El acuerdo ha sido ratificado esta tarde en Madrid
El acuerdo ha sido ratificado esta tarde en Madrid - EFE

Los Gobiernos central y vasco sellan la «paz fiscal» y fijan el Cupo en 1.300 millones

El pacto financiero regula y actualiza las relaciones tributarias entre ambas administraciones

MadridActualizado:

Los Gobiernos central y vasco han sellado en Madrid la «paz fiscal» que acordaron la semana pasada. Un pacto que actualiza las relaciones tributarias entre ambas administraciones hasta el año 2023 y que fija el Cupo en 1.300 millones de euros. Asimismo, el documento establece que la Comunidad Autónoma recaudará a partir de ahora los impuestos de sucesiones y donaciones de los ciudadanos del territorio que no residan en España en el momento de su muerte.

«Ha sido posible pactar y garantizar la paz fiscal para Euskadi», ha afirmado tras la reunión el consejero vasco de Hacienda, Pedro Azpiazu, que ha añadido que el acuerdo es una «garantía de estabilidad en materia tributaria y financiera» para la Comunidad Autónoma.

Por su parte, Montoro ha puesto en valor la capacidad de llegar a acuerdos entre el Gobierno y las autonomías, y ha destacado que esta firma «da mucha normalidad y tranquilidad a la población».

El titular de Hacienda ha asegurado que este acuerdo avanza en el autogobierno del País Vasco y «eso no lo quita nadie», ha apuntado, y se ha mostrado «satisfecho» por colaborar con las haciendas forales, algo que a su juicio forma parte de la «normalidad» de los regímenes especiales de España.

«Estamos desarrollando la normalidad de lo que significan las haciendas forales. No entendemos la historia de España sin foralismo, es incomprensible. Estamos recorriendo nuestra historia», ha destacado el dirigente popular, que ha subrayado que un sector quiere ver al país «muy centralista, cuando realmente no lo es».

Por otro lado, Montoro ha evitado pronunciarse sobre el posible veto de Ciudadanos al pacto: «Lo que ofrecemos es a dar todas las explicaciones sobre los contenidos del acuerdo», ha señalado.

Contribución al empleo y al bienestar

El acuerdo establece el Cupo para 2017 en 1.300 millones de euros y mantiene el índice de imputación en el 6,24% para el quinquenio 2017-2021, aunque ha de pasar por las Cortes Generales, donde, según ha explicado Montoro, el Gobierno está convencido de que «va a tener un gran apoyo», porque están contribuyendo «a la creación de empleo y bienestar de los ciudadanos vascos».

En este Cupo, además, están incluidas las compensaciones del impuesto de producción de energía eléctrica previstas que se recauda en Euskadi –cercano a los 40 millones de euros– y las de las políticas activas provisionales –341 millones, a los que hay que restar los 116 millones netos que País Vasco debe pagar al Estado por bonificaciones–.

Asimismo, se ha aprobado el concepto de Cupo líquido definitivo y compensaciones financieras definitivas de 2016, a favor del País Vasco. El primero es de 1.041 millones de euros «sin incluir la financiación anual de las políticas activas de empleo», mientras que el segundo, por impuestos de alcohol, bebidas derivadas, hidrocarburos y tabaco, asciende a 87 millones.

En cuanto a las sucesiones y donaciones, a partir de ahora, la tributación de los herederos vascos de fallecidos no residentes en España se realizará en Euskadi. Igualmente establece los objetivos de estabilidad presupuestaria. En este sentido, el Gobierno vasco se ha comprometido a que la comunidad termine 2018 con un déficit del 0,4%, mantenga el 0,1% en 2019 y 0% en 2020.

Por otra parte, la deuda pública para este trienio se ha estipulado en 14,2% para 2018, 13,8% para 2019 y 13,2% para 2020. Asimismo, indica que debe presentar el Plan Económico Financiero 2017-2018 al no haber cumplido con la regla de gasto de 2016.