Joaquim Forn, en un mometno de su declaración en el juicio en el Tribunal Supremo
Joaquim Forn, en un mometno de su declaración en el juicio en el Tribunal Supremo - EP

Forn transforma el «procés» en una obra de teatro sin validez

El antiguo consejero considera la DUI un acto simbólico que no tuvo ningún efecto

MadridActualizado:

Una obra de teatro, retransmitida por televisión en hora punta, sin ninguna validez ni eficacia real (ahora). Una farsa o tragicomedia que culminó una crisis política de gran envergadura, que entonces pareció real, muy real.

Lejos de aquellos días del otoño caliente de 2017 –y ante siete magistrados del Tribunal SupremoJoaquim Forn ha transformado los actos más decisivos del plan secesionista ilegal en papel mojado, en fuegos artificiales. En su declaración como acusado en el juicio oral al «procés», el antiguo consejero catalán de Interior restó toda validez a la declaración unilateral de independencia (DUI) y tachó de «ilegal» el referéndum del 1 de octubre.

«Era una declaración política... No se publicó ni en el Diario Oficial de la Generalitat ni en el Boletín Oficial del Parlament. No se comunicó a nadie. No se llamó ni al Gobierno ni a ninguna cancillería. No generó ningún acto administrativo», explicó Forn a preguntas de su abogado Javier Melero.

El letrado condujo el interrogatorio con agilidad hacia ese terreno, buscando que el acusado convirtiera en una fantasía aquellos eventos que amenazaron el orden constitucional español. Todo para esto, debieron pensar los seguidores más acérrimos. Forn se expresó con tranquilidad al responder a su defensa, después de «sufrir» en el interrogatorio del fiscal, que le obligó a desdoblarse entre el Forn activista político y el Forn «exconseller».

Forn describió en el juicio los incumplimientos de los líderes del «procés» respecto a las propias leyes de la ruptura, la arquitectura legislativa que crearon para fingir que todo era legal. «La independencia se tenía que declarar dos días después del referéndum y no se hizo», manifestó el acusado, que citó la supresión de la sindicatura electoral como una de las razones. Este organismo, una especie de junta electoral catalana, fue suspendido y desactivado por el Tribunal Constitucional.

En su esfuerzo por infravalorar todo lo que sucedió, añadió que nadie pidió que se actuara según las leyes de desconexión y que la declaración unilateral formaba parte del preámbulo de la resolución, que no se votó. Según su relato, el Govern de Carles Puigdemont «apuró hasta el último momento» antes de aprobar la DUI, y que el escenario alternativo era la convocatoria de elecciones autonómicas. Este acto precipitó la querella por rebelión de la Fiscalía, que había avisado.

«¿En el Hemiciclo se hizo mención a algo que hiciera pensar a cualquier en el nacimiento de un nuevo Estado?», le cuestionó su abogado, por el momento justo posterior a la declaración unilateral de independencia. «No, lo que hubo fueron discursos políticos en la escalera del Parlament, con alcaldes de toda Cataluña», respondió Forn antes de toser levemente.