La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, ayer en el Consejo de Ministros
La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, ayer en el Consejo de Ministros - Maya Balanya

La familia Franco rechaza el último intento del Gobierno de pactar la exhumación y acudirá al Tribunal Supremo

El Ejecutivo estuvo intentando llegar a un acuerdo con los nietos de Franco hasta la pasada semana, pero la voluntad de la familia es acudir al Supremo ante el rechazo del Gobierno de que los restos puedan reposar en La Almudena

MadridActualizado:

El Tribunal Supremo tendrá la última palabra sobre la exhumación de los restos de Francisco Franco. Lo que parecía claro desde que el Gobierno concluyese el proceso administrativo es ya una evidencia después de que Moncloa haya reconocido que hasta la pasada semana estuvo intentando llegar a un acuerdo con la familia para alcanzar un acuerdo respecto a la exhumación.

Según ha avanzado hoy eldiario.es, el Gobirno ha mantenido conversaciones con la familia para acordar cómo se procedería al proceso de exhumación y cuál sería el destino final de los restos mortales. « Reiteramos que el propósito del gobierno es dar todas las garantías a las partes, respetando como no puede ser de otro modo todos los plazos administrativos y judiciales que procedan en cada momento».

Pero de esas conversaciones el Gobierno ha recibido el rechazo de la familia, que se opone a la exhumación y que en su primer escrito de alegaciones ya manifestó que en caso de que ésta finalmente se produjese quería que los restos descansasen en la cripta familiar de la basílica de la Almudena. Algo a lo que el Ejecutivo se niega por tratarse de un enclave en pleno centro de Madrid, y para lo que recurrió a la Delegación de Gobierno de la capital para que elaborase un informe que rechazase la inhumación en ese lugar por cuestiones de orden público.

El Gobierno asegura que su posición en esos contactos no fue negociar la exhumación sino intentar llegar a un acuerdo sobre la inhumación para evitar el conflicto judicial. Porque para el Gobierno dar marcha atrás en todo este procedimiento es algo absolutamente descartado: «Queremos recordar que la exhumación de Francisco Franco de la Basílica del Valle de los Caídos es una decisión acordada por mayoría en el Congreso y emprendida por este gobierno, en cumplimiento de dicho acuerdo y de la Ley de Memoria Histórica», manifiestan desde la presidencia del Gobierno.

La decisión de la familia es no mantener esta negociación con el Gobierno una vez se descarta que la Almudena pueda ser el destino de los restos. Después de que el Gobierno aprobase la exhumación como último punto del proceso administrativo el pasado 15 de febrero, se concedió un plazo de 15 días hábiles para que la familia se manifestase respecto a la ubicación de los restos. La familia tiene de plazo hasta el próximo 11 de marzo para fijar su posición.

Culminado ese plazo el Gobierno se sentirá habilitado para proceder a la exhumación incluso sin acuerdo con la familia. Pero ahí entra el recurso al Tribunal Supremo que la familia va a presentar y en el que se van a solicitar medidas cautelares. Si el Supremo las acepta el proceso podría quedar paralizado. El Gobierno ya asume que ha perdido el control de los tiempos en esta cuestión y que puede no darle tiempo a proceder a la exhumación, uno de los proyectos estrella de Sánchez, antes del 28 de abril.

La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, criticó este viernes la «obstaculización constante» de la familia Franco y reconoció la incertiidumbre que ahora se abre paso, advirtiendo eso sí de acutuarán en cuanto tengan vía libre: «En este momento ni yo ni nadie podría decir cuáles van a ser los siguientes avatares de esta actitud de obstaculización constante de la familia del dictador. Somos un Estado garantista, pero en el momento en que se pueda producir el punto final de la exhumación de los restos de Franco lo haremos»