La portavoz Isabel Celaá junto a las ministras Montón, Valerio y Batet - EFE | Vídeo: ATLAS

El Gobierno insiste en seguir adelante tras su fracaso con la senda de déficit

Achaca su derrota, con abstenciones de Podemos y los independentistas, al «excesivo dogmatismo» de la oposición

MadridActualizado:

El Gobierno considera «incomprensible y muy doloroso para los ciudadanos» que el Congreso de los Diputados haya rechazado hoy viernes la nueva senda de déficit pactada con Bruselas. La portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, ha criticado tras la reunión del Consejo de Ministros el voto en contra de PP y Ciudadanos, pero también la abstención del resto de grupos, destacando la de Unidos Podemos.

La votación no ha salido adelante por el voto en contra de PP, Ciudadanos, UPN y Foro Asturias. Con la abstención de ERC, PDECat y Unidos Podemos. El Gobierno solo ha tenido el apoyo del grupo socialista, Nueva Canarias y del PNV. 88 votos a favor, 172 votos en contra y 81 abstenciones.

Celaá ha dicho que esas posiciones solo pueden explicarse por un «excesivo dogmatismo» y un evidente «cálculo electoralista». El Gobierno lo considera como «un desaire a los españoles». Para el Ejecutivo el rechazo del Congreso es de «suma gravedad». Pese a este batacazo la portavoz ha manifestado que «el Gobierno mantiene su rumbo y prepara sus presupuestos y sigue con su agenda de cambio». Y ha sido clara al manifestar que «con ese rechazo volvemos a la antigua senda», es decir, lo hará con los parámetros de déficit pactados anteriormente.

Minutos antes, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha defendido en el Congreso la nueva senda porque permite que «comunidades y seguridad puedan invertir apuntalando el crecimiento económico e invirtiendo en políticas sociales». Lo ha hecho conociendo ya de antemano que será rechazada. En su discurso ha atacado al PP acusándolo de «oponerse a todo por sistema porque entiendo que el poder me pertenece».

Pero muchas de sus críticas se entendían también dirigidas a Unidos Podemos: «no se comprendería que aquellos preocupados por esta sensibilidad se pongan de perfil», lamentando que «en el día de hoy les va a poder el relato interno».

Ha hecho uso del turno de réplica el PP en voz de su diputado Jaime de Olano, que ha dicho que los nuevos objetivos son «perjudiciales para el conjunto de los españoles». Ha criticado que el documento del Gobierno «esconde una subida de impuestos de 5.500 millones y 7.ooo millones», denunciando que las consecuencias serán ladisminución de la competitividad empresas y la pérdida de poder adquisitivo a los españoles.

Al término del pleno, la ministra Montero ha tratado de explicar cómo queda la situación ahora, algo que no parecían entender en el seno del propio Gobierno. La ministra de Hacienda ha asegurado que «desde ya vamos a trabajar en la configuración de los Presupuestos para el año 2019» porque «este era un elemento (la senda de déficit) que ya dijimos que tenía poca incidencia en la elaboración de los PGE porque solamente era una décima (1.200 millones) lo que afectaba a la Administración General del Estado frente a más de 125.000 millones».

Montero ha dicho que «no se ha expresado discordancia entre la votación del Congreso y la del Senado», porque al fracasar hoy el texto no llega a la Cámara Alta y que por tanto «no a lugar» a modificar la ley de estabilidad presupuestaria como exigen Unidos Podemos y los nacionalsitas para burlar la mayoría absoluta del PP.

El artículo 15.6 de la ley de estabilidad presupuestaria dice que «si el Congreso de los Diputados o el Senado rechazan los objetivos, el Gobierno, en el plazo máximo de un mes, remitirá un nuevo acuerdo que se someterá al mismo procedimiento». Montero ha dicho que «cumpliremos la ley», pero ha dicho que la única esperanza es que los grupos que hoy se abstuvieron «recapaciten» porque «si la senda no salen volveremos a la senda anterior». La ministra ha dicho que este Gobierno «no va a traer una senda que le quite más recursos a los ciudadanos que la que le proporciona Bruselas» porque «eso es incomprensible» y «no hay precedente en ningún país europeo que un país teniendo mayor flexibilidad con Bruselas su congreso vote en contra». Pero a la vez ha dicho que traer una senda con más margen para reducir el déficit «es imposible porque la senda ya se ha pactado».

«Aprender a negociar»

Desde Compromís se traslada que el Gobierno tiene que hacer como los malos estudiantes: ir a septiembre. La formación aliada de Podemos justifica su posición «en consonancia con el Govern del Botánic» que comparten con los socialistas, recordando que el ejecutivo de Ximo Puig «ya se abstuvo en el consejo de política fiscal y financiera». Compromís reconoce que aunque la propuesta de techo de gasto del Partido Socialista da más aire a la economía, no resuelve el grave problema de infrafinanciación.

La formación que tiene a Joan Baldoví como portavoz en el Congreso considera que lo que hay que hacer es reformar la ley de estabilidad para poder evitar el bloqueo del PP en el Senado. Y aunque la senda que ha planteado el Gobierno les parece insuficiente se muestran dispuestos a apoyarla en el futuro si en paralelo se trabaja en otras cuestiones como levantar la regla de gasto sobre los Ayuntamiento y derogar los reales decretos de racionalización del gasto sobre la sanidad, la educación y la dependencia.

Es lo que en Podemos llaman «pack antiausteridad». Su portavoz adjunta, Ione Belarra, ha asegurado a la entrada del pleno del Congreso que la senda de déficit «no cumple las expectativas» y «no está a la altura de la esperanza que generó la moción de censura».

Sus aliados de la moción de censura han infrigido una dura derrota al Gobierno. El portavoz del PDECat, Carles Campuzano, ha dicho que el Gobierno «tiene que aprender que se han de negociar las cuestiones». Ha manifestado incluso que «hemos tenido la sensación de que el gobierno no quería que se aprobase». Y ha dicho que si el Gobierno quiere intentar aprobarlo tiene que centrarse en «modificar la ley de estabilidad presupuestaria para evitar el veto del PP en el Senado».

Desde el Gobierno, la vicepresidenta Carmen Calvo amagó esta semana con esta fórmula. Se ha estudiado la posibilidad de aprobar la nueva senda de déficit bien modificando la ley orgánica o bien por la vía del Real Decreto. Pero ayer el presidente del Gobierno dio más bien la sensación de que el Gobierno trabajará en el proyecto de Presupuestos para 2019 «con esta senda de déficit o con la anterior». Desde el PP, el vicesecretario de Organización, Javier Maroto, ha dicho que el Gobierno de Sánchez «es cada vez más débil» y que «gobernar así no es imposible sino muy inconveniente».