El exportavoz batasuno, en una imagen de archivo
El exportavoz batasuno, en una imagen de archivo

Estrasburgo ya amparó a Otegi cuando llamó al Rey «jefe de los torturadores»

Criticó la sobreprotección al Monarca y condenó a España a pagar al batasuno 20.000 euros por daños morales

MadridActualizado:

No es la primera vez que el Tribunal de Estrasburgo ampara a Arnaldo Otegi: ya lo hizo en marzo de 2011, cuando condenó a España por vulnerar el derecho a la libertad de expresión del que fuera portavoz de Batasuna cuando fue condenado a un año de prisión por llamar al Rey «jefe de los torturadores».

Los magistrados del Tribunal de Derechos Humanos criticaron entonces la «sobreprotección» de la legislación española respecto a la figura del Monarca y condenó a España a pagar a Otegi 20.000 euros por daños morales y 3.000 de costas procesales por la pena «particularmente severa» y «desproporcionada» que se le impuso.

«El hecho de que el Rey ocupe una posición de neutralidad en el debate político, una posición de árbitro y de símbolo de la unidad del Estado, no puede ponerle al abrigo de todas las críticas en el ejercicio de sus funciones oficiales», sostuvo la resolución.

Otegi fue condenado por el Supremo y el Constitucional por unas declaraciones que hizo como portavoz del grupo parlamentario Sozialista Abertzaleak tras a una visita efectuada por don Juan Carlos a Vizcaya en 2003, días después del arresto de diez trabajadores del diario «Egunkaria».

El líder de la izquierda abertzale se refirió a las torturas que los arrestados de «Egunkaria» habían denunciado y aseguró en referencia al monarca: «¿Cómo es posible que se fotografíen hoy en Bilbao con el Rey de España cuando el Rey de España es el jefe supremo del Ejército español, es decir, el responsable de los torturadores y el que protege la tortura e impone su régimen monárquico a nuestro pueblo por medio de la tortura y la violencia?».

El Tribunal Constitucional consideró que las afirmaciones del líder de la organización ilegalizada sobre el Rey superaban de manera «patente» por su notorio «carácter infame» el nivel de lo lícito. Estrasburgo entiende, sin embargo, que se ha vulnerado el derecho de Otegi a expresarse libremente.