Albert Rivera junto a Juan Carlos Girauta en el Congreso de los Diputados - Óscar del Pozo / Vídeo: Podemos no apoya la moción de Cs contra los aforamientos

El Gobierno se queda solo en su «operación de márketing» para suprimir los aforamientos de forma limitada

Los grupos recriminan el anuncio improvisado de quitar aforamientos y exigen ir más allá

MadridActualizado:

El Gobierno se quedó ayer solo en su anuncio de reforma exprés de la Constitución para suprimir los aforamientos de los políticos. Hasta sus socios parlamentarios se descolgaron, por razones distintas, de una propuesta que consideran improvisada e insuficiente. Podemos y los nacionalistas reclaman a Pedro Sánchez ir más allá, apuntan a la Corona Real y le animan a plantear una reforma profunda del sistema constitucional, incluido el modelo territorial.

Una moción presentada por Ciudadanos en el Congreso sirvió a los grupos para fijar su postura y responder de paso al golpe de efecto de Pedro Sánchez. La Cámara validó el texto de Cs, de supresión de los aforamientos políticos, superando la oferta del Gobierno, que está limitada a los delitos no cometidos en el ejercicio de sus cargos;es decir, deja fuera la corrupción.

Albert Rivera defendió la reforma «exprés»de la Carta Magna para suprimir aforamientos de senadores, diputados y miembros del Gobierno, pero tachó de «fraude» la propuesta del Ejecutivo socialista. «Lo que ustedes han propuesto es una broma», se quejó el líder de Cs, que salió a la tribuna marcando perfil contra los «privilegios de los políticos» y pidió que la Cámara se hiciera un «harakiri».

El PNV registró una moción al texto de Cs para pedir que se extienda la supresión de los aforamientos a los miembros de la Familia Real, al Poder Judicial y a las Fuerzas de Seguridad. «Para otras operaciones de márketing político no cuenten con nuestra colaboración», avisó Mikel Legarda. A la cruzada contra el Rey se sumaron los independentistas catalanes, Compromís y Podemos, que reclamaron más «ambición» al PSOE. La portavoz socialista, Adriana Lastra, trató de cerrar esa puerta limitando la reforma a los «políticos». El PP fue más rotundo:«La Corona no se toca».

El diputado del PDECat, Jordi Xuclà, recriminó al presidente su oportunismo e improvisación. «Si quieren aprobar una reforma constitucional creo que es indispensable que Sánchez se ponga en contacto con los partidos», dijo. Su portavoz, Carles Campuzano, le reclamó una política «más efectiva que efectista». Los nacionalistas se opusieron a que el Congreso legisle sobre las comunidades, que regulan los aforamientos de sus cargos y electos por los Estatutos de Autonomía. Tanto la moción de Cs como el PSOE, vía enmienda, instaban a las cámaras regionales a suprimirlos.

Podemos, socio principal de Sánchez, se descolgó de su propuesta de reforma exprés, pidió un debate «serio» e insistió en que la reforma de la Constitución debe ser estructural:blindaje de derechos sociales, suprimir la inviolabilidad del Rey y revisar el modelo territorial. Y que todo ello debe ser sometido a un referéndum. Para dejarlo claro, Iglesias envió al debate sobre aforamientos a la secretaria de Plurinacionalidad de su partido, Meri Pita, quien subrayó que la propuesta de reforma constitucional de Sánchez «es insuficiente». ERC habló ayer de «cortina de humo».

Pese a las críticas de sus socios por la vaguedad del anuncio de Sánchez, el Gobierno mantiene que se supriman aforamientos salvo para el «ejercicio de sus funciones y durante la duración del cargo» de los cargos políticos. En un proceso paralelo, Moncloa se plantearía modificar la Ley Orgánica del Poder Judicial para «precisar el alcance del aforamiento de los titulares de otros cargos y funciones públicas como jueces, fiscales, defensor del pueblo o Tribunal de Cuentas», informa V. R. Almirón. Una vez aprobado su proyecto de reforma constitucional, el Gobierno solicitará informes al Consejo de Estado y al CGPJ.

El PPrecriminó la «frivolidad»del Ejecutivo socialista de plantear una reforma de la Constitución a la carrera y sin tener la mayoría parlamentaria. « No puede anunciarse una reforma exprés. Requiere una mayoría que el señor Sanchez obvia. Lo abordan con frivolidad y ligereza para tapar las carencias del presidente», afirmó Beatriz Escudero. Los populares no se cierran a eliminar los aforamientos pero piden estudiarlo a fondo y un debate «sereno».

La diputada del PP arremetió contra Rivera dejando claro que la figura del aforado «no es un privilegio personal», sino una «prerrogativa» para proteger el ejercicio de determinados cargos públicos ante un uso abusivo de procesos penales. «Estamos cansados de este falso populismo para quebrar la confianza de los políticos».