Pedro Sánchez y Albert Rivera, firmando el acuerdo de la investidura fallida en febrero de 2016
Pedro Sánchez y Albert Rivera, firmando el acuerdo de la investidura fallida en febrero de 2016 - JAIME GARCÍA

Los electores prefieren un pacto entre PSOE y Ciudadanos antes que con Podemos

Seis de cada diez votantes del partido de Rivera quieren un acuerdo con Sánchez

ValenciaActualizado:

Las elecciones generales han dejado muy abiertas las posibilidades de pacto del PSOE para intentar investir a Pedro Sánchez como presidente del Gobierno. Los socialistas sumarían una mayoría suficiente con Ciudadanos, pero la opción de llegar a un acuerdo con Unidas Podemos ha tomado más fuerza tras el 28 de abril. Los electores tienen su propia opinión y prefieren el pacto entre los partidos de Sánchez y Rivera, por delante de otro en el que participe Pablo Iglesias, y rechazan casi por completo un acuerdo que incluya a los independentistas, según el último barómetro de ABC/GAD3.

El líder de Ciudadanos repitió una y otra vez durante la campaña de las elecciones generales que no pactaría con el PSOE de Sánchez ni permitiría su investidura, por activa ni por pasiva, es decir no lo apoyaría con un voto afirmativo ni mediante la abstención en el Congreso. Sus palabras se tomaron en el ámbito político con escepticismo. Todo el mundo recordó que Rivera dijo lo mismo en las elecciones de 2015 respecto a Sánchez y Rajoy, y más tarde acabó pactando primero con uno y después de otro. Ahora, tras el resultado del 28 de abril, Ciudadanos ha insistido en su posición de rechazo. Pero el criterio de los encuestados es diferente. En el barómetro dejan claras sus preferencias para España, que pasan primero por Ciudadanos antes que por dejar el Gobierno en manos de los populistas y los independentistas catalanes.

Al preguntar a los encuestados qué opción quieren en primer lugar en relación con los posibles pactos para formar Gobierno, el 23,2 por ciento contesta que el PSOE más Ciudadanos. Los 123 diputados socialistas y los 57 del partido de Rivera sumarían 180 escaños en el Congreso, una mayoría holgada, por encima de los 176 de la mayoría absoluta, que en caso de alcanzarse significaría sobre todo estabilidad, después de casi cuatro años de vida política convulsa en España, con tres elecciones generales en ese periodo de tiempo.

Los más entusiastas de ese posible pacto entre el PSOE y Ciudadanos son, precisamente, los votantes de este último partido, a los que no parece importarles demasiado el compromiso de Rivera de no firmar ningún acuerdo. Casi seis de cada diez electores de Ciudadanos (el 57 por ciento) respaldan en primer lugar un entendimiento entre estas dos formaciones políticas. Los votantes del Partido Popular tampoco lo verían mal del todo: también es su opción preferida, según el 45 por ciento de sus electores.

Pero Sánchez tiene un problema si quiere buscar un acercamiento a Ciudadanos, al que ha situado durante la campaña dentro de las «tres derechas», que algún dirigente descalificó como «trifachito». El mensaje de enfrentamiento total caló en los electores socialistas, que ahora no quieren oír hablar de un posible acuerdo con Rivera. Los votantes del PSOE prefieren un pacto con Unidas Podemos, según el 42 por ciento. Solo el 14 por ciento vería bien que el líder socialista reeditara el «pacto del abrazo» con Rivera de principios de 2016, mientras que el mismo porcentaje apoyaría primero que el PSOE se quedara en minoría, sin pactos estables en el Congreso, a pesar de que sus 123 diputados en soledad serían insuficientes en todos los sentidos para la investidura de Sánchez.

La opción PSOE-Ciudadanos cuenta también con apoyos entre los votantes de Vox. Uno de cada tres cree que sería lo mejor en estas circunstancias. Dentro del electorado del partido de Santiago Abascal hay un grupo mayoritario (el 44 por ciento) que no quiere ninguna de las posibilidades que están en lo debates políticos en este momento, y apuestan por «otro» tipo de pactos, que podría incluir el del centro-derecha. PP, Ciudadanos y Vox solo suman 147 diputados, más los dos de Navarra Suma, por lo que esta posibilidad sería descartable desde el principio.

En Unidas Podemos no quieren ni oír hablar de un acuerdo entre el PSOE y Ciudadanos. El apoyo que recibe esa opción entre su electorado es del 4 por ciento. Entre los electores de la candidatura encabezada por Iglesias gana sin ninguna duda la preferencia por un pacto entre Sánchez y la formación populista: el 71 por ciento lo apoya, mientras que el 14 por ciento incluiría a los nacionalistas e independentistas en el acuerdo. El PSOE y Unidas Podemos, con sus marcas asociadas, sumarían 166 escaños, diez menos que los necesarios para una investidura de Sánchez en primera votación por mayoría absoluta.

En el conjunto de los españoles, si el pacto entre el PSOE y Ciudadanos tiene un apoyo general del 23,2 por ciento, el de los socialistas y Unidas Podemos se quedaría algo por debajo, con un 21,8 por ciento, según los datos del barómetro. Casi la mitad de los españoles se debate entre esas dos posibilidades, sin la entrada en ningún caso de los nacionalistas e independentistas catalanes. La opción de un entendimiento entre Sánchez, Iglesias y los nacionalistas se queda con un respaldo global del 8,4 por ciento de los encuestados, mientras que otro 8,3 por ciento prefiere ante un Gobierno del PSOE en minoría parlamentaria, sin acuerdos estables de ningún tipo.

Los hombres son más partidarios (26 por ciento) de un «pacto del abrazo» entre Sánchez y Rivera que las mujeres (21 por ciento). Por grupos de edad, los más jóvenes, de 18 a 29 años, prefieren sin embargo un acuerdo de izquierda entre el PSOE y Podemos, según responde el 33 por ciento, frente a un 18 por ciento de esa misma edad que vería mejor a Rivera antes que a Iglesias. A partir de los 30 años, los gustos cambian, y el pacto entre socialistas y Ciudadanos pasa a ocupar la primera posición.