Aitor Esteban, protavoz del PNV en el Congreso de los Diputados
Aitor Esteban, protavoz del PNV en el Congreso de los Diputados

El pacto del cupo vasco estalla en pleno debate sobre la financiación

Las comunidades del PSOE, reacias a renovar la ley vasca si no hay acuerdo con el resto de las autonomías

MadridActualizado:

Es un debate cíclico que enfrenta a las comunidades autónomas y que ahora le estalla al Gobierno de Mariano Rajoy sin que haya logrado amarrar con ellas el deseado acuerdo general sobre financiación. El Congreso aprobó ayer la tramitación exprés para renovar el cupo vasco, el régimen económico especial del País Vasco, y mañana lo enviará al Senado con el voto de la mayoría, incluidos PP, PSOE, PNV y los nacionalistas catalanes. Ciudadanos y Compromís son los únicos que han anunciado su rechazo frontal a un modelo que rompe con la igualdad de los españoles, aunque sea constitucional.

Pero en las últimas horas se han sumado a esa rebelión varias autonomías gobernadas por los socialistas, como Andalucía, Comunidad Valenciana y Asturias. Pese a todo, no se espera que sus diputados rompan la disciplina del grupo y votarán a favor de renovar el cupo. El PP lleva pacificados sus 137 escaños, sin motín de sus barones.

Los gobiernos socialistas se pronunciaron ayer sobre lo inoportuno de que se apruebe ahora la revisión del cupo que será más beneficioso para el País Vasco, mientras el pacto por la financiación de las comunidades de régimen común sigue empantanado. «No tendría ningún sentido que se aprobara el cupo vasco y no se aprobara el nuevo sistema de financiación», afirmó Puig, obligado a poner en valor su posición ante el voto en contra de sus socios de Gobierno en el Congreso.

Lo cierto es que en la previsión del Gobierno siempre estuvo anteponer el pacto sobre financiación común antes que el cupo; pero la necesidad de contar con el PNV para aprobar los Presupuestos desbordó esas expectativas. El Gobierno busca contra el reloj arrancar algún consenso con las comunidades, a las que reunirá este viernes para avanzar en la negociación. El compromiso adquirido por Rajoy es presentar una propuesta antes de que concluya el año. El PSOE, a través de sus comunidades, apremia al Ejecutivo para lograr un acuerdo cuanto antes. Pero el presidente devolvió la pelota a Ferraz ayer en el Senado, al recordar que la responsabilidad es compartida. «Tengo el máximo interés en que haya un acuerdo. Pero no nos engañemos. El PP cuenta con 137 escaños y gobierna cinco comunidades».

El presidente asturiano, Javier Fernández, apostó ayer por retrasar la aprobación del cupo hasta que haya un pacto con las comunidades de régimen común y, si bien dijo que «no procede discutir» su existencia, pidió transparencia. «Saber si ese cupo es ajustado o no es la caja negra de la política española, nadie sabe muy bien como se calcula», señaló Fernández. El vicepresidente del Gobierno andaluz, Manuel Jiménez Barrios, afirmó que lo «deseable y conveniente para Andalucía» hubiera sido la discusión conjunta del cupo vasco y de la reforma del modelo de financiación. Pidió a Rajoy que convoque a las autonomías para debatir «en serio».

Ferraz intenta anticiparse

Ferraz entiende todos estos movimientos como la necesidad de sus barones por «marcar perfil» en sus territorios. Y no en lógica interna. Fuentes de la dirección del grupo parlamentario aseguran además que en la reunión del grupo celebrada ayer no hubo voces cuestionando el cupo y que el jueves se votará a favor. Sí hubo comentarios en la línea de lo que demandan los barones: no ha gustado que el cupo se tramite con celeridad mientras el sistema de financiación para el resto de comunidades sigue atascado. Sánchez se ha intentado anticipar a estos movimientos.

No es casual que e lunes reuniese a su Ejecutiva en Valencia y de forma compartida con la de Ximo Puig. La Comunidad Valenciana junto a Baleares son las dos regiones que gobiernan los socialistas que históricamente más han denunciado su infrafinanciación. Sánchez y su Ejecutiva aprobaron una resolución que se aproxima a las reivindicaciones de sus dirigentes territoriales: así se explica su decisión de poner un ultimátum a Rajoy para que presente su propuesta para reformar el modelo de financiación autonómica antes de 2018.

También fijó Sánchez dos principios básicos que debe cumplir el Gobierno para que el PSOE negocie: blindar la capacidad de las autonomías para ofrecer los servicios públicos básicos (educación, sanidad y dependencia) y garantizar la suficiencia financiera de todas las regiones. Pero insisten que debe primar la negociación entre Gobierno central y autonomías. Ferraz asegura que esa resolución fue comunicada a todas sus federaciones. Desde la dirección socialista se rechaza en cualquier caso la posición que reclama que no se negocie el cupo hasta que la reforma de la financiación no esté resuelta porque eso «afecta a los vascos, no a Rajoy».

El pulso de Rivera

PP y PNV criticaron ayer a Ciudadanos por su rechazo al cupo vasco ignorando que está en el corpus constitucional. El portavoz popular en el Congreso, Rafael Hernando, acusó a Albert Rivera de utilizarlo como «elemento de confrontación electoral». El portavoz del PNV, Aitor Esteban, exasperado, les acusó de decir «barbaridades»: «Se nota que no tienen ni idea de los que están hablando». Ciudadanos marca un perfil duro contra el cupo vasco, por considerar que rompe con el principio de igualdad, si bien avala el eje del acuerdo presupuestario de Rajoy con el PNV.