudirá a la cumbre, para defender el liderazgo de España en infraestructuras, tanto con sus 165.000 kilómetros de red de carreteras, a la cabeza de Europa en vías de gran capacidad, como los 3.000 de alta velocidad ferroviaria, que la coloca como segundo país del mundo con esta tecnología, después de China. En la delegación española no faltará la secretaria de Estado de Comercio, María Luisa Poncela, que intervendrá en los debates de la primera jornada.

La iniciativa de Pekín implica la apertura de seis corredores económicos y logísticos, tanto por tierra (Eurasia) como por mar (unión del Pacífico con el Índico, y este último con el Mediterráneo a través del Mar Rojo. El objetivo chino es promover una mayor integración económica de China con sus vecinos occidentales, pero también tiene una dimensión interna, ya que ofrece una solución a uno de los mayores retos de su economía: la necesidad de dar salida a sus excedentes de producción. En este marco, China podrá financiar infraestructuras en países situados a su oeste. Los instrumentos financieros básicos son dos: el Fondo de la Ruta de la Seda, constituido en 2014 con esos 40.000 millones de dólares, y el Banco Asiático de Inversiones e Infraestructuras, que cuenta con 70 miembros, entre ellos España, y un capital de 100.000 millones de dólares.