José Luis Ábalos, en la sede de Ferraz.
José Luis Ábalos, en la sede de Ferraz. - EFE

Ferraz muestra su poder ante los intentos de Aragón y Andalucía de influir en la confección de listas

Aragón y Andalucía asumen el poder de la dirección federal pero negocian hasta el final

MadridActualizado:

Ferraz mantiene hasta el último momento la tensión sobre la composición de las listas electorales. Una decisión que, en una demostración de fuerza, mantiene en vilo a las federaciones andaluza y aragonesa.

Son los dos territorios que a última hora de ayer mantienen «problemas» con la dirección federal tras una jornada en la que desfilaron por Ferraz todas las federaciones para dar cuenta ante la Comisión Federal de Listas de las propuestas de cada provincia para la composición de las listas electorales.

Aunque ambas federaciones acudieron con voluntad de alcanzar un acuerdo con Ferraz, la decisión última no se espera hasta hoy o incluso hasta el domingo, cuando el Comité Federal ratifique todas las candidaturas.

La dirección federal tiene en virtud de los estatutos potestad para modificar las listas. Algo que tenían muy presente ayer los representantes de Andalucía y Aragón que, no obstante, insistieron en presentar a Ferraz su propuesta que, aunque ya modificada por las direcciones provinciales y regionales, emana de las votaciones de la militancia en las agrupaciones.

Pero esos votos son simplemente orientativos. Pedro Sánchez persigue disponer de un grupo parlamentario en el Congreso de los Diputados de inquebrantable lealtad a su figura, algo de lo que nunca ha disfrutado. Y eso va en contra de figuras como Ignacio Urquizu para integrar la lista por Teruel o de Antonio Pradas para escoltar a la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, en la candidatura de Sevilla.

Decisión del federal

Pradas fue el más votado entre la militancia sevillana en las asambleas en las agrupaciones. Pero, conscientes del rechazo de Ferraz a su figura –fue de las personas que más se expuso en la operación contra Sánchez en 2016–, la dirección provincial corrigió la lista colocándolo de número dos por detrás de Montero

No obstante, eso a Ferraz no le vale en absoluto. La intención inicial es que no fuera en ninguna lista, aunque luego se abrió la puerta a que fuera al Senado. Aunque no era del agrado de la dirección andaluza. No era el único foco de conflicto abierto ayer. A última hora de la jornada había problemas con la lista en Córdoba, Almería y Cádiz, según aseguraron fuentes de la dirección federal. En Córdoba, por ejemplo, Ferraz rechaza la presencia de María Jesús Serrano, una persona afín a Susana Díaz.

El PSOE ha unificado los procesos de elaboración de listas de municipales, autonómicas, europeas y generales. Esto está dilatando las negociaciones pero a la vez abriendo puerta para intercambiar nombres en una y otra candidatura. Desde Ferraz se reconocía ayer que una negociación «condicionaba la otra», porque un nombre que saltase de una lista podía pasar a otra generando una suerte de efecto dominó. Esto provocaba que ayer hubiese debates abiertos con Ayuntamientos como Córdoba, Fuengirola o Alcalá de Guadaíra. Todos estos debates tuvieron que abordarse tras la reunión de la Comisión de Listas en un encuentro bilateral entre los dos secretarios de Organización, José Luis Ábalos y Juan Cornejo.

Desde el PSOE andaluz se trataron de defender sus posiciones, pero ya se acudió a la cita asumiendo que será la dirección federal quien dicte sentencia: «Tiene derecho a hacer lo que crea que necesita», reconocían fuentes del socialismo andaluz.

Tampoco hay acuerdo en Aragón. El secretario de Organización, Dario Villagrasa, reconoció que sus listas «llegan abiertas al domingo». Aquí la cuestión está en que Ferraz no quiere a Ignacio Urquizu por Teruel y tampoco a Óscar Galeano como dos por Zaragoza, pese al apoyo de la militancia. En lugar de Galeano se quiere a Pau Marí Klose, actual Alto Comisionado contra la pobreza infantil.