Gennadios Petrov durante su detención en junio de 2008 en Mallorca
Gennadios Petrov durante su detención en junio de 2008 en Mallorca - EFE

Un diputado de la Duma, en el banquillo de la Audiencia Nacional

Hoy comienza el juicio contra la mafia del capo ruso Petrov, huido de la Justicia

MadriActualizado:

Este lunes Vladislav Reznik, un miembro de la Duma que ha sido presidente de la comisión parlamentaria de mercados financieros entre otros cargos relevantes, se sentará en el banquillo de la Audiencia Nacional junto a su mujer y otros diecisiete acusados de blanqueo de dinero y asociación ilícita, ya que lo relativo a los delitos fiscales supuestamente cometidos se juzgarán en una causa aparte.

Nueve años y medio después se juzga a la mafia rusa desmantelada en la operación Troika (junio de 2008), liderada por Guennadios Petrov. El juez instructor que la inició, Baltasar Garzón, ya no es magistrado; el primer fiscal Anticorrupción que persiguió a estas organizaciones, David Martínez Madero, falleció; los policías y guardias civiles que lograron engrilletarlos y reventar sus patrimonios o se han jubilado o tienen otras funciones y ninguno de los dos jefes criminales comparecerán ante el Tribunal.

A pesar de todo, se trata de un juicio histórico cuyo desarrollo va a ser seguido al milímetro no solo en España, sino en un gran número de países que también tienen afincados mafiosos rusos y que sin embargo no han conseguido los éxitos que ha tenido nuestro país. «Se habla de crimen organizado -explica el fiscal Anticorrupción Jose Grinda, uno de los dos asignados a este caso- y se piensa en alguien que mata a otro a tiros o le rompe las piernas; pero lo grave del mismo es el dinero que mueve». Parte de esas enormes cantidades procedentes de las actividades criminales de la mafia de Petrov llegaban a nuestro país, donde era invertido en sectores como el inmobiliario para su lavado.

Blanqueo y asociación ilícita

En España la mafia de Petrov, llamada Tambovskaya -su origen está en un pequeño pueblo, Tambov, muy próximo a San Petesburgo-, no cometía delitos más allá del de blanqueo. La Fiscalía intentará demostrar que las inversiones se hacían con los beneficios de la actividad criminal de esta mafia rusa.

Como ya se ha señalado, en el banquillo de la Audiencia Nacional habrá notables ausencias. El atlético y bien parecido Petrov está en paradero desconocido, posiblemente en San Petersburgo. Tras quedar en libertad provisional volvió a su mansión de Mallorca y acordó con la Fiscalía que además de la pena de prisión que le correspondiera en su día sus bienes se quedarían en España (entonces tenía un patrimonio de unos 30 millones); se le dejó viajar a Rusia y regresó. Pero la segunda vez que se trasladó allí por motivos personales ya no volvió.

Alexander Malishev, jefe de la Malyshevskaya, que había formado una «UTE criminal» con la mafia de Petrov, también está en paradero desconocido. En su caso puede que ni siquiera él mismo sepa muy bien dónde está, ya que al parecer sufre una enfermedad mental degenerativa.

El escrito de acusación revela las peligrosas conexiones de los procesados con altos cargos políticos y oligarcas; y en uno anterior, en el que pedía la transformación de las diligencias previas del caso Petrov en procedimiento abreviado, llegó a afirmar que la mafia de Gennadios Petrov «ha conseguido una evidente penetración en los estamentos del Estado de su país». Anticorrupción añade que el jefe de la Tambovskaya «mantiene fuertes vínculos con el poder económico, político, judicial y policial en Rusia».

Dentro del Gobierno ruso, el Ministerio Público destaca a Anatoli Serdiukov, ministro de Defensa ruso; Victor Zubkov, suegro del anterior, ex primer ministro ruso que habría favorecido a la organización del capo con decisiones políticas; Dimitri Kozak, extitular del Ministerio de Desarrollo Regional y Leonid Reiman, el que fuera ministro de Tecnologías de la Información y Comunicaciones.

Relaciones políticas

Tampoco el ámbito de la persecución de delitos era ajeno a su influencia. Nikolai Aulov, general jefe de la Dirección Principal del Ministerio del Interior de Rusia en el Distrito Federal Central estaría a su servicio. Lo mismo que Yuri Britikov, jefe de la UBOP, una unidad especial contra el crimen organizado; Igor Sobolevski, ex alto cargo de la Fiscalía rusa y Alexander Bastrikin, alto cargo de la misma.

Dentro del mundo de los hombres de negocios, Petrov tendría relaciones, entre otros, con Arkadi Buravoy, socio suyo y constructor; Mikhail Mironov, su hombre de confianza en Rusia; Alexander Zolotoi, encargado de los negocios de oro y joyerías de su jefe en Moscú y Eugene Aschembrenner, vinculado a la mafia Izmailovskaya.

Igualmente se relaciona con los oligarcas Alexander Abramov, dueño de Evraz Holding; Iskander Makhudov, alias «el Chino», de UMMC y Oleg Deripaska, propietario junto al anterior de la citada empresa.