Los constructores de la trama Púnica deben 39 millones de euros a Hacienda

Cuatro sociedades de David Marjaliza adeudan al fisco casi 15 millones de euros

MadridActualizado:

Las empresas de los principales promotores y constructores imputados en la trama Púnica deben a la Agencia Tributaria más de 39 millones de euros. Al menos siete sociedades controladas por David Marjaliza y Ramiro Cid Sicluna figuran en el listado que publicó Hacienda el pasado diciembre, en el que se revelaba el nombre de las personas físicas y jurídicas que adeudan al fisco más de un millón de euros.

David Marjaliza, número dos de la trama y amigo de Francisco Granados, tiene cuatro sociedades afectadas. La que más debe a la Agencia Tributaria es Inversiones Torrelaso, casi 5,5 millones de euros. Le sigue el Grupo DHO Obras y Construcciones S.A., con más de cuatro millones. Esta compañía nació de la fusión de la promotora de Marjaliza, Obrum, con Harinsa y Dico. Precisamente Dico es una de las empresas con mayor participación en la trama Púnica.

Organizador de las cacerías

Propiedad de Julián Giménez de los Galanes y Francisco Colado, Dico era la constructora que organizaba las cacerías de la trama, en las que se invitaba a políticos que controlaban municipios en los que los constructores tenían intereses.

La tercera empresa de Marjaliza en este listado es, precisamente, Obrum Urbanismo y Construcciones, que luego integraría el grupo DHO. Debe a la Agencia Tributaria más de 3,7 millones. Por último, el cabecilla de la trama coloca en el listado del ministro Cristóbal Montoro Musara 1057 S.L., que adeuda casi 1,4 millones. Así, las sociedades vinculadas a Marjaliza deben a Hacienda 14,7 millones de euros. Los datos se refieren a cantidades pendientes de pago a 31 de julio de 2015 y que no estén aplazadas o suspendidas por cualquier motivo legalmente previsto.

Hacienda publicó la identidad de 4.855 personas físicas y jurídicas deudras con un «agujero» de 14.900 millones de euros

Por su parte, Ramiro Cid Sicluna y el grupo Obras y Vías no tienen la presencia informativa ni la transcendencia de David Marjaliza, pero constituyen una pieza fundamental en la trama Púnica y superan a las sociedades de Marjaliza en cuanto a sus deudas con Hacienda. La sociedad cabecera de la familia Cid Sicluna, Obras y Vías S.A., tiene unas deudas con Hacienda de más de 17 millones de euros. A esto hay que sumar los 4,7 millones que adeuda Obras y Viviendas de Carabanchel y los 2,7 de Urbanizadora Obras y Vías. El total asciende a más de 24,5 millones de euros.

Como desveló ABC, la constructora Obras y Vías dio un salto exponencial en su cifra de negocio tras la llegada de Francisco Granados a la alcaldía de Valdemoro, en 1999, donde hinca sus raíces la trama corrupta.

A mediados de los 90, Obras y Vías pasaba por una situación que podía abocarla a la quiebra. Tenía unos activos de unos 600 millones de pesetas (3,6 millones de euros), pero la práctica totalidad eran deudas. A cierre de 1995, Obras y Vías debía 586 millones (3,5 millones de euros). Ese año facturó 43 millones de pesetas (258.000 euros) y ganó apenas siete millones de pesetas, unos 42.000 euros.

No era una mercantil nueva, ya que Obras fue registrada en junio de 1966, más de treinta años antes de la llegada de Francisco Granados a la Alcaldía de Valdemoro. El presunto líder de la trama corrupta se convirtió en alcalde en 1999 y mantuvo el puesto hasta 2003, cuando Esperanza Aguirre lo reclamó como consejero de Transportes de la Comunidad de Madrid justo tras haber revalidado la alcaldía de Valdemoro. Le sucedió José Miguel Moreno, aunque, según fuentes de la investigación, Granados siguió controlando los negocios del municipio.

La deuda de las sociedades del número dos de la trama corrupta con Hacienda coincide con el valor de las obras de arte que escondía en Suiza

A cierre de 2007, tras las dos legislaturas ganadas por Francisco Granados con mayoría absoluta, Obras y Vías poco tenía que ver con la endeudada constructora de finales de los 90. El balance contable del ejercicio 2007 refleja que la sociedad encabezada por Ramiro Cid Sicluna tenía unos activos que superaban los 394 millones de euros, lo que multiplica por cien su patrimonio de 1995.

Los 43 millones de pesetas que facturaba ese año se convirtieron doce años después en más 79 millones de euros (más de trece mil millones de pesetas). Así, sus ingresos se multiplicaron por 300.

Por su parte, David Marjaliza, que comenzó en política con Granados en los años 90 del pasado siglo, se pasó al mundo de la empresa y llegó a acumular más de setenta sociedades. Algunas eran abiertamente suyas –tenía cargo inscrito en el Registro Mercantil– y otras muchas las manejaba a través de testaferros.

Según un informe de la Agencia Tributaria incorporado al sumario del caso, el empresario de Valdemoro y sus empresas sumaban 444 cuentas bancarias activas en septiembre del año 2014. Junto a su esposa, Adela Cubas, Marjaliza tuvo otras 18 cuentas en Suiza, abiertas en la entidad BNP Paribas, muchas de ellas a nombre de sociedades radicadas en paraísos fiscales.

Inmenso patrimonio

Pese a que acumuló un inmenso patrimonio, entre propiedades inmobiliarias, cuentas y obras de arte, las empresas de Marjaliza dejaron el citado «agujero» en Hacienda de 15 millones de euros, cantidad que coincide, precisamente, con el botín de obras de arte que atesoraba en Suiza.

La Agencia Tributaria desveló por primera vez un listado de morosos con el fisco que incluye a 4.855 personas físicas o jurídicas con una deuda total de 15.600 millones de euros.

El documento incluye 345 personas físicas con una deuda conjunta de más de 700 millones y 4.510 personas jurídicas –principalmente empresas, pero también clubes de fútbol– que acumulan deudas por valor de 14.900 millones de euros.

En el listado que se publicó en la sede electrónica de la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) se identifica completamente a los contribuyentes, bien sean personas físicas o jurídicas, con su nombre, apellidos, NIF y razón o denominación social completa.