Uno de los submarinos S-80 de la empresa Navantia en construcción
Uno de los submarinos S-80 de la empresa Navantia en construcción - Jaime García

Un parón inversor comprometería contratos esenciales para el Ejército

La industria reclama a la ministra de Defensa Margarita Robles proseguir con los proyectos planeados

MadridActualizado:

El Ministerio de Defensa deberá decidir antes del 1 de julio si da luz verde a la modernización de los 17 helicópteros de transporte Chinook del Ejército de Tierra. Tras el beneplácito dado por la Agencia de Cooperación de Seguridad de EE.UU. el pasado 7 de abril, el Ministerio que ahora dirige Margarita Robles tiene encima de la mesa una decisión que podría afectar a esta capacidad clave del Ejército de Tierra, que dio su visto bueno a actualizar la versión CH-47D del citado helicóptero a la más moderna «F».

El coste estimado del proyecto es de 1.060 millones de euros, a pagar a la estadounidense Boeing en diversas anualidades. Si no acepta una primera inversión antes del 1 de julio, la modernización podría posponerse años, informan a ABC fuentes militares.

Este es uno de los siete nuevos programas del nuevo «ciclo inversor» de defensa que iba a ser anunciado por el anterior Gobierno tras la aprobación de los Presupuestos y que ahora es valorado por la ministra Robles como un mero «brindis al sol», tal y como manifestó en una entrevista en «El Mundo».

Proyectos muy avanzados

Pero más allá de que ese nuevo ciclo inversor no fuera aprobado formalmente, la realidad es que tanto desde el Ejército de Tierra, la Armada Española o el Ejército del Aire se trabajaba en nuevas inversiones para modernizar las capacidades. Ya hay prototipos, trabajos de ingeniería realizados, acuerdos a rubricar o «esqueletos» de nuevos submarinos a pie de grada que necesitan de una nueva inyección presupuestaria para su construcción.

Algunos proyectos urgen: la firma de la primera ejecución de las cinco nuevas fragatas F-110 se esperaba para junio; la aprobación del nuevo techo de gasto de los cuatro nuevos submarinos S-80, con otros 1.300 millones de euros adicionales, es vital para la supervivencia del proyecto y debe ser aprobado antes de fin de año; ya existe un primer demostrador del nuevo vehículo de combate sobre ruedas (VCR) 8x8 del Ejército de Tierra; o la compra de tres aviones de reabastecimiento en vuelo para el Ejército del Aire.

Un helicóptero Chinook del Ministerio de Defensa, fotografía de archivo
Un helicóptero Chinook del Ministerio de Defensa, fotografía de archivo - Jaime García

Desde la industria de Defensa se acoge con optimismo el «sentido de Estado» y «la línea de continuidad» con la que se ha presentado Margarita Robles en sus primeros quince días como ministra de Defensa.

Sin embargo, aún no se tiene claro si la continuidad se trasladará a estos proyectos industriales, necesarios también para el mantenimiento de un tejido empresarial que emplea a 22.812 personas en España, genera un volumen de actividad de 5.379 millones de euros y una inversión del 11% en I+D+i. Hablamos de empresas como Navantia, Airbus, Santa Bárbara Sistemas, Indra, Sapa, Thales España, MBDA España, Expal Systems...

Consenso político

Se teme abiertamente que hasta las próximas elecciones generales, el Ejecutivo de Pedro Sánchez no quiera acometer inversiones millonarias que se estiman en casi 11.000 millones en los próximos 15 años, lo que también requiere consenso político.

Antonio Bueno, director general de Santa Bárbara Sistemas, asegura a ABC que «el VCR 8×8 es una demanda y prioridad para el Ejército español que no debería demorarse. Santa Bárbara Sistemas está preparada para responder a los requerimientos que necesitan nuestras Fuerzas Armadas y creemos que es un proyecto vital para seguir desarrollando tecnologías y productos con marca española».

Desde Navantia, también se mira al Ministerio de Defensa: «Las F-110 y los submarinos S-80 son la columna vertebral de nuestro proyecto para los próximos diez años», advierte una fuente.

Para el presidente de Thales España, Jesús Sánchez Bargos, las iniciativas europeas en materia de Defensa representan una oportunidad que España no puede perder: «Debemos contar con una política de Estado sólida que respalde el actual plan estratégico para la modernización de las Fuerzas Armadas acorde con las necesidades operativas y tecnológicas (vehículo blindado 8x8, fragatas F-110, helicópteros NH-90, aviones no tripulados... Para ello, es necesaria una estrecha colaboración entre el Ministerio de Defensa y la industria en la planificación y definición de capacidades, desarrollos tecnológicos, gestión y evolución de los sistemas».

Contrato Expal y Ejército

El director general de Expal Systems, Pedro Sallent, reclama también «políticas de defensa adecuadas y los recursos presupuestarios suficientes que permitan alcanzar estos objetivos». Su empresa ha rubricado recientemente un acuerdo marco con el Ejército de Tierra para el suministro durante los próximos cinco años de munición de artillería de campaña de 155mm. El valor estimado del contrato se sitúa en 55,9 millones de euros.

Una de las empresas que podría verse afectada por un cambio de criterio en el denominado nuevo ciclo inversor es la multinacional europea MBDA, fabricante de misiles. Tiene previsto abrir una primera factoría en España. Daniel Garcia-Guelbenzu, director general de MBDA España «está a favor de invertir por adelantado con el fin de apoyar a Defensa a iniciar la consecución de capacidades estratégicas como los sistemas de misiles. Sin embargo ha llegado el momento de que el Ministerio apoye dicho compromiso con programas, pues el mercado de estas capacidades está intervenido, y los productos no tienen salidas alternativas».