El extesorero del PP Luis Bárcenas, declara este lunes por primera vez como acusado señalado por Correa - EFE

Bárcenas: «Rajoy nunca tomó la decisión de contratar a Correa porque le vino dada»

El extesorero negará durante el juicio cualquier implicación del presidente en Gürtel

MadridActualizado:

Ocho años después de que estallara el escándalo Gürtel como una bomba de relojería en el interior del Partido Popular, Luis Bárcenas afronta su declaración más vital en la Audiencia Nacional de San Fernando de Henares repitiendo la frase que inmortalizó Mariano Rajoy en una rueda de prensa el miércoles 11 de febrero de 2009: «Esto no es una trama del PP, es una trama contra el Partido Popular».

Durante el interrogatorio de la Fiscalía Anticorrupción, Bárcenas contará los verdaderos motivos que tuvo Rajoy para decidir que el PP a nivel nacional no trabajará más con Francisco Correa como proveedor en exclusiva del partido. Así lo expuso el propio presidente del PP en unas declaraciones en RNE: «Yo fui el que decidió que Correa saliera de Génova». Fue en junio de 2004, tras escuchar en una reunión en su despacho el relato de cómo Correa estaba exigiendo, en nombre de la Tesorería regentada por Álvaro Lapuerta, la adjudicación de contratos para sus empresas a alcaldes madrileños del PP.

Al término del encuentro, Rajoy encargó a Bárcenas, entonces gerente del PP, que enviara un correo electrónico a todas las sedes regionales y provinciales para cortar de raíz su colaboración con las empresas de Correa.

No fue el único aviso. Cuando llegó a la secretaría general Javier Arenas, pidió que no hubiera un monopolio en la realización de los actos y eventos del partido por parte del grupo Correa, y que se diversificaran con otros proveedores.

«Rajoy nunca tomó la decisión de contratar a Correa. Le vino dada cuando fue director de campaña electoral en 1996 por Francisco Álvarez-Cascos y en el 2000 por Ángel Acebes», explica Bárcenas negando la implicación del presidente en Gürtel.

Entre la documentación que expondrá al Tribunal presidido por Ángel Hurtado están las bases para la organización de campañas electorales y congresos del Partido Popular, que acredita quiénes eran las personas que participaban en la adjudicación de dichos eventos y quiénes tomaban la decisión de contratación.

En el organigrama del Comité de Campaña de las elecciones generales de marzo de 2004, el director de campaña de Rajoy fue Gabriel Elorriaga, subdirector del gabinete de José María Aznar, coordinado con Ana Mato, ex jefa del Área de Participación y Acción Sectorial.

Junto a ellos aparecen, entre otros, Rafael Hernando como coordinador de comunicación, Juan José Matarí, responsable de publicidad y medios y Bárcenas como gerente, detallando quiénes serían los verdaderos responsables de las campañas electorales bajo sospecha, «ninguna bajo la responsabilidad de Rajoy», avanza Bárcenas.

El informe de la UDEF que analiza el contrato de prestación de servicios firmado el 12 de marzo de 2003 por Luis Bárcenas con Pablo Crespo, por el que la empresa Rialgreen facturó al PP 13 millones de euros, apunta también a Jesús Merino, Gerardo Galeote —desimputado en la trama—, Jesús Sepúlveda y un quinto hombre que respondía a las iniciales de «PAC», que identificaron como Francisco Álvarez-Cascos. Supuestamente se habrían repartido comisiones a través de la empresa Spinaker 2000.

Participaciones en la empresa

El escrito de la Fiscalía Anticorrupción, señala a Rialgreen como la sociedad que utilizó Correa para facturar las campañas del 2003 y 2004, generando un ingreso a cada uno de los anteriormente mencionados de 13.927 euros por sus participaciones en la empresa «derivado de los beneficios obtenidos del contrato suscrito con el Partido Popular». Sin que haya constancia de cuáles fueron las comisiones por las tres campañas del año 2004 —generales, autonómicas y andaluzas—.

«¡Cómo lo voy a certificar yo!», le escribía por mensaje Bárcenas a Rajoy cuando se publicó la noticia en febrero de 2012. «Hubo además un concurso y se presentaron cinco agencias. Yo no era el tesorero». Su línea de defensa será demostrar quiénes eran las personas que tenían capacidad para decidir la adjudicación de las campañas electorales. «Todavía no había sido elegido senador por Cantabria, no era político, y según las declaraciones de todos los secretarios generales del PP ante el juez Pablo Ruz en la Audiencia Nacional, la responsabilidad de la tesorería y de todos los temas económicos era exclusivamente de Álvaro Lapuerta».