El Open Arms entrando en Cádiz y el autobús para los inmigrantes - Sergio Rodríguez García

Open Arms acusa a España de incumplir la normativa internacional por mandarles atracar en Algeciras

El PP sostiene que la decisión de Sánchez de no dar privilegios a los 87 inmigrantes del buque humanitario supone un giro a la sensatez

Madrid - AlgecirasActualizado:

La decisión del Gobierno de Pedro Sánchez de no ofrecer privilegios de acogida a los 87 inmigrantes desembarcados ayer por el buque humanitario Open Arms en Algeciras ni a los que lleguen en en sucesivos barcos ha sido interpretada por el PP como un giro hacia la sensatez que ellos vienen reclamando. «En apenas dos semanas el Partido Socialista me ha dado la razón porque no era posible la política de papeles para todos», reivindicaba este jueves el líder de los populares, Pablo Casado, en unas declaraciones realizadas en Santa Pola (Alicante) en las que se felicitaba por lo que entienden como rectificaciones del Ejecutivo.

«Se están dando cuenta de que ese efecto llamada era problemático -añadía el presidente de los populares-y que la inmigración se puede abordar, tal y como hizo el PP: con plena solidaridad con los que arriesgan su vida para venir a un mundo mejor (...) pero también con una política responsable de defensa de las fronteras y de apoyo a la Guardia Civil y la Policía Nacional».

Sombra de xenofobia

Poco antes de este pronunciamiento, el secretario de Cordinación Territorial del PSOE, Santos Cerdán, prevenía en una entrevista en RNE contra las críticas del PP a la gestión migratoria, -que a su juicio se hacen «falseando datos» y «mintiendo» a los ciudadanos- y expresaba su temor a que Pablo Casado quiera imitar en esta materia «la actitud xenófoba» del gobierno Italiano, que desde principios de junio rechaza que las ONG trasladen a sus costas inmigrantes recogidos de aguas libias.

En esas latitudes fueron rescatados los 75 adultos y 12 menores -seis de ellos no acompañados- que ayer pudieron tocar tierra europea en Algeciras, por cierto con gran contrariedad para los responsables de la ONG Proactiva Open Arms que opera el barco del mismo nombre, para quienes ese puerto no es el más idóneo puesto que les ha supuesto dos días más de travesía. En ese sentido, en rueda de prensa ofrecida ayer en San Roque (Cádiz), acusaron al Ejecutivo de Sánchez de haber incumplido la normativa internacional de llevar al puerto seguro más cercano a los rescatados.

«El Gobierno español tardó cuatro días en conceder el permiso y nos derivó a San Roque pese a que le habíamos pedido atracar en Palma, Barcelona o Valencia por cuestiones logísticas y humanitarias», denunció el coordinador de operaciones de la organización, Gerard Canals, haciendo lista de las ciudades en las que ya han atracado en las dos ocasiones anteriores que han viajado a España más el de Valencia, donde lo hizo el Aquarius con 630 inmigrantes a bordo en junio.

«No informaron»

Frente a estas descalificaciones, fuentes de Interior recuerdan a ABC que la ONG obvió, como era su obligación, pedir autorización para recalar en los puertos italianos o tunecinos, que eran los más próximos al lugar donde rescataron a los inmigrantes. «Pusieron rumbo a España por su cuenta, sin comunicar al Gobierno nada y encima se quejan», añaden las mismas fuentes.

Lo que para Proactiva Open Arms es tan inapropiado y tan censurable, a ayuntamientos como el de Algeciras le supone un ingente esfuerzo y un gasto extraordinario de recursos propios que ayer puso en evidencia su alcalde, el popular José Ignacio Landaluce.

20 para Francia: el Elíseo anuncia que acogerá a 20 inmigrantes del Open Arms, pero con perfil de refugiados

Según explicó en una entrevista radiofónica, «cesión de pabellones, puesta a disposición de trabajadores de servicios locales de limpieza, protección civil, policía local» son algunos de los servicios que el Consistorio tiene que reforzar a costa de sus arcas para ejercer por decisión del Gobierno como puerto de acogida. Pero «no puede ser el único puerto de acogida en España», lamentaba el primer edil, que admitió estar «preocupado» ante la posibilidad de que el municipio sea el punto de recepción de «las embarcaciones de Salvamento Marítimo o de embarcaciones de ONG». «En este tema hay que tener corazón, pero hay que tener cabeza porque no tenemos suficiente bolsillo», subrayó.

El puerto de Algeciras comparte bahía con el llamado «muelle de Crinavis» que da acceso al CATE, el Centro de Atención de Extranjeros de San Roque inaugurado por el Ministerio del Interior el pasado 2 de agosto para centralizar la recepción de los inmigrantes recuperados en el Mediterráneo sur, lo que implica el área del Estrecho y de Alborán.

Reseña policial

En esa instalación se procedió a la reseña policial e identificación de los recién llegados en el Open Arms una vez que Cruz Roja les había ofrecido una primera atención médica a pie de puerto. Idéntico protocolo, por tanto, al que se aplica a los inmigrantes que son rescatados de pateras, y que tiene como siguiente fase la derivación a Centros de Acogida. Nada de permisos especiales de residencia de 45 días como se concedió a título extraordinario a los ocupantes del Aquarius, que España acogió en junio pasado después de que fuera rechazado por Italia.

Como hizo ya entonces, Francia se ha ofrecido a hacerse cargo de parte de los 87 del Open Arms, exactamente de 20, según informaron fuentes del Palacio del Elíseo, aunque como siempre con la condición de que tengan un perfil de refugiados, no de inmigrantes económicos.