El hombre que habla seguido

El presidente del PP fue a su segundo Foro de ABC después de dar tres veces la vuelta al mundo por España

Rosa Belmonte
MadridActualizado:

No sé cómo se duda de que Pablo Casado pueda haberse sacado una carrera, un máster, Registros o ser capaz de recitar la lista de los Reyes godos del derecho y del revés. Puede que el hombre no haya llegado a la Luna, pero que este joven es capaz de aprobar una carrera en la que haya que estudiar y memorizar… Se sube al estrado sin un papel, empieza a desgranar los pilares de su política y no vacila ni un momento. Que no es ninguna novedad, vale, que lo ha hecho en este mismo foro, en el Congreso o en las primarias del PP, pero tampoco está de más recordarlo.

Hora zulú del aperitivo. Miguel Abellán, muy tempranero, con traje oscuro de señor serio, estaba acodado en la barra del Casino. Pero tomaba algo respetable de una taza. Lo mismo el torero político estaba empezando el día. Llegó Pío García-Escudero, presidente del Senado, y se acercó a saludarlo. Ana Pastor, presidenta del Congreso, llevaba sobre los hombros un abrigo con cuello de piel. Parecía Anna Pastorina. No se lo había quitado porque iba a salir a la calle a recibir a Pablo Casado. Bueno, al vestíbulo donde está el photocall porque a ese trozo de la calle de Alcalá no se puede ni salir a recibir a Robert Capa en 1936. La zona de guerra/obras sigue. Aquello parece Sarajevo. Vamos, que Susan Sontag podría haber representado «Esperando a Godot», extravagancia de la que siempre se choteó Camille Paglia. Que no tenía bastante la destruida Sarajevo como para que le llevaran a Samuel Beckett.

Todavía en el bar, unos hablábamos de Isabel Pantoja y otros de la encuesta del CIS, los asuntos más divertidos. El primero más que el segundo, prioricemos con sensatez. Bueno, no, porque lo del CIS no lo escriben ni en «Veep». Que dice el CIS que el partido más odiado de España es Foro Asturias, el de Álvarez-Cascos. El 80, 8% de la gente «no lo votaría nunca», según la consulta realizada en todo el país. ¿Pero, señor Tezanos, me va a decir que en Caravaca o Guarromán piensan en Foro Asturias? María del Mar Blanco fue de las primeras en llegar. Más tarde apareció José Luis Martínez-Almeida y, luego, Isabel Díaz Ayuso con una chaqueta roja como para dar información en El Corte Inglés. En el turno de preguntas del Foro ABC, preguntó Yolanda Gómez a Casado por lo que había dicho Díaz Ayuso por la mañana y él la apoyó.

La candidata del PP a la Comunidad de Madrid planteó considerar al «concebido no nacido» como un miembro más de la unidad familiar para poder solicitar plaza escolar o tramitar el título de familia numerosa. Lo que no tenía claro era si las ayudas serían retiradas en caso de malograrse el embarazo. «No lo he pensado». El cachondeo había cundido. Un tuit de la cadena Ser tituló: «Díaz Ayuso plantea considerar al concebido no nacido un miembro más de la familia». El tuitero Aquel Coche no se pudo resistir: «¡Juliáaaaaan, baja la basura!». «Le toca al feto».

Antes de la comida, Pablo Casado hizo su discurso en la que, repitió, era su segunda visita al Foro ABC. Que ha hecho 140.000 kilómetros que son tres vueltas y media al mundo, que el martes visitó la provincia número 52, que va a hacer una autopista administrativa, bajar impuestos y muchas cosas más. Sin sangre en las manos y esas cosas. Un plan de choque con su desgaste. Porque tiene vocación de reformar España. Claro, así alguno decía que qué sopor. Pero en las preguntas tuvo para todos, siendo todos tres (Pablo Iglesias no existe). Para Pedro Sánchez: «Va a hacer exactamente lo que le pida Torra. Claro que habrá indultos y consulta de autodeterminación».

Para Vox: «Un votante de Vox no tiene ningún motivo para no confiar en el PP. Nosotros también tenemos héroes. Vamos a bajar los impuestos y luchamos por la unidad de España. Ellos pueden ofrecer ideas radicales como ir armados y no haber gobernado ni en una concejalía». Ay, lo de ir armados. Para Rivera: «Decían que había que suprimir diputaciones y municipios pequeños y ahora se suben en el tractor». En cuanto a si se arrepentía de la expresión de «manos manchadas de sangre» dijo que no. «Lo que me sorprende es que se hable más de la denuncia que del hecho denunciado». Y «el disfraz de centrismo de Sánchez no cuela. Es el más radical que ha gobernado en España». Espera que haya debates. A dos, cuatro o a cinco. «Pero Sánchez sólo quiere hablar de Franco». Sobre los impuestos sostiene que ahora sí puede bajarlos. «A saber en cinco años. Por eso es urgente que el PSOE no esté en el Gobierno».

La corte de Pablo Casado tampoco era muy larga ayer. Aparte del torero, estaban Lasquetty, Terol o Isabel Benjumea, que lleva una cinta con la bandera de España en el bolso. Y Edurne Uriarte, que antes iba a estas cosas como columnista de ABC y ahora como futura diputada. También había gente del PP que no está en las listas, como Esperanza Aguirre o Ignacio Cosidó. Y Antonio Hernández Mancha, presidente de AP de 1987 a 1989. Es muy partidario de Pablo Casado. «Me ratifico en mi admiración. Y más después de ese discurso sin un papel. Es mejor que cualquiera que haya conocido. Incluido yo».

Rosa BelmonteRosa BelmonteArticulista de OpiniónRosa Belmonte